Dios bendiga. Muy buenos días. Bendiciones mil para ti que estás ahí ya conectado. Qué bueno que estamos aquí y estamos en nuestro programa matutino al despertar. Así que a despertar y a despertar a otro. Estamos para iniciar nuestro tiempo devocional, nuestro tiempo de oración y nuestro tiempo de la palabra. Buenos días, buenas tardes, buenas noches según el tiempo y lugar donde te encuentras. Estamos Transmitiendo en vivo desde nuestro canal de YouTube, Pastora Judith Girirón y hoy para un día más en nuestra serie que estamos abordando para este tiempo, la mayor conquista. Hemos estado aprendiendo que
la mayor conquista es conquistarnos a nosotros mismos. Y estamos viendo los 31 reyes del alma eh basado en la gran conquista de Josué en el Antiguo Testamento. Así que llama a alguien, avísale que ya estamos para conquistar, que aquí están los Conquistadores. Y Dios te bendiga. Qué bueno que ya estás ahí despierto, que estás para conquistar un territorio nuevo en tu alma. Creo que esto ha sido de bendición a tu vida como lo está haciendo para la mía. Así que estamos de verdad alegres en el Señor porque nos está permitiendo este tiempo contigo. Así que
vamos a a ponernos a cuentas con Dios, vamos a ponernos a cuentas con él, con nuestro hacedor, nuestro Dios amado. Y vamos a a orar. Vamos a orar Inmediatamente recuerda compartir. Compártele a alguien antes de comenzar para no interrumpir. Compártele a alguien. Avísale que ya comenzamos, que aquí vamos a Aquí están los conquistadores. Aquí están los conquistadores, no los que luchan y pelean solamente, sino los que eh arrebatan sus bendiciones. Y esto a mucha gente no le gusta. Pero aquí estamos y qué bueno que estamos Aquí. Bendiciones a todos los que se están conectando, a
todos los que se levantan con un compromiso más que con cualquier persona, contigo mismo. Esto es un compromiso contigo, un compromiso con tu vida, con tu persona, para poder eh honrar al Señor en todo y con todo. Vamos a orar. Vamos a orar y vamos a poner este tiempo en manos de nuestro Señor, que yo sé que hoy va a estar tratando bien fuerte con nosotros en este día. Amén. Así que oramos, Señor, Gracias en esta hora y en esta mañana que nos concedes el privilegio, Señor, de estar en tu presencia. Hoy venimos todos delante
de ti, Señor. Algunos todavía en en sueño, otros eh a medio despertar, otros en trabajos ya para irse, unos en arreglos, otros en la cocina, otros bien despiertos con sus libretas en la cama, en la forma en la que estén, Señor. otros ya porque es de tarde lo están viendo en otros horarios, pero a todos los que están en vivo, Señor, yo te pido, Dios, en el nombre de Jesús, que les multiplique las fuerzas, porque tú eres el Dios que multiplica las fuerzas al que ya no le queda ninguna. Y en esta mañana estamos pidiendo
que el millero de tu misericordia sea, Señor, renovado, porque tu palabra dice que tu misericordia se renueva cada mañana, cada día. Y aquí estamos, Señor, viviendo el día de hoy y queremos, Dios, vivirlo a plenitud. A veces vivimos, Señor, situaciones, dificultades, pero de ellas también aprendemos. Así, Señor, estamos pidiéndote, Señor, que en este día, mi Dios, estemos caminando bajo tu dirección, bajo tu voluntad, Señor, bajo tu designio, bajo, Señor, el propósito que ya has destinado para nosotros, bajo tu agenda, Señor, y que podamos andar así como dijo el salmista, "Enséñame el camino por donde debo
andar, Señor. Estamos eh estamos con hambre y sed de ti. Estamos con eh ánimo pronto porque Queremos aprender de ti, queremos andar contigo. Queremos, Señor, vivir para ti, vivir contigo y todo lo que hacemos hacerlo como para ti, Señor. Hacerlo con excelencia, hacerlo con gozo, hacerlo, Señor, con el propósito, Dios, de construir, no destruir. Señor, gracias por tomarnos, por mirarnos, por, Señor, ponernos nombre y solo tenemos un nombre que dice, "Mío eres tú por hacernos tu propiedad y por guardar ese nombre que un día, Señor, tú conoces, un día nos Llamarás por él. Pero hoy
somos redimidos, hoy somos más que vencedores. Hoy somos, Señor, conquistadores. Hoy aquí estamos, Señor, la sal de la tierra, la luz del mundo, la manada pequeña, los hijos, reyes y sacerdotes, nación santa, pueblo adquirido por Dios, la niña de tus ojos, Señor, por sobre todo hijos de Dios, hijos adoptivos a través de un sacrificio que no tiene precedente en toda la historia de la humanidad. antes, durante o después, no Existe ni existirá nadie que pueda entregar su vida por nosotros, que sea un sacrificio válido, solamente Jesús. Y hoy estamos agradeciendo el sacrificio de Jesús en
nuestras vidas. Hoy te presentamos nuestras vidas. Hoy te presentamos nuestras casas, nuestros hogares, nuestros hijos, Señor, esposos, esposas, Señor, eh nuestras mismas vidas, Padre, estamos presentando yo aquí, Señor, y cada persona ahí en su casa, esos seres queridos, pero también, Señor, nuestra nación, nuestra comunidad, nuestro sector, Padre, para que tu luz, Señor, sea alumbrando y tú nos has puesto, Señor, como luz, que nuestra conducta sea, Señor, de lumbrera, Que nuestro hablar sea, Señor, de lumbrera y si en alguna manera te fallamos, que nos volvamos a levantar y que con más ímpetu, Señor, decidamos alumbrar desde
el arrepentimiento, desde la congoja, desde el corazón contrito y humillado, desde la humildad. Padre, hoy Queremos, Señor, andar sabiendo que hemos conquistado y queremos seguir, Señor, con esos territorios conquistados donde el orgullo no es el que gobierna, sino, Señor, tú, mi Dios, a través de la humildad que pones en el carácter nuestro y que nosotros ejercitamos, Padre. Gracias. Gracias por sacarnos de la inestabilidad, Señor, de la fluctuación, Padre, de la del miedo, de las fortalezas. mentales de todas estas cosas que hemos estado aprendiendo, oh Dios, no que lo hayamos alcanzado ya, como dice el apóstol
Pablo, pero proseguimos a la meta y proseguimos en consideración, en reconocimiento de aquellas cosas que tenemos que hacer y que estamos haciendo un día más. Señor, pedimos las fuerzas para hoy. Ayúdanos, Señor, ayúdanos a andar en tu voluntad, porque hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado. Gracias, Señor. Y que tu palabra, Señor, nos guíe, nos corrija, Nos instruya en el nombre poderoso de Jesús. Espíritu Santo hace en este día en bajo tu diseño y tus planes lo que hay en la agenda. Queremos vivir la agenda de hoy. Por eso te pedimos, Señor, el pan
de este día hoy. Pedimos el pan de cada día. El de hoy, Señor, lo queremos hoy porque estamos acostumbrándonos a no vivir de lo añeco, de lo viejo, porque todos los días tú tienes una palabra nueva, una unción fresca. Aleluya. Padre, queremos vivir bajo el día de hoy, con el pan de hoy, con tu palabra de hoy, con la corrección de hoy, sin menospreciar lo que has hecho en nosotros ayer y en el pasado, porque sin ellos no estuviéramos aquí. Gracias, Señor, porque hoy estamos construyendo el día de mañana. En el nombre de Jesús, que
hoy sembremos en el reino semillas buenas apretadas, remecidas y medidas en el nombre de Jesús. Amén. Amén. Amén. Dios te bendiga mucho. Dios guarde a toda esa gente linda que está ahí conectada y le damos la bienvenida a aquellos que están haciendo este super esfuerzo. Dios te bendiga. Qué bueno que te hayas integrado, Dayana. Qué bueno. Dios te bendiga mucho. Dios bendiga a todos los que están considerando que Dios está haciendo grandes cosas. Bendición a la a nuestra nación República Dominicana y bendecido sea cada nación que ahí se conecta. Bendito Dios. Qué lindo, qué lindo,
gente hermosa. Eh, nosotros estamos, nosotros estamos, estoy gozándome leyendo sus comentarios, ¿eh? Aleluya. Les saludo a todos, a todos, a todos. Qué lindo es Dios. Esta gente sonadita, limada. Estamos viendo los la conquista, la gran conquista y la conquista de nuestra alma. diga conmigo de mi alma, de mi vida. Sí, con las fuerzas del Señor, porque usted sabe y yo que nosotros no tenemos fuerzas suficientes Para hacer cambio en nuestras vidas, sino es con la ayuda del Espíritu Santo. Entonces, aquí estamos y hemos visto, a ver si usted está ahí activo, escríbame rapidito lo que
hemos visto, que te leo. Lo que hemos visto, voy a escribir todo, voy a leer lo que usted ha escrito ahí que hemos visto, pero tiene que escribirlo rapidito para yo leer. Entonces, desde el día uno, estamos hoy en nuestro episodio número seis. Ay, santo. Y en nuestro episodio hoy número Seis, vamos a ver la conquista de una gran ciudad, pero hemos hasta ahora visto cómo conquistar esos territorios del alma que ha ocupado el orgullo. Ahí me han escrito bien. El orgullo. Bien. Entonces, ¿cómo conquistar nuestra alma, nuestra vida? Y esa conquista la queremos hacer
para dar nuestra voluntad a la voluntad de Dios, para que se haga su voluntad y no la nuestra. Oiga, ¿para qué que queremos conquistarla? No vaya usted a creer que usted va a ser el rey, El soberano de su vida. Dios es el gobierno de nuestras vidas. Él es el soberano de nuestra existencia y estamos conquistándonos para que se haga su voluntad. Para que se haga su voluntad. Ahí estamos a medias. Vamos a ver. Denme un minuto, mi gente. Y sea la luz. Aleluya. Aquí estamos en vivo, gente. Y también estoy leyendo aquí cómo nosotros
conquistamos el territorio del alma del orgullo. Estuvimos viendo que vivir en humildad es estar pegado a la tierra. O sea, pegado a la tierra es saber que nosotros somos polvo, pero que a este polvo el Señor le sopló aliento de vida. Y ese aliento de vida que el Señor ha soplado en nuestra existencia es lo que nos hace a nosotros entender que nosotros no somos, no nos da la fórmula para ser autosuficientes, porque el orgullo nos lleva a la autosuficiencia, a la discordia, a la autodefensa, al ego Exagerado, a la autoestima descontrolada y pero vivir
en humildad nos hace entender y ganarte territorio nos hace entender que nosotros dependemos de nuestro Señor y que también hay personas ahí a la que nosotros podemos, aleluya, darle dirección. Bendecido a todos los que se siguen conectando. Luisa, Dios te bendiga. Qué bueno. También estuvimos aprendiendo lo que es falsa paz y ese fue el rey de Jerusalén. Orgullo y falsa paz. El orgullo te lleva A tener una careta que es una falsa paz. Y por eso estábamos derribando, conquistando el territorio de Jerusalén, que es orgullo y falsa paz. Así es. Entonces también encontramos aquí de
nuestros eh de nuestra gente activa corregir cuando decimos me siento orgulloso. Me encantó que recordara eso. Nosotros solemos mucho decir cuando algo nos tiene a nosotros con un con un gozo interno en demasía, porque hemos alcanzado un logro, porque hemos Obtenido una victoria y solemos decir, "Uf, qué orgulloso me siento." Entonces, estamos corrigiendo esa palabra para no asociarla con lo que verdaderamente significa el orgullo, que es una autosuficiencia, una rebeldía, una desobediencia, una lejanía de Dios, una interperancia, un ego, un Bueno, para alejarnos de ahí, tener nuestro aún nuestro lenguaje conquistado, estamos conquistando el lenguaje
y en vez de decir me siento orgulloso, vamos a decir Me siento contento, me siento gozoso, me siento siento realizado o si es para con otra persona. Me siento gozoso del logro que has alcanzado. Me siento satisfecho, victorioso. Usted puede buscar muchos sinónimos, pero yo en mi vida personal he adoptado, me siento gozosa de la victoria que has alcanzado y me siento, yo me siento plena, íntegra, hm, plena en lo que he hecado y lo que estoy viendo ahora. Otra de las cosas eh que estoy leyendo acá y muy bendecido Este comentario. Vive en humildad
cada día. No ayer, no mañana, concéntrate hoy. ¿Y qué es vivir en humildad? Humildad es humos. Humus es de la tierra. Es reconociendo nuestra vulnerabilidad y en nuestra vulnerabilidad reconocer nuestra dependencia de Dios y también claro de los seres humanos. No es que usted va a depender, dijimos que usted no va a depender del comentario de de lo de los aplausos de Los seres humanos. No, no, no. Vamos a depender de Dios, pero no vamos a darle la espalda a la gente porque Dios nos dejó en un mundo con gente para trabajar con gente y
para administrar a la gente. Así que nosotros tenemos que aprender a vivir en humildad cada día. Y te recuerdo que vivir en humildad es cuando nosotros reconocemos nuestras debilidades, pero también reconocemos nuestra fortaleza. Sabemos en lo que somos buenos, pero por la misericordia De Dios nosotros tenemos lo que tenemos. que nosotros vivir en humildad cada día es que nosotros no tomemos una dirección ni tomemos una una decisión sin consultarlos, sin consultarlo y esperar la aprobación de Dios. Nosotros estamos cometiendo muchos errores porque nosotros queremos vivir nuestra vida a nuestra manera y bajo nuestro propio criterio.
Y se nos olvida que nosotros nos debemos a nuestro hacedor y usted tener eso todos los días pendientes lo Va a hacer a usted andar y vivir en humildad. Gloria al Señor. Usted están activos, pero vamos al de hoy. Nosotros estamos viendo desde el capítulo 6 en el libro de Josué. Comenzamos a ver la gran conquista y la preparación de la gran conquista y venimos en orden y hoy vamos a ver nuestro hoy, el tercero, nuestro cuarto nuestro cuarto territorio y rey por conquistar. Recordamos que la palabra conquista significa dominar, gobernar, eh ejercer Fuerza, eh
ejercer control. Hm. Eso significa conquista, adquirir, poseer. Entonces, estamos conquistando, estamos dominando a nuestro enemigo y conquistando, poseyendo nuestros territorios y lo estamos haciendo en nuestra alma. Estamos tomando estos versículos bíblicos. Dígame, "Ay, estoy aquí santo. Para yo saber que usted no se me fue ni se durmió." Y estamos utilizando estos eh estos relatos bíblicos del Antiguo Testamento, porque Estamos recordando que la Biblia nos dijo que el Antiguo Testamento, el Antiguo Pacto, la Antigua Alianza es sombra de lo que había de venir. Y ya en la actualidad nosotros no estamos peleando terrenos físicos, aunque se
dan los casos. Nuestro nuestra gran nuestra gran batalla y donde debe estar nuestra gran victoria es dentro. Jesús le dijo en el libro de Marcos, capítulo 7, a los fariseos que tenía frente a él, hm, murmurándolo Porque sus discípulos no habían hecho ritual de lavarse las manos para comer. Y Jesús le dijo, "El problema no está en lo que entra, el problema está en lo que sale." Y comienza a hablar de todas aquellas cosas que salen de adentro. Y dice, "De adentro salen las malas intenciones, los homicidios. la y habla de todo lo que sale
de adentro. Entonces, ¿a dónde tenemos que ocupar nuestra fuerza para limpiar? Adentro. Y se ha quedado en la tierra. Han dejado El regalo del consolador, del Espíritu Santo, que es que trabaja dentro de nosotros. ¿Cómo sabemos que se están produciendo cambios en nuestras vidas? Frutos. El fruto del Espíritu Santo hace visible el cambio interno que hay en nuestras vidas. Aleluya. Hoy vamos a estar viendo en su dirección lineal, según lo que relata el capítulo 12. Ahora vemos el verso 10 de los reyes, que eh Josué con Todo el pueblo de Israel está conquistando en este
caso, pero ya conquistó. Bien, no solamente derrotó a sus reyes, sino que conquistó sus territorios. Y queremos recordarte, así como en el día de ayer veíamos que eh Jerusalén fue un territorio que duró tiempo para lograr la conquista total, pero en el día de ayer vimos cómo se derrocó su rey. Entonces, una de las cosas que vemos que Josué se concentra en hacer es primero e Antes de dominar la ciudad, conquistar al rey. Dominar al rey. Y te recuerdo una vez más que Jesús nos recuerda que para yo poder saquear una casa, para poder eh
Daniel ayer nos compartía que en el ámbito legal nosotros eh un invasor, una persona que entra a una tierra sin ser el dueño original es un invasor y usted desaloja ese invasor con su título de propiedad. Entonces, el alma que usted tiene ahí, que es un regalo de Dios, que es un ánima Viviente, que tiene el soplo de Dios, le pertenece a Dios, pero le pertenece a usted, que Dios se le ha puesto a usted como el administrador para que usted decida su alma suya, dónde se va a dar, dónde va a estar eternamente. Entonces,
esa alma que le pertenece a usted, a usted, usted decide a quién dársela. Y esa alma que a usted le pertenece está gritando por para que esos eh esos reyes, esa ocupación extranjera, esos invasores salgan de una vez por todas. Entonces, recuerda que muchas veces nosotros conquistamos el territorio, pero dejamos libre y vivo al rey y él puede volver a dominar. Por eso estamos dando desde la cabeza y nombrando cada uno de lo que son esos reyes. Entonces, vimos ayer, ayer estuvimos viendo una alianza y vimos que el rey de Jerusalén, viendo que ya habían
eh habían derrotado al rey de Jericó y habían derrotado al rey de Ja. Él dijo, "Uf, vienen por nosotros. Vienen por nosotros, vamos a unirnos. Y llamó el rey de Jerusalén, ahí usted ve una alianza y llamó a Laquis, a Hebrón, a llamó a cuatro reyes que estamos viendo ahora, no solo a la alianza, sino que estamos viendo individual. Pero quiero recordarles que hubo una alianza de cinco reyes y que Dios de manera milagrosa le concedió la victoria a Josué. cayeron granizos desde el cielo y también Dios detuvo el día, el sol y la luna
para que el pueblo entonces Ejerciera eh eh fuera a la guerra y conquistara, dominara a esos enemigos. Todavía ellos no han conquistado los territorios porque les recuerdo que a Jerusalén le costó un tiempo conquistar el territorio, pero hizo lo primero que tenemos que hacer todos y es dominar al rey. Esos cinco reyes entraron a una cueva y esa cueva Josué le dijo, "Pónganle piedra en la en la puerta que ahora lo buscamos." Luego lo buscar, lo buscaron y colgaron a los cinco reyes. Vamos a ver en el día de hoy el territorio de Hebrón. Escribe
ahí Hebrón. Hebrón. Aleluya. Sí. Yo creo que usted, yo quiero que usted esté bien atento para que hagamos bien dinámico lo que hasta ahora usted ha conquistado, el orgullo, esa falsa paz que te da el orgullo. Hemos aprendido a derribar fortalezas, todo conocimiento en contra del conocimiento de Cristo y pedir la mente de Cristo para nosotros. Hemos peleado Con la con la fluctuación. Hoy sí, mañana no. Hoy sí, mañana no. Hemos peleado con la ah indecisión. Sí, hemos también luchado con Ayúdeme, ¿con qué más hemos luchado? Quiero recordarlo cada día para que cada día mantengamos
nuestros territorios libres, libres de invasores. Libres de invasores. Bien, así que manténgase ahí atento y contento porque Dios lo está haciendo. Josué eh está al frente del Pueblo de Israel, pero tengo un dato que yo quiero que usted recuerde y es que Josué no conquista de manera directa a Hebrón. Él no es el conquistador directo de Hebrón. Aleluya. El conquistador directo de Hebrón fue Josué, fue Caleb, pero Josué es el que está al frente de el pueblo de Israel. Entonces, e Calé, usted va a encontrar eso en el libro de Josué 11 21 al 23.
Entonces, como Josué no conquistó directamente a Hebrón, sino que la ciudad fue conquistada por Caleb, Que es el el Calé era el papá de la esposa de Josué, por cierto, para que usted sepa que Calé era el suegro. Sí, el suegro, el suegro de José, de Josué. Entonces, Josué le dio a Hebrón porque ya había había una palabra para Caleb, había un compromiso con Caleb. Pero usted sabe cuántos años atrás, 40 años atrás. 40 años Cal esperó. Entonces, vamos primero al panorama inicial. Josué con todo el pueblo de Israel tiene el legado De parte del
Señor de que conquistara la tierra prometida, de que para poder alcanzar la tierra prometida había que sacar a todos los invasores que en ese tiempo había en Hebrón, en Hebrón, en Jericó, en Lakis, en Hai, en cada uno de los territorios que vamos a ver. Y esos territorios que eran 32, pero Josué conquistó 31, todos esos territorios y todos esos terrenos tenían reyes y esos reyes ejercían un dominio sobre ese lugar, aparte de aparte de los que Vivían dentro. Entonces, Josué tenía el compromiso no solo de sacar a sus reyes y exterminarlos, sino de también
conquistar el terreno con las personas que vivían ahí. Un trabajo doble. Nosotros en nuestras vidas queremos hacer solamente un trabajo, embellecer nuestras vidas, trabajar en el fruto del Espíritu Santo. Sí, pero usted conquistó, usted está conquistando sus malos hábitos, pero usted dominó, ató, Exterminó el rey que gobernaba y que lo llevaba a usted a ejercer esos malos hábitos. Usted sabe cómo se llama, usted sabe cómo es. Ayer vimos el orgullo, eso es un rey. Ayer vimos la falsa paz, es un rey. Hm. Estuvimos viendo la fluctuación. Eso es un rey. Estuvimos viendo la ah la
indecisión. Eso es un rey. Ah, usted sabe cómo se llama lo que está reinando, esos malos hábitos. Usted sabe cómo se llama. Y en ese conocimiento, en ese reconocimiento de Tierra, es que estamos Eso que no se escucha. Aleluya. Avísenme. Santo. ¿Qué le di? ¿Se escucha? Dígame si se escucha. Santo, santo. Aleluya. Confírmeme que se escucha, por favor. Confírmeme que se escucha. Que ahora fue que Okay, gracias. Fue que le di. Parece que un botón. [risas] Entonces yo le decía, ni sé dónde me quedé sin usted escuchar, pero yo le decía que tenemos la tarea
de derrocar y reconocer quién está, cuál es el el que está dominando. Bien, ¿quién es el que está dominando? Bien, entonces vamos a ver el libro de Josué 1 21 al 23. Usted va a notar esa cita. y va a recordar esto que yo le voy a dar, porque nosotros vamos a derrocar y vamos a conquistar a gigantes en esta Mañana. Ay, santo. Pero para conquistar gigantes se necesita paciencia. Puede escribir paciencia, paciencia, paciencia. Y hay gente ahí que no tiene nadita de paciencia. Es más, hay gente que dice, "Ay, yo no voy a pedir
paciencia porque el que pide paciencia pide prueba." Usted le va a llegar como quiera la prueba para que no se haga ilusión. Entonces, la asignación de la tierra después de la entrada a la tierra prometida, la tierra fue dividida con Todo y estar ocupada por por invasores. La tierra fue dividida para que la gente supiera y las tribus reconocieran y supieran qué le tocaba a cada quien. Eso fue cuando entraron. Hm. Para cuando iban a conquistar Caleb. Entonces le fue entregada la tierra de Hebrón. Calec conquistó conquistó a Hebrón al derrotar a los a los
ah gigantes que vivían ahí. Pero eso no sucedió el mismo día que conquistaron a su rey. No sucedió el mismo día. Yo quiero Decirte qué significa Hebrón. Fácil de convencer. Sí, me quedé frisada. Sí. No fue que se fue la imagen. Hebrón significa fácil de convencer. Y esta parte aquí, míreme, esto es un asunto de que cuando usted es muy fácil de convencer, su estima está en peligro, porque usted debe reconocer qué Dios quiere para usted y usted tiene que permanecer firme en esa palabra, en ese territorio que el Señor le entregó. Imagínese usted que
usted ahora está trabajando, embelleciendo su vida y usted está por conquistar y a usted le digan, "No, hombre, deja eso." Y usted sencillamente fue muy fácil de convencer y lo deja todo. gente que hace lo incorrecto porque es fácil de convencer, no solamente de gente, es fácil de convencer de una emoción, es fácil de convencer de una estación, es fácil de convencer por una ah por algo que está pasando en el momento. Señores, los Sapos son los que son con sangre fría, o sea, anfibio. Anfibios quiere decir que según el ambiente donde esté están ellos.
Si están en el agua y la sangre fría. Si están en la tierra, la sangre es caliente. Son anfibios, son fácil de convencer. Según esté su ambiente, así están ellos. Pero yo estoy hablando con gente ahí que viene a conquistar a Hebrón y va a decir, "No, no, no. Yo tengo que saber en dónde Estoy parada, dónde estoy parado. Yo tengo que saber lo que Dios ha dicho de mí y permanecer en esa palabra." Porque aquí encontramos a un Calé que le fue entregada, aunque se aunque conquistaron, aunque derrotaron su rey, ahí seguían viviendo los
los invasores. Ahora le tocaba al dueño de la tierra, al que le entregaron la tierra, sacar a esos a esos invasores y nada más y nada menos Hebrón estaba ubicada, estaba llena de Gigantes. Ahí quedaban los tres gigantes que que bendito el Señor. Ahí habían tres gigantes, los hijos de Anac gigantes. O sea, a Josué no le tocó bonito. Y te voy a decir lo que el Señor ha de ministrar en nuestras vidas en esta mañana. Es que esa acción, ese rey de fácil de convencer, esa actitud, ese temperamento, esa forma de que de que
tú comenzaste una cosa y ya cualquier cosa te convence de hacer lo contrario. Yo quiero que el único que sea que que Te convenza, que convenza tu corazón, tu vida, sea el Señor a través de su Espíritu Santo. Y una vez Dios haya hablado a tu vida, nada te mueva, nada a menos que él. diga lo contrario. Entonces, hay gente ahí que está siendo muy fácil de convencer. Hay gente ahí que según esté el día están ellos. Hay gente ahí que según esté la situación así también están ellos. La situación está difícil, ya están tristes.
Mire, a usted no le Interesa cómo esté la situación. Usted le interesa lo que ha dicho su Dios y el Señor suyo le dijo que él le va a dar todos los días el pan de cada mañana. Usted no puede abrumarse por lo que está pasando afuera. Usted no es sapo, usted no es rana, usted es una persona donde Dios ha puesto un carácter y lo está formando a través de esta conquista. Y Dios está trabajando con nosotros para que conquistemos, para que seamos firmes, Para que seamos de una palabra. Jesús le les enseñó a
sus discípulos y a nosotros. Por tanto, que vuestro hablar sea un hablar definido, que vuestro sí sea sí y vuestro no sea no. No es que usted me diga sí, mañana dijo, "Ah, no fue que me No, usted tiene que ser una persona de decisión, de decisión firme. Eh, van a ver situaciones, van a ver algunas algunas usted va a enfrentar cosas que no no le va a permitir hacer, pero ese no va a ser su accionar diario. Su accionar diario es una persona que se sepan. Esa persona no es una persona de palabra, esa
es una persona de silente que se levanta en medio de las adversidades, que no importa. Mire lo que el Señor Jesús le enseñó a sus discípulos. Pedro, ven, camina sobre las aguas. Esa es una decisión que Pedro tenía que tomar. ¿Y sabe qué se demostró en medio de de esa prueba que Pedro recibió? que caminando sobre lo imposible comenzó a ver las Situaciones que lo rodeaban, las olas, el mar, la tempestad, dejó de mirar a Jesús y Pedro comenzó a hundirse. Cada vez que nosotros dejamos de mirar a Jesús, nosotros nos hundimos y cambiamos de
opinión. Mm hm. Aleluya. No es que usted no tiene la oportunidad de reivindicarse. Usted sabe que yo no estoy hablando de eso. Yo estoy hablando de un rey que te gobierna, que no deja que tu palabra, que tú eres una persona totalmente Fluctuante. Estamos de allá desde Jericó. Usted es fácil de convencer. Y si usted tiene la palabra, la palabra va a ser su pan diario y de la palabra nada lo va a a mover. Usted no sabe que hay gente, que hay gente que deja al Señor fácil de convencer, un deseo del momento, una
relación del momento. Yo vi, yo vi una jovencita que eso me causó a mí, de verdad, me causó risa. Pues no voy a decir que no, me causó risa. Y ella decía, "Ah, que tú Dejaste al Señor por el por el muchachito aquel y el muchachito aquel te dejó por otra." Está bueno porque a Dios no se deja por gente. Ay, Dios mío. Ya lo dijo de una forma muy jocosa, pero es verdad. Nosotros no podemos dejar a Dios por gente porque esa gente nos va a dejar por otra gente. Y no estoy hablando solo
de relaciones de relaciones amorosas, estoy hablando de todo. Entonces, todo lo que usted haga, el Señor dice, "Hazlo como para Mí." que sea como para el Señor, para que mañana usted no se sienta ofendido porque lo dejaron. Dios nunca lo va a dejar y usted lo que hizo lo hizo como para Dios. Entonces, ¿qué pasa con Caleb? Que a Cal eh derrotan en conjunto todos los reyes, incluyendo al rey de Hebrón. Pero a Calet no se le da su tierra. Calet, espera, espera, espera. Se parece a lo que usted le ha pasado, ¿verdad? Que ha
Tenido que esperar. Espera. En la época de Josué, la conquista estaba lidereada por él, por sus fuerzas, eh, y destruyeron a los anaseos de la región montañosa de Hebrón y otras áreas de Israel. Pero le solicitó a Calet después de la conquista, mientras se repartía la tierra. Y Cale le dijo, "A mí me tocó Hebrón. ¿Y por qué no me lo han dado?" En pocas palabras, eh, "A mí me tocó Hebrón." Y le dijo Josué, "A mí me tocó Hebrón. Ya yo tengo 85 años, tengo 40 45 años esperando. Y usted, usted mire, señor, usted
que se queja porque está esperando dos días, 3 días, 45 años. 45 años. Hm. Dice, "Yo tengo aquí en lista de espera 45 años y usted no me ha entregado mi tierra. Deme ese monte que ese es monte mío. Deme ese monte que a mí se me ofreció ese monte. Ah, está ocupado por gigante. No importa, yo lo desocupo. Deme el título de propiedad. Vamos a lo legal. Deme el derecho, Porque con el derecho yo voy a sacar todo lo que está invadiendo a mi territorio. Entonces, Calé le pidió a Josué que le diera su
montaña, la montaña de Hebrón. Y quiero que usted sepa que Hebrón fue la primera tierra. Mire, no fue solamente ahí en ese punto que que Israel que a Israel le pertenece esta propiedad. Caleb es de la tribu de Judá. Esta propiedad le pertenecía a Abraham porque fue la primera propiedad que un israelita, que Un hebreo compró. La primera propiedad en toda la historia de la Biblia que tuvo posesión con título, que se pagó dinero por ella, fue Hebrón, donde Abraham la compra para que sea un territorio donde él sepultar a Sara y ahí también fue
sepultado él. Después a a Jacob, después a Lea y a esos a a Isaac, a todos esos patriarcas. Esa tierra era tierra muy especial. De hecho, al día de hoy, Hebrón es una tierra muy de las tres de los tres Lugares más importantes en Israel. Hebrón se pelea porque hay una mezquita y hay un pleito ahí. Pero Calé dijo, "Espérate, yo quiero mi monte, yo quiero mi propiedad, no importa los invasores que tenga, yo quiero mi título de propiedad." Y en este día usted lo primero que tiene que ocuparse de tener es el título de
propiedad. Y el Señor, el Señor nos ha entregado el alma y nos está entregando territorios del Alma. Porque nosotros queremos hacer su voluntad, pero se nos hace imposible hacer su voluntad cuando está siendo ocupada nuestra alma por cosas, por emociones, por historias, por rememorancias eh que hay en nuestros corazones y no nos deja a nosotros hacer la voluntad de Dios. Entonces ese territorio hay que conquistarlo. Ya el rey de Hebrón, fácil de convencer, está eliminado. Pero ahora Hay que limpiar la tierra. Ahora hay que limpiar la tierra. Vamos a ver lo que hay en Hebrón.
Y ahí es que yo quiero que usted se apriete los cinturones en esta hora porque a Calé le tocó un pleito grande, pero le voy a decir por qué le tocó este esta conquista de de Caleb. es tan significativa. De hecho, quiero que usted sepa que Calet, en resumen general significa perro, perro bravo. Y usted está frente a una gente que le están dando su terreno y dice, "Bueno, aquí aquí se va a pelear porque ese monte es mío." ese hombre que fue uno de los dos espías que dijo, "Pero a eso a esa gente
que están ahí ocupando esa tierra, el Señor lo ha entregado en nuestras manos y no lo vamos a comer como pan." Eh, Josué y Caleb fueron los únicos que dieron veredicto que a Dios, a Dios le agradó, le agradó porque ellos hablaron por la fe y yo quiero decirte que hay Conquista que usted tiene que hacerla, no por lo que usted está mirando, sino porque ya lo que Dios está hablando y usted va a tener que hablar un lenguaje de fe y Dios está hablando a nuestras vidas para que nosotros conquistemos este lenguaje y nuestro
lenguaje lenguaje también sea un lenguaje de fe. Entonces, ¿cómo vamos a ver cómo operan los gigantes? Primero, yo quiero que usted vaya y lo que lo tengan ahí puedan colgarme esa lectura, por favor. Josué, capítulo capítulo capítulo, perdón, yo le di ahorita capítulo 11 verso 21 y 23. Si usted me lo cuelga ahí, yo se lo agradezco y necesito que me ponga ahí la tengo aquí. Josué 15:14. En base a Josué 15:14, usted va a descubrir ahora esos gigantes. Diga, "Vamos a derribar gigante." Escríbalo ahí. Eso para que usted no se me duerma. Vamos a
derribar gigante. Escríbame el Texto, por favor. Vamos a derribar gigante. Josué 15:14. Vamos a derribar gigante. Y vamos a ver ahora cuál es el nombre. de esos gigantes con los que usted ha estado lidiando, que siguen habitando ese monte de Brón tan significativo que todo el mundo lo quiere. El monte de Brón, uno de los siete montes más importantes en la Biblia. Hay siete montes. Eso se lo voy a hablar yo en un libro cuando lo termine de escribir. Pero de esos siete montes super importantes este Hebrón. Y Hebrón requería que se conquistara y Hebrón
se lo entregaron. se lo entregaron en las manos porque tenía su propiedad. Pero el problema es cuando a ti te entregan una promesa, pero está ocupado. Y tú dices, "Ay, está ocupado." Exactamente, eso es que te estoy diciendo. Si ya Dios te dio la promesa y está ocupado, saque todos esos gigantes. Sáquelo, porque ya Dios le entregó la promesa. Así que vamos a Derribar gigantes. ¿Quién más se une y vamos a derribar gigantes? Quiero saber quiénes ahí se activan para derribar gigantes. ¿Quiénes están listos hoy para derribar gigantes? Vamos a derribar gigante. En lo que
usted escribe ahí, vamos a derribar gigante hablándole a su propia alma. Bendito el Señor. Yo les leo lo que dice Josué 15:14. Dice, "Calb invadió con éxito a Hebrón y la tomó de los anaceos encabezados por Cesaí, Aimán y Talmay. Vamos a derribar gigantes." Bueno, me voy con dos que van a derribar gigantes. Los otros no sé dónde se fueron. Se durmieron. Bendito el Señor. Vamos a derribar gigantes. Ahí estamos. Vamos a derribar gigantes. Así mismo. Vamos a derribar gigantes. Y me uno a todos los que están y entienden que van a derribar gigante hoy
y yo también. Vamos a derribar gigante en nuestra tierra de Hebrón, porque ese monte mío me lo dio Jehová. Vamos a derribar gigantes. Aleluya. Vamos a derribar gigantes. Bendito el Señor. Dios es fiel. Entonces, escuche, hay tres gigantes en la tierra de Hebrón. Uno, Cesaí, dos Aimán, tres, Talmay. Te doy el primer gigante que en tu territorio del alma tiene que ser conquistado. Vamos a derribar gigantes, su palabra de esta mañana, no se le olvide. El primer gigante con el que Caleb tuvo que enfrentarse Es Cesaí. Y cuando usted busca el gigante de Cesaí, usted
encuentra que significa Cesay, Cesay, Cesai, Cesay, Cesai. Bueno, hay que ver dónde tiene el acento, pero Cesai. Entonces, ese gigante significa el acusador de la mano derecha. Yo me voy a poner la mano en la cabeza. Bendito el Señor. Oiga lo que significa ese gigante, el acusador de la mano derecha. Ahí tenemos abogados. Ahí está también libanesa, una abogada buenísima, el acusador de la mano derecha. Cuando estamos en un juicio y hay alguien que te está acusando, se escucha esas acusaciones, pero hay que ver si son demostrables. Ayúdenme a ir los abogados. Yo aquí hablando
de lo que he escuchado. Yo no ejerzo, yo no sé, yo no soy abogado. Pero el acusa, el que acusa es un testimonio que hay que escucharlo. Y aparte de escucharlo, yo creo, ustedes Los abogados me dicen, yo creo que hay que desmentirlo, que hay que encontrar pruebas que estén en contra. de de esa acusación que se ha levantado. Entonces, ¿sabes por qué tú no has podido tomar tu herencia? Ay, Dios mío. Porque eh eh que en Hebrón hay unos gigantes que lo que quieren es que usted no herede lo que Dios le ha prometido.
Por eso una larga espera, por eso un cansancio, parece que te estás poniendo viejo, que no llega y no te entregan lo Que te pertenece y tú dices, "Pero ya es mío. Entréguemelo ahora. reclamo lo que me pertenece porque lo que está en Hebrón pasan dos cosas o son gigantes que te impiden tomar tu heredad y tres, una vez que tú conquistes todo lo que hay dentro de bronce acaba la guerra. ¡Uf! Santo Dios. Bendito el Señor. Exacto. Nos dice nuestra amada libanesa, abogada que hay que validar eso Sustentándolo. Hay que sustentarlo. Esa acusación hay
que tiene que ser sustentada y validada. Pero tenemos un acusador de la mano derecha que tiene validación y sustento de la cosa que hacemos. Porque déjenme decirles que usted y yo hemos metido muy bien la pata, que nosotros hemos hecho cosas que en realidad merecen castigo, merecen juicio, porque un espíritu de acusación te ha estado persiguiendo y está la la acusación de lo que hiciste, está la Acusación de lo que hizo tu generación, está la acusación de lo que hizo tu papá, de lo que hiciste en el pasado, que te equivocaste, que metiste la pata
y hay un gigante que se levanta todos los días hablarte a la mente y decirte, "Usted es culpable, usted lo hizo mal, usted y ese acusador sabe lo que anda buscando, que usted no derribe. Bendito el Señor. Pero Dios está hablando. Gloria al Señor por cada palabra que cada mañana se levanta, porque yo estoy Más maravillado que usted por lo que Dios está haciendo. Un espíritu de acusación que te ha estado persiguiendo. Es verdad. Sí, es verdad, porque hay cosas que sí que son verdad. Pero yo te voy a decir algo. Nosotros tenemos un abogado
para con el Padre. un abogado que cuando usted reconoce, estuvimos viendo el día de ayer, humildad, ¿verdad? Cuando usted en humildad, reconoce su falta, reconoce sus pecados, Reconoce lo que usted hizo incorrecto, usted está conquistando. Usted está conquistando porque usted va en humillación y entonces el Padre le concede el perdón, no por sus méritos, sino porque él no él no te está viendo a ti, él está viendo al hijo Jesús. Es nuestro abogado, el que pagó nuestras culpas, el que pagó nuestros pecados. Yo voy a derribar gigante hoy. Hay alguien más que se une y
dice, "Yo voy a derribar gigante." Y este gigante de Esaí tiene que caer al suelo. Usted no sabe que usted y yo tenemos un acusador constante? Dice la Biblia en el libro de Apocalipsis que de día y de día, oye, de día y de noche, no solamente va de día, de día y de noche tenemos un acusador delante del Padre. El enemigo anda buscando que tú hagas algo y te de hecho te anda poniendo tropiezo y usted también muchas cositas se la come. La migaja de Hanser y Guereter, usted también se la come, ¿verdad? Él
Está buscando eso. Pero usted tiene un abogado. Si usted se equivocó, yo le estoy diciendo hoy que usted se levante. Se levante con un corazón contrito y humillado delante del Señor. Le pida perdón al Señor. Reclame su posesión y saque ese gigante de su mente porque ya pasó. ¿Qué vamos a hacer? ¿Qué qué vamos a hacer? El gigante solamente te va a acordar tu culpa, pero el padre te va a acordar. que la sangre del cordero te libra de Todo pecado. Ay, santo. Muchas veces lo peor de todo este espíritu acusador es que muchas veces
puede operar a través de las personas más cercanas a ti, no solamente en tu mente, quizás a través de algún familiar que se puede levantar con alguna palabra de destrucción hacia ti. Por eso cada vez que intentas levantarte, escuchas esa voz que te dice, "Usted no puede hacerlo. Usted no lo va a lograr. Tú no eres suficiente. ¿Quién eres tú? No Podrás, no lo alcanzarás. Eres una fracasada, eres un fracasado. Yo no sé qué te está diciendo ese acusador, pero ese ese gigante te lanza palabras que te hacen destruir. ¿Para qué? Para que termines abortando
el propósito de Dios. para que termines dándole la espalda al plan de Dios para tu vida. Porque si a él le interesara otra cosa, no, a lo que le interesa ese gigante, que usted aborte misión y que usted renuncie a la heredad que el Señor Le está dando. Yo no sé por qué se acabó el tiempo. Bendito el Señor. Usted tiene que aprender a discernir. Usted no puede ser fácil de convencer por una acusación que el enemigo plantó en ti. Usted puede ir con esa acusación. Es verdad. Okay. Voy delante del Padre. No es que
ahí se pasó como que comí chicle y no pasó nada, ¿no? Pero el Señor no desprecia nunca un corazón contristo y humillado. Hablaba yo con alguien ayer precisamente y no había todavía yo estudiado la Palabra que para hoy iba a darle a cada uno. Aprender a discernir lo espiritual es primordial, porque en ese momento tu mejor arma es el silencio y es la rodilla, humildad. Y el enemigo va a una corte celestial a poner todos los días un caso en tu contra. Procura que no tenga que que que no tenga razón y si la tiene,
humíllese. Humíllese porque hoy vamos a derribar Gigantes y ese es el primer gigante que hay que derribar que está en Hebrón, el acusador. Todas esas palabras de acusación que están hoy ahí dando vuelta en tu corazón, tienes hoy. Hoy tienes que conquistarla. todo lo que el enemigo ha estado diciendo a tu mente y a tu cabeza, que no vas a llegar a nada, que no lo vas a lograr, que ya no tienes fuerza, que vas a morir. Todas esas palabras acusadoras es para que tú no heredes el Propósito. Usted tiene que cambiar cada palabra y
decir, "Yo voy a conquistar gigantes. Yo voy a conquistar." Y cada vez que el acusador te acuse, dígale, "Usted está derrotado en la cruz del Calvario. Yo tengo un abogado que me defiende. Usted no está solo ni sola en este juicio. Usted tiene que entender que ese gigante quiere tu mal. Segundo gigante, porque esto se acabó. Segundo gigante que menciona el texto es aimán. Aimán Significa casi blanco. Y oiga, oiga esto, casi blanco. Y quiero leerle lo que dice Números, capítulo 13, verso 23. Llegaron hasta el arroyo de Escol y de allí cortaron un sarmiento
con un racimo de uva, el cual trajeron dos en un palo y de las granadas y de los higos. En número me está hablando de lo que hay en Hebrón, de la gran victoria, de la gran cosecha, de los frutos gigantes que hay. Y al enemigo no le interesa que usted reciba la bendición de los frutos de la Tierra que por propiedad Dios te ha dado. Yo estoy hablando de tu alma, ¿sí? De un alma limpia, de un alma transparente, de un alma libre en el Señor, donde Dios hace su voluntad y todo lo que
pasa en tu vida está bajo la voluntad de Dios. Entonces, los espías se les pidió llevar una muestra de la tierra allá en Número y ellos llevaron en un en un palo un racismo de uva. ¿Y qué tamaño tenían esa uva, señores? Eran cocos. Hm. El problema surgió Porque ellos se conformaron con una pequeña porción en vez de pelear por los viñedos de Dios que Dios le había entregado. De 12 10 dijeron, "Con esto nosotros tenemos una pequeña porción." Pero Calé dijo, "Yo quiero la tierra. Yo no solamente quiero la uva, yo quiero la tierra
que produce la uva." Y hay algo profundo aquí. Hay gente que quiere los milagros de Dios, pero no quiere al Dios que produce los milagros. Santo. Y Cale dijo, "No, no, no, no. Yo no, yo no me Conformo con dos ubitas cuando yo tengo la tierra por heredad." Y eh Josué y Ca le dijeron, "No, queremos la tierra." Y en este día yo quiero recordarte que usted no puede conformarse con ubita, con una muestra de lo que Dios está haciendo en usted. Eso es una muestra. Como cuando usted va a una plaza y le dan
una muestra de perfume, se queda en una en un papelito y se va con el tiempo. Eso es una muestra. Usted quiere el frasco. Ay, santo. Entonces, usted Tiene que entender que hay personas, yo espero que usted no sea de esas, que viven dentro de la dimensión del casi. Eso es lo que significa este gigante de la imán. Aimán se conforma con la con lo con la muestra gratis, con el casi lo logro, casi llegué, casi lo alcanzo, por poco y lo logro. Por no, usted no puede. Usted no es una persona del casi, usted
es una persona del total. Casi Me gradúo, casi llego por poco y lo logro. ¿Qué es eso? Entonces usted va a decir un día, casi me salvo. No, eso es lo que busque ese gigante uno, que usted no viva una vida plena. Se acabó el tiempo. Hoy usted tiene que entender que Dios quiere soltar sobre ti una unción fresca, no de casi, sino de totalidad, porque Dios es un Dios de plenitud. Casi me compro una Casa, casi me compro un carro, casi termino la escuela, casi me bautizo, casi casi casi casi tomo la escalera de
crecimiento. [risas] Casi, casi. Y ese gigante del casi tiene que ser derrotado. Todo lo que usted tiene que se conforme con ayo casi no. E hoy es el día del todo, porque para Dios es todo o es nada. Entonces Dios quiere soltar sobre ti esa unción total que pudre los yugos. Y yo oro en el nombre de Jesús Para que todo yugo en tu vida de que no alcanzas nada porque te quedas a mitad, porque te has conformado con el gigante de de del casi, que es el gigante de Aimán, sea hoy en el nombre
de Jesús. Se pudran a causa de la unción. Que ese gigante del casi sea derrotado hoy y conquistado en el nombre de Jesús. Porque Jesucristo no se no casi se dio. Él no se dio casi. casi muere en la cruz. No, Jesucristo se dio por completo y su obra fue por completa, total, Completa y costosa, total para que tú fueras más que vencedor. No casi vencedor, sino que fuera más que vencedor. Último gigante, con esto terminamos. El gigante de Talmay. El gigante de Talmay significa acumulación o distracción. Dos cosas muy importantes. Usted muchas veces se
va a encontrar acumulando cosas que no le funcionan en la vida, que lo que hacen es quitarle espacio. Yo estoy hablando ahora de emociones, de pensamientos, Estoy hablando también de tu espacio físico y eso te está quitando lugar y espacio para lo de Dios. ¿Por qué? Porque eso te distrae. ¿Qué usted está acumulando? ¿Cuántas horas de televisión usted está viendo? ¿Cuántas horas de chateo? ¿Cuántas horas de mm cuántas horas usted está perdiendo? ¿Cuántas horas te está distrayendo este gigante? Santo. Este gigante te desenfoca y eso es lo que busca, te hace desviar la mirada del
objetivo. Porque mientras más Cosas te da, mientras más cosas tú acumulas, entonces te desenfocas. Y si tú te desenfocas, perdiste. Entonces te acumulas acumulas pecado, acumulas culpa, acumulas a se disfraz y se masquilla, señores, de situaciones reales. Ejemplo, sabes que tu matrimonio está pasando por cosas difíciles, pero prefieres acumular esas cargas siendo hipócrita ante los demás [risas] en vez de pedir ayuda o en vez de Recibir la ayuda, porque hay gente que la pide pero no la recibe. Ese gigante te está llevando a acumular objetos. Ese gigante te está llevando a acumular sentimientos. Ese gigante
te está que no puedo resolver esta situación con un hijo, esta situación con el trabajo. No sé cómo alcanzarla, no sé cómo lograrlo, no sé el casi que el enemigo, ese gigante está poniendo en tu vida, pero lo que él quiere es que tú acumules objetos, que acumules sentimientos, que Acumules emociones que no van conforme a la voluntad de Dios. Si usted tiene cosas acumuladas que no son de Dios, vaya a su closet, revíselo, vaya a su casa, revísela, revísela, porque hay muchas cosas que fungen como amuleto. Me tengo que entrar en un territorio peligroso.
Hay cosas que están fungiendo ahí, que están siendo mm puerta de entrada para ese es casi. Debes decidir romper con toda con toda y eso lo estamos viendo desde el Principio, con toda careta. Nosotros tenemos que definirnos. Nosotros tenemos que enfocarnos. Quiero terminar en este día diciéndote que para vencer esos tres gigantes debes uno, reconocer la persona de Jesús y su sacrificio. Adorar. Adorar no es cantar solamente, es vivir. Vivir una vida entonada al propósito de Dios, porque tu adoración aniquila, aniquila a esos gigantes. También tienes que ser intencional. Tienes que ser intencional porque si
usted entra en una dimensión, mire, usted está aquí intencionalmente cada día, cada mañana y eso va a hacer que usted diariamente se renueve la mente. Gloria a Dios por lo que Dios está haciendo. Usted está renovando la mente. Ya usted va a comenzar este día. Por eso es importante verlo en en vivo, porque ya usted va a comenzar este día con la palabra del día y usted va a saber cómo enfrentar esos gigantes que van a venir A quitarle su heredad. Quiero terminar con Jueces 1:10. Atacaron también a los cananeos que vivían en Hebrón, ciudad
que antes se llamaba Jeriet Arab. Allí derrotaron a los grupos cananeos de Cesaí, Aimán y Talmay. Calet ganó. Y algo lindo que yo encontré es que una vez que conquistaron a Hebrón, la guerra cesó. Si usted conquista en su mente todas esas acusaciones y culpas que día A día usted siente, no es que usted viva como el charlatán cuando usted hizo algo. Usted tiene que accionar y usted tiene que cambiar su manera de actuar. Pero usted tiene que saber que toda culpa lo que hace es impedirte que avances. Adán asumió el gigante de Cesaí la
culpa y no pudo acercarse a Dios y decirle, "Perdóname, cometí error, comí del árbol prohibido." No, él se llenó de orgullo, se puso una careta, se distrajo, Eva, se distrajo. Acumularon sentimientos de odio que se vio reflejado en su hijo Caín. Yo hoy estoy clara de que Dios está hablando a nuestras vidas, porque nosotros necesitamos renovar cada día nuestras mentes y nuestras emociones deben ser restauradas en él. Así que tienes que renovarte cada día con la oración, Con la palabra. Debes apropiarte de la promesa, porque cuando tú haces eso, tú miras al frente. Tú no
miras las olas, tú miras al frente. Así que yo estoy hablando ahí con gente que aunque el rey de Hebrón, que es fácil de convencer, ya está derrocado, ya está dominado y exterminado, ya usted no es fácil de de convencer, usted en su hebrón tiene una palabra de acusación, un conformismo, un casi lo logro, un Distractor y acumulador. Hoy venimos en contra de eso en nuestra vida, en nuestra alma. No nos vamos a conformar con casi. Dios es un Dios que lo quiere todo. Usted no puede decirle, "Ah, no, pero yo por lo menos oro
una vez al día, una vez al mes, una vez, yo no sé, esas son casi, ¿no? Yo por lo menos usted eso lo que están justificando su por lo menos su casi, suélte ese gigante que eso es lo que no quiere que usted reciba la Heredad que Dios hoy te va a dar. Dios está por hacer algo grande y te va a sorprender. Quiero bendecirte en este día por la palabra. Te va a ir bien. Te va a ir bien. Vas a ver esos gigantes. Son atemorizadores. Es verdad. son grandes, pero más grande es el
Dios que está contigo. Va a venir a acusarte, pero vas a recordar que un abogado tiene para con el Padre Jesucristo, que entregó no casi su vida, que entregó su vida totalmente. Aleluya. Que la entregó totalmente. Por tanto, toda acusación en él terminan, pero él está esperando que nosotros tengamos vidas definidas y no los distraigamos. Por eso esos tres escalones de esos gigantes, estúdielo, mírelo en su en su vida. Mire como el gigante de Cesaí, el acusador se mueve en su mente. Mire, mire como el gigante de Aimán, del casi actúa en su vida. Mire,
mire como ese gigante del distractor y del acumulador Acumula sentimiento, emociones que no son buenas, que no te dejan hacer lo que tienes que hacer y usted deja de recibirlo de Dios por disparate, permítame decir, por sentimentalismo. Hoy nos levantamos porque dijimos que hoy íbamos a derribar gigantes. Y todo el que dijo ahí que iba a derribar gigantes, comencemos a denunciar y a derribar esos gigantes en nuestra mente. Cuando venga el sentimiento de culpa y De acusación, diga, "Señor, gracias porque tú llevaste mi culpa y tú borraste todos mis pecados y no te acuerdas de
ellos porque lo echaste al fondo del mar." Cuando vengas y tú digas, "Bueno, ya con eso está bien." Usted diga, "No, no, no, no, gigante del caso, yo voy a hacer y todo lo que haga como para Dios lo voy a hacer. Por tanto, lo voy a hacer bien, excelente y voy a entregar lo que voy a hacer lo voy a entregar como para Dios." No, eso es para fulanito, eso para uno, sí, para otro no, no. o aquel gigante que te hace gastar horas y horas en cosas que no tienen sentido, que te hacen
distraer del foco que Dios está haciendo. Por eso esos gigantes tienen tanta fuerza, porque hoy en día estamos viviendo la era de la distracción, hoy en día estamos viviendo la era de la acumulación. Me siento mal, hoy tengo ansiedad, mañana tengo depresión, Me hablaron mal. No debieron tratarme así. una una era de cristal, no siquiera una una una la gente no se le puede hablar ahora. Hay mensajes que no se le puede dar a gente, pero como yo no tengo compromiso con gente, yo suelto lo de Dios, porque lo de Dios, aunque te rompa, te
arma otra vez y te sana. Vamos a dar gracias al Señor por este día, Señor. Gracias por esta mañana y este tiempo devocional Que hemos tenido conquistando a Hebrón. Hoy nos levantamos no solamente en conquista y en derrota de ese rey que es el de fácil de convencer. Nosotros no tenemos, Dios, sangre anfibia que se adapta al tiempo, no. Nosotros tenemos sangre caliente, fuego corre por nuestras venas, avivamiento, Dios, el Espíritu Santo. Hemos sido bautizados en Espíritu Santo y fuego. Por dentro nos corre presencia. Aleluya. Por tanto, ese rey no tiene lugar en nuestra heredad.
Y Venimos en contra de los invasores, esos gigantes que se han puesto más grandes que lo que nosotros habíamos pensado hasta ahora. Pero nosotros tenemos un Dios poderoso que puesto estos enemigos y nos lo comeremos como pan, no nos distraeremos más. No acumularemos cosas que no deben ser acumuladas ni en lo físico, ni en lo emocional, ni en lo espiritual, ni en lo mental. Hoy venimos en contra de toda acusación porque venimos humillados delante del Señor y Mientras nos mantengamos humillados delante del Señor, el enemigo no tendrá con qué señalarnos, Padre. y que todo lo
que diga sea mintiendo. Si algún error, alguna falta en nuestras vidas y cada persona ahí escuchando, pongámonos a cuentas con el Señor y poniéndonos a cuentas tomar el compromiso de tener una vida definida, una vida, aleluya, que que intente todos los días dar el máximo. Hoy no nos conformamos con el casi lo logró. Hoy lo hemos logrado y yo sé que tendremos un día victorioso, libre de gigantes, porque tomaremos por heredad ese monte que nos has dado. Ese monte es mío, me lo dio Jehová y esas áreas de mi vida ocupadas por esos gigantes, en
el nombre de Jesús, conquistamos ese territorio. Cuando se manifieste, sabremos cómo vencerlo a través de la oración, de la adoración, de la lectura de la palabra y de renovar cada día nuestra Mente. Hoy recibimos, Señor, el renuevo de esta mañana y tenemos la mente de Cristo. No es una mente escasa, es una mente libre de gigante. Es una mente total, plena. Gracias, Señor, por cada persona en el nombre de Jesús. Amén y amén. Amén. Dios te bendiga mucho, Dios te guarde. Quiero antes de que te vayas, por favor, no olvides darle like a esta programación,
compartir y comentar y nos vemos mañana con otro territorio del alma por conquistar. Trabaje esto, que Esto es solamente una palabra de comienzo para que usted tenga la herramienta de seguir trabajando en esos territorios del alma, en los que el enemigo ha estado jugando con usted, con su mente. Estamos frente a una gran conquista, no solamente áreas, totalmente en nuestra alma. Así que no se conforme con mi gacas. Usted es usted conquistador y un más que vencedor. Dios te bendiga, Dios te guarde, pastora Judith Girirón. Nos vemos en el próximo Episodio. Hasta la próxima.