Mateo capítulo 14 verso 22. Quiero hablarle esta historia que muchos de ustedes ya han oído predicar. La escritura dice, "Enseguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera.
" Diga conmigo, "A la otra ribera. " Rivera. Entre tanto que él despedía la multitud.
Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte y cuando llegó la hora estaba allí solo. Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas, porque el viento era contrario. Más a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ello andando sobre el mar.
Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron diciendo, "Un fantasma. " Y dieron voces de miedo. ¿De qué?
Pero enseguida Jesús les habló diciendo, "Tened ánimo, yo soy. No temas. No temáis.
Dile a alguien, él es quien dice que es y él hará lo que dice que él hará. Dale un aplauso fuerte al Señor [Música] a su nombre. Gloria.
Esta es una historia que encierra un sinúmero de cosas maravillosas. En ese capítulo 14 ocurrieron muchas cosas interesantes. Cuando tú la lees en ese capítulo, según las Escrituras, una joven bailó frente a Herode.
Y esta cuando terminó de bailar, Herode le dijo, "Pídeme lo que quieras, te daría la mitad de mi reino. " y entrenada por su mamá, que estaba endemoniada, le dijo, "Pide la cabeza de Juan, el Bautista, el profeta. " Y ella lo hizo así.
El rey se entristeció, pero se la dio. Y así muere el profeta Juan el Bautista. La escritura dice que fueron y le dieron la noticia al maestro y él se entristeció y tomó una barca y se fue a un lugar desierto.
Cruzó hacia el otro lado. Pero para sorpresa de los apóstoles, una multitud se dio cuenta que Jesús estaba del otro lado y se movilizaron a donde estaba el maestro. Cuando el maestro sale, que mira la multitud, la Biblia dice que se compadeció de ellos y sanó a todos los enfermos que estaba entre ellos.
Qué interesante notar que la obra de Dios no se puede detener. A pesar de la tristeza que tenía el maestro, a pesar de que Juan, su primo, estaba muerto, aún así el maestro continuó haciendo aquello para lo cual había sido enviado. Y es importante aprender cómo enfrentar adversidades y circunstancias difíciles, aún en medio de nuestra desesperación o nuestra tristeza, aún en medio de cosas que no estén saliendo bien para nosotros, la obra de Dios tiene que tener prioridad.
Y por encima de nuestros sentimientos y por encima de nuestro dolor, por encima de la humillación que nos han hecho, debemos de continuar ejerciendo el propósito y el llamado para el cual Dios nos ha llamado. La respuesta de Cristo fue, "Seguiré haciendo milagros. seguiré sanando a los enfermos porque para esto he venido.
La obra de Dios no se puede detener. Es por eso que hay muchas personas hoy están estancadas porque su sentimiento, su dolor, lo que le han hecho, le ha hecho tomar decisiones incorrectas y en vez de avanzar en la obra de Dios, se detienen a llorar su fracaso. Hay fracasos que no vale la pena llorarlo, que no van a solucionar nada y no van a cambiar nada.
Pero cuando continuamos haciendo lo que Dios nos llamó a hacer, eso sí traerá cambios significativo. Alguien diga aleluya. Y en ese desierto donde estaba la multitud después de sanar los enfermos, la Biblia dice que la noche estaba llegando y y Jesús escucha a los discípulos que le dice, "Despide a la gente porque para que vayan a las aldeas ya tienen hambre.
han estado en el desierto. Diga conmigo, maná en el desierto. Diga otra vez, milagros en el desierto.
Y Jesús le dice, "No tienen necesidad de irse. " Y es allí donde ocurre el milagro sobrenatural, donde él toma algunos peces y algunos panes, bendice esas pequeñas cosas y de pronto lo pequeño se multiplica. Y según la historia, alrededor de 20.
000 personas comieron de algunos dos peces y tres panes. El poder de Dios multiplicó la harina y multiplicó los peces. Y al ver esto, puedes notar que Dios es un Dios de milagros.
El milagro lo realizó en el desierto en medio de la escasez, en medio de la de la dureza del calor, en medio de toda restrinción, el poder de Dios encontró lugar a donde había cosas imposibles y hizo posible un milagro extraordinario. Y eso nos deja ver a nosotros que le servimos al Dios correcto, de hecho al único y verdadero Dios. No hay nadie por encima de Dios.
Y esto nos deja ver que él puede obrar milagros en el desierto, que él puede obrar milagros en la circunstancia adversa, en los momentos más difícil, cuando las puertas se cerraron, cuando el gobierno dijo que no, cuando migración negó la petición, tenemos un Dios que sabe forzar las cosas para que las cosas sucedan. Dile a alguien, "Le sirve al Dios correcto. " Sigo paro, sigo paro, sigo paro.
Dios es Dios de dioses. Dios es Dios de dioses. Él es el Señor de los señores.
Él es el todopoderoso. En él no hay límite. Nada es imposible para Dios.
Alguien tiene que decir aleluya. En medio de la adversidad, anoche miraba, es es una pareja viejitas que murieron. Dios mío, yo no he visto alguien hacer tanto milagro como ello en Dios.
Eh, es impresionante, impresionante. La señora era muy quietita, pero tantas cosas. Ella murió a los 93 años y el esposo murió a los 90.
Yo dije, "Recibo esa unción. " Y ella estaba predicando cuando un niño que trayeron tenía problema en el corazón. Lo tenían conectado porque era muy lento, como la tía el corazón.
Y en medio de la administración el niño muere y la abuela grita, le quita los aparatos, el niño muele y la abuela grita y dice, "Se murió, se murió. " Y se lo trae a la señora. Y la señora hace así, le dice, "Muerte, suéltalo.
" [Música] Y frente a la cámara el niño vuelve a revivir. Tenemos un Dios que le da vida a los muertos. Tenemos un Dios que le da vida a los sueños.
Se llama Jehová Yahwé Jesús. Él es el todopoderoso. Alguien diga aleluya.
Alguien diga aleluya. Al ver el milagro de la multiplicación no nos deja espacio para dudar de Dios, porque en sus historias podemos ver que él es poderoso para traer multiplicación. para suplir tus necesidades.
Dile a alguien, "Mira, no te duermas. Deja tu flojera en la iglesia. " Di, "Dega eso.
" Si hubieras sido en Santo Domingo, yo te hubiese dicho, "Dega esa vaina. " Y por cierto, vaina es donde ponen los los soldados, la espada. Ahí es que yo me deja esa flojera.
Tú no viniste a velar un muerto, tú viniste a la casa de Dios. Anímate porque Dios está aquí para comenzar un milagro en tu casa. Alguien diga aleluya.
Diga aleluya. Y al terminar el milagro de los peces y los panes, Jesús hace que sus discípulos entren en la barca y le dice, "Crucen a la otra ribera mientras yo despido a la multitud. " Amén.
Y ellos se suben en la barca y comienzan a remar los 12 apóstoles en obediencia a lo que Cristo le acaba de decir. Cristo le acaba de ordenar que crucen al otro lado. Así como hay ocasiones en que Dios nos encomienda a hacer algo y nos envía a hacer algo y nos manda hacer su obra, encontramos en esta historia que el viento era contrario y que ellos estaban estancados en el medio del mal.
No podían avanzar porque había una tormenta que golpeaba la barca y lo hacía retroceder y ellos volvían y remaban. Y así estuvieron por más de 4, casi sin poder llegar a donde fueron enviados. A veces en la vida vamos a ser golpeados por vientos, por tormentas, porque las tormentas no vienen a una barca estancada.
La tormenta vienen a barcas que están remando, a barcas que quieren llegar, a personas que quieren hacer la voluntad de Dios, a personas que quieren llegar a donde Dios lo ha enviado. Tú nunca vas a encontrar al levantándose en contra de alguien que no hace nada. El se levanta contra el que está remando, con el que quiere llegar al propósito, con el que quiera hacer la voluntad de Dios.
Así que si estás en medio de una controversia o de una tormenta, estás en el mejor camino, porque significa que te estás moviendo hacia el propósito de Dios. Pero a pesar de esa barca, ¿sigo o paro, sigo o paro, a pesar de que esa tormenta, las escrituras dice que ellos seguían remando y en medio de esa tormenta ustedes saben que Cristo aparece y conocen la historia de cómo termina aquel aquella travesía con una gran paz porque había llegado el Señor de toda la tierra. Pero si profundizamos unos poquitos más, nos daremos cuenta de ciertas realidades que experimentaron los apóstoles que nosotros también en esta vida vamos a experimentar.
Y es que la tormenta lo superó a ello. Era más grande que ello. Era más fuerte que ello.
Tan fuerte que por más que remaban no podían llegar. a donde Dios lo había enviado. Y a veces somos superados por tormentas, por momentos difíciles, por problemas que son más grandes que nosotros, más grande aún que nuestra fe.
Y tendemos a pensar que nuestras dificultades y tormentas son más grandes que nuestro Dios. Y es ahí donde nos equivocamos. Habrán tormentas más grande que tú.
Habrán problemas más elevados que tú. Habrán cosas que tú no puedes dominar ni controlar. Habrán dichos de ti que están por encima de ti.
Problema más grande que tú, pero no te equivoques. Son más grandes que tú, pero no son más grandes que tu Dios. Que alguien diga, "Mi Dios es más grande.
Mi Dios es más grande que toda tormenta. Él está por encima de todos. Hay adversidades que simplemente nos nos sobrepasan, son más fuertes que nosotros.
problemas que nos sobrepasan, que con nuestras fuerzas y habilidades no podemos enfrentarlo. Y debemos de ser conscientes que habrán problemas más grande que tú, que habrán obstáculo más fuerte que tú, que habrá montaña más grande que tu fe, pero nada es más grande que tu Dios. Aleluya.
Nada es más grande que tu Dios. Cuando Jesús vino a ello, vino en medio de la tormenta y caminó sobre el mar, cuyas olas y corrientes no dejaban avanzar a los discípulos. Pero Jesús venía pisando el mal, pisando las corrientes, pisando las olas.
Aleluya. Mostrando su soberanía sobre todas las dificultades. Tenemos un Dios indetenible.
Tenemos un Dios que no puede ser parado por el brazo del hombre. Amén. Para nosotros aparecerá, parecerá el fin, pero Jesús solo va a caminar sobre ellos.
Lo que nosotros vemos con nuestra con nuestra estructura, lo que vemos difíciles, Jesús lo va a pisar frente a nosotros. Lo que a nosotros nos está deteniendo, atemorizando, él lo viene pisando. Gracias por su entusiasmo, hermano.
Siga durmiendo y viendo a Sábado Gigante. Oh, gloria a Dios. Lo que a ellos le daba miedo, lo que a ellos lo hizo temblar, lo que lo sobrepasó, Cristo venía caminándolo, pisoteándolo, sometiéndolo bajo sus pies.
Dios va a someter bajo sus pies. todos los problemas que están estancados. Alguien grite aleluya si está vivo.
Grite aleluya si está vivo. No temas. Aunque sea más fuerte que tú.
No tenga miedo, el Señor está contigo. Fueron una de las palabras que Jesús le dijo, "No tengan miedo. Tú no puedes controlar la tormenta, pero no debes de dejarte atormentar por ella.
Tú puedes estar en medio de una tormenta, pero no dejes que la tormenta te atormente. Tú puedes estar en medio de un problema, pero no dejes que el problema te dé problema. Dios te diseñó para sobrevivir en la tormenta.
Y lo que tú no puedes lograr, Jesús lo va a lograr por ti. Jesús estaba en la misma tormenta que estaba en ellos. Pero la tormenta no la atormentó a él.
No te preocupes, Dios te va a dar salida. Alguien diga, "No te preocupes. Dios te va a dar salida.
" Hace un tiempo atrás le hablé a mi contable y le dije, "Ey, me preocupa esto. " Y ella me dijo, "Pastor, si la preocupación resolviera problema, yo lo mandara a preocuparse, pero la preocupación no va a resolver nada, así que no se preocupe. " Y cuando me dijo eso, se me quedó en el espíritu.
No te preocupes, Dios tiene el control de cada tormenta. Vamos, yo quiero que salude a alguien y le diga, "No te preocupes. Ya Dios tiene el milagro.
Él viene en camino para ayudarte a sobrepasar tu problema. Tus adversidades están siendo pisadas por él. Las olas están siendo sacudidas por él.
Tú no le sirves a Mahoma. Tú no le sirves a María de Leonza, tú no le sirves a Belien del C, tú no le sirves a la No, tú le sirves no a la Guadalupe, tú le sirves a Jesucristo, al Dios de los cielos, al que controla las aguas. Hay algo que debo de resaltar.
Anímate. Pero, ¿cómo que usted está en la iglesia y está con los brazos cruzados y babeando de sueño? Pero, ¿qué le pasa a este hombre?
Anímese. Jesús le dice, "Hay tormenta, pero no pierde el ánimo. Hay problemas, pero no pierde el ánimo.
Hay deudas, pero no pierde el ánimo. Anímense, anímense, que yo estoy aquí. " Fíjate, tremendo.
Anímense, tengan ánimo. Oye, decirte que tenga ánimo cuando te están partiendo la barca, cuando el viento está sacudiéndote. Y él, ¿cómo habla con tanta carma en medio de la tormenta?
Y él parece que era que era de piedra, el viento no lo movía. Sigo paro. Y él le dice, "Tengan ánimo.
" Lo primero es, "Tengan ánimo. " O sea, no dejen que lo desanime el problema. No dejen que la noticia migratoria lo tengan ánimo.
No dejen que los noticieros lo que tengan ánimo. Yo soy alguien diga, "Él es lo que dice que es y él hará lo que dice que hará. " Mira a alguien y dile, "Ten ánimo.
" Dile a alguien ten ánimo. Una de las cosas que aprendí en estos días, en estos fin de semana es que tu cuerpo puede sentir tu verdad, pero tu espí tu tu cuerpo siente tu realidad, pero tu espíritu percibe tu verdad. Debe de creer que no hay preocupación.
Dile, "No me voy a preocupar. La preocupación no calma la tormenta. Quien cama la tormenta es Jesús.
Dile a alguien, no te preocupes. El preocuparse no resuelve nada. Jesús es que hace los milagros.
Ellos se asustaron, ellos tenían miedo, ellos perdieron la paz. Y aún así la tormenta se guía. La tormenta no se va a parar porque tú llores.
Ay, ay, ay, ay, nada. Tú te pueden llamar la llorona de México y no va a cambiar nada. La tormenta no cambia porque tú te quejes con el coro, porque te quejes con acá, porque te quejes para allá, porque acusa a fulano, porque diga que fue por fulano.
Nada cambia en tu vida por llorar ni por preocuparte. Las cosas cambian cuando tú vienes a Jesús, cuando tú tienes fe en Jesús, cuando Jesús se mete en tu barca, cuando él llega a la casa, cuando él toca el enfermo, cuando él se mete en el hospital y toque ese canceroso y lo sana. Alguien grite aleluya.
Todo cambió cuando Cristo llegó. Todo cambió. La Biblia dice que se produjo una bonanza.
Hay alguien que tiene que decirle, "Todo va a cambiar. " Todo va a cambiar. Cuando Cristo llega, todo cambia.
Nada va a cambiar porque estás preocupado. Nada va a cambiar porque estés nervioso. Nada va a cambiar porque es que yo tengo que preocuparme por este problema de mi hijo.
Eso no lo va a cambiar. Así es. Tu preocupación nunca cambió a nadie, ni a ti te ha cambiado.
Si te ha cambiado, pero ahora de un estado de paz, un estado de nervio, la preocupación no va a cambiar nada. Todo cambió cuando llegó el Nazareno. Y eso es lo que va a suceder en tu vida, en tu casa.
Las cosas van a cambiar por el Nazareno. El milagro ocurre por el Nazareno. La paz viene del Nazareno.
La salvación viene del Nazareno. La luz viene del Nazareno. El gozo lo trae el Nazareno.
Alguien diga aleluya. El Espíritu Santo lo trae el Nazareno. La sangre viene del Nazareno.
El acceso al cielo viene del Nazareno. Habrá alguien que diga, "Amén. " Amén.
Nuestra fe en Jesús debe de ser fuerte. Ahora, cuando tú lees toda esta historia, te das cuenta de algo, que la fe de ellos al final de la tormenta subió a un grado. La tormenta aumenta en la fe porque puedes ver que en tu tormenta Jesús extiende su mano y tu experiencia después de la tormenta te hace saber tu experiencia en la tormenta te hace tener una fe mayor porque ahora conociste a Cristo en otra etapa.
Amén. A veces viviremos momentos difíciles, incomprensibles e inexplicables. Y pareciera que todo se estará terminando, pero Dios obrará a tu favor como nunca antes.
Cada proceso por el que estás pasando está aumentándote la fe. Yo yo no cualquiera deje esto. Cada proceso por el que estás viviendo está aumentando tu fe.
¿No has notado que escribe un libro después de tu proceso? Am cada tormenta que permite Dios en tu vida aumenta tu fe. Si eres un buen alumno.
Dile a alguien, "Mi fe está creciendo. " "Mi fe está creciendo. " Cuando alguien te pregunta, "¿Estás en tormenta?
" dile, "No, mi fe está creciendo. " [Aplausos] Cuando alguien te diga, "¿Te vas a divorciar? " No, mi fe está creciendo.
Tiene una enfermedad. Mi fe comenzó a crecer porque mis ojos serán testigo del poder de Dios. Cuando ellos salieron de esa tormenta, su fe había subido unos grados más.
La fe que Pedro operaba en el libro de los Hechos, parte de ella creció con las experiencias que había vivido con Cristo. Él mismo caminó sobre el agua. ¿Quién le podía decir a Pedro que Cristo no podía levantó un muerto?
Si él flotó sobre el agua, si él había visto a Lázaro que ya hería resucitar, los procesos en tu vida están sacando la dudas de tu corazón y aumentando tu fe. No le llame a tu proceso momentos difíciles. Llámala a tu proceso momento de crecer.
Amén. La fe crece, pero tiene que a veces ser probada. Un salmo dice, "En ti confiaron los que conocieron tu nombre.
" Esa experiencia de Pedro y de los discípulos le aumentó la fe a tal punto que luego en Hechos hacía milagros y prodigios. a Dios. Así que cada circunstancia difícil que te supera, porque algunos de ustedes han sido superados por el problema y a veces somos superados por la tormenta, pero has visto como Dios abre camino en la tormenta.
Job dice, "Él es el Dios que marcha en la tormenta, el que abre camino. " Isaías le dice, "Él abre camino en el desierto. " Es allí donde puedes experimentar que Dios es Dios.
Y el tercer punto que quiero tocar es que ese milagro que Cristo hizo de caminar sobre el agua, ese prodigio fue exclusivo para los apóstoles. Nadie más lo vio caminar sobre el agua. Solo ellos.
Hay cosas que son exclusivamente para ti. Amén. Él hizo esto, ¿sabe para qué?
Para inspirar su fe. Para que cuando termine la tormenta digan, "Mi Dios es grande. Hoy, ¿por qué?
Lo acabo de ver caminar sobre el agua. Vi a Dios hablarle alento y el viento le obedeció y el mar se tranquilizó. fue un milagro exclusivamente para ellos y lo hizo para inspirarlos, para que crecieran en fe, porque el propósito más adelante iba a ser exactamente usar fe para llevar la obra hacia el frente, hacia delante.
Todo lo que ellos hicieron en hecho fue por fe, pero esa fe se la inspiró a alguien, el dador de la fe. Fue un milagro exclusivo. Este prodigio, este milagro inspiró la fe de ello.
Después de esa tormenta, hermano, ellos salieron con un grado de fe más elevado y más grande. Jesús no caminó sobre el agua frente a ninguna gente. Lo hizo frente a los discípulos.
Dios hará cosa exclusiva contigo y tú la vas a ver. Dios va a hacer demostración de poder contigo y tú vas a salir con un grado de fe más elevado. Alguien diga, diga conmigo, Dios va a hacer milagros frente a mí.
Yo lo voy a ver levantar los muertos. Yo lo voy a ver hacer cosas maravillosas. Y él lo hará para inspirar tu fe, para crear confianza.
Él hizo muchos milagros frente a la multitud, pero el caminar sobre el agua fue exclusivo. Nadie lo vio, solo 12. Nos damos cuenta porque ellos lo contaron.
Fue exclusivo. Dios es exclusivo también. Aleluya.
Hay lugares que son exclusivos de Dios. Si yo vuelvo a Jerusalén o a Israel, al Medio Oriente, yo aprecio todo lo que hay en Jerusalén, pero yo quiero ir al Sinaí, porque la Biblia dice que ese monte es de Dios. Aunque Egipto, Israel lo discuten, ese monte dice monte de Dios.
Ese monte de todos los montes del évare y de todo, el exclusivo es el monte Oré, ese monte de Dios. Alguien diga, "¡Aleluya! ".
Aleluya. Yo tengo un lugar donde oro en el monte, en una cabaña que es impresionante. Yo le decía a Dayana, "Esto", le decía a mis hijos, "Esto aquí no quiero que me entre todo el mundo si no está realmente, porque es un lugar que cela Jehová.
" Ya yo me di cuenta que Dios cela ese pedazo, ese monte que con ese lugar, esa cabaña que Dios lo cela. Y cuando yo entro ahí en 3 minutos, mi nivel cambia. Solo entro, salgo de ahí diferente.
Entonces, Medic no sabía que Dios lo había tomado para él. Ahora lo sé. Y ahora estoy cuidando el jardín, quiero el jardín, quiero todo bonito.
Y le voy a poner así mismo monte Oré. Una réplica del de allá, el monte de Dios. Hay algo allí que el Señor quiso poner.
Dile a alguien, Dios va a hacer cosa exclusiva. Y quiero concluir diciéndole algunas cosas importantes. Repasando el mensaje.
Hay tormentas que te superan, hay problemas que te superan, hay adversidades que son más fuertes que tú. Hay sentimiento, hay tristeza que te superan. Y es y es entendible porque yo he enfrentado tormentas que me superan.
Lo que no podemos es caer en el error de creer que también superan a Dios. Te superan a ti, pero no a Dios. Amén.
Y repito, lo que a ellos lo atormentaba, Cristo lo venía pisando. Le sirves a un Dios glorioso y de poder. Y sabe, aleluya, ¿sabe cómo se titula este mensaje?
como nunca antes. Ellos habían visto a Cristo resucitar muertos, hacer milagros, pero nunca caminar sobre el agua. Dios va a hacer cosas contigo como nunca antes la has visto.
Estás a punto, pero le estoy hablando a alguien de fe. Estás a punto de entrar en una etapa para ver lo que nunca has visto con tus ojos. Vienen milagros como nunca antes.
Dios te va a pagar la deuda como nunca antes. Alguien tiene que creer que Dios va a hacer cosas en sus vidas que nunca han visto. Y esa es la palabra que traje y esa es la palabra que profetizo.
Verás a Dios como nunca antes. Hasisto, has visto milagros, pero lo que está a punto de ver nunca lo has visto. Las hazañas que Dios va a hacer nunca la ha hecho en tu vida.
Vamos, dile a alguien, "Lo voy a ver como nunca antes. " Ellos habían visto milagros, habían visto señales, habían visto prodigio, pero nunca caminar sobre el agua. Y eso es lo que quiero que cargue en tu corazón hoy.
Voy a ver a Dios en mi vida como nunca. Voy a ver a Dios en mi vida como nunca. Voy a ver puerta abierta.
Voy a ver puerta abierta como nunca. Voy a ver milagros como nunca. Voy a ver finanzas como nunca.
Voy a tener conexiones como nunca. Alguien diga, "Voy a ver cosas que nunca he visto. Cosas que no subieron al corazón de hombre.
Me han sido escuchadas por el oído humano. Son las que Dios ha reservado para los que le aman. Prepárate porque vas a ver cosas como nunca antes.
" Alguien diga, "Voy a ver cosas como nunca. " No, yo quiero que usted salude a alguien si está vivo y dígale, "Como nunca antes vas a sentir a Dios. Como nunca antes vas a ver milagros.
Como nunca antes vas a sentir la presencia de Dios. " Alguien dígalo. Vienen cosas para mi vida como nunca antes la he experimentado.
[Aplausos] Dios es un Dios de cosas nuevas continua. Vienen respuesta de Dios como nunca. Tu nivel de oración va a crecer como nunca.
Tu comunión con Dios se va a aumentar como nunca. te va a a espiritualizar como nunca. Vas a tener visiones como nunca la tuviste.
Vas a oír a Dios como nunca lo has escuchado. Vas a sentir el poder de Dios como nunca. Alguien diga como nunca antes voy a ver al correr como nunca.
Pero que alguien lo grite como nunca antes. Esa es la palabra profética para alguien. Sienta un minutito ahí.
Dile a alguien, dile a alguien, "Es como nunca. " Es como nunca lo que voy a ver de Dios. Voy a ver nunca lo he visto.
Amén. Algunos de ustedes tienen 20 años, 15 años sirviéndole al Señor, viendo cosas maravillosas. Lo que están a punto de ver, nunca lo han vivido, nunca lo han sentido, nunca lo han oído, nunca lo han visto.
Hay alguien que grite como nunca antes. Él va a caminar delante de mí como nunca antes caminó. Él me va a abrir puertas como nunca antes la había abierto esa palabra.
Esa palabra es para alguien. Alguien que abrace la palabra. Alguien que abrace la palabra.
Vamos a ver multitudes como nunca antes. Vamos a ver adicto a droga cambiado como nunca antes. Vamos a ver prostitutas dejar las calles para Cristo como nunca antes.
Vamos a ver brujo de rodilla ante Dios que grítalo como nunca antes se llenarán los estadios como nunca antes se llenaron. Siéntate un minutito. Hoy estoy tratando de animarte.
Tu negocio va a crecer como nunca. Tu empresa va a crecer. Me voy de este lado.
Me voy para acá. ¿Dónde están los que creen que como nunca antes? Ear.
[Aplausos] [Música] Escucha esto y termino. Yo tomo esa palabra para mí. Yo me amarro a ella.
Yo abrazo esa profecía. Voy a ver cosas en las campañas como nunca. Voy a ver ciegos sanarse como nunca.
Voy a ver gente con cáncer sanarse como nunca. Voy a ver paralíticos pararse. Alguien grite lo que viene.
Yo nunca lo había visto. Vamos, grítelo. Lo que viene, lo que viene para mi vida.
Yo nunca la había visto. [Música] Siéntese. [Aplausos] [Música] Shama.
Aleluya. Algo que me gustó en la iglesia de allá de de francesa, americana y de haitiano allá, es que tú hablas una lengua y la iglesia entera dura 10 minutos hablando en lengua. Oh, gloria a Dios.
Esa gente no le importa. Di que que lo van a mirar, que se van a reír de ellos allá ellos y el Que el se lleve al Si al si un aficionado cuando meten un gol dice, "¿Por qué yo no puedo decir lengua? ¿Por qué yo no puedo decir Jesús?
¿Por qué yo no puedo emocionarme con Dios? Eh, si ellos lo pueden hacer, ¿por qué yo no lo hago? Reprendo al en el nombre de Cristo como nunca antes vamos a danzar.
como nunca antes vamos a orar en lenguas. [Aplausos] Sienta un minuto. [Aplausos] Gloria a Dios.
La palabra se celebra porque tu celebración a lo que Dios está diciendo es un síntoma de que tú lo estás creyendo. La palabra se celebra. La palabra se celebra.
Amén. Lo que cree se celebra. Mira a alguien y dile, "Como nunca antes.
" Escucha bien y concluyo. Dios no puede trabajar con alguien desanimado a través de alguien desanimado. Dios no puede usar a alguien desanimado.
Dios primero lo anima. Dios no va a usar un atado para liberar. El primero lo libera.
Amén. Amén. El problema es que hay personas que están esperando que Dios calme la la tormenta.
Ellos desanimados. Señor, calma la tormenta. Y ellos con sin ánimo.
Lo primero que Cristo le restaura antes de hablarle a la tormenta, fue el ánimo. Le dijo, "Tengan ánimo que yo llegué. Tengan ánimo que llegó el Nazareno.
Tengan ánimo que llegó el proveedor. [Aplausos] No sé, yo estoy estoy predicándote y tú estás todo agüitado, hermano. Deje eso.
Se va a aguar. No se agüite. Tenga tenga hay tormenta, pero no pierdas.
Hay problemas, pero no pierdas. Hay malas noticias, pero no pierdas. Esta está esta mañana Dios te restaura el ánimo.
Esta mañana Dios anima tu fe. Siéntate un minuto. Es imposible usarte desanimado.
Por eso él anima Elías para luego que se vaya a ungir a Eliseo. Dios no va a traer solución a tu vida. Tu desanimado.
Lo primero que él hace es lo que él va a hacer que te vaar. Por eso la primera palabra es e tené ánimo. Yo soy [Música] le digo, "Tengan ánimo.
" Le dijo, después le digo yo, le digo, "¿Quién era, ey, tengan ánimo, llegó el que levanta muertos. " Eso fue. Tengan ánimo.
Llegó el que ustedes vieron que hace dos 6 horas multiplicó los panes y soy yo. Soy yo. Yo soy el de los milagros.
Yo soy el de las señales. Yo soy el de los prodigios. [Música] [Aplausos] Y luego tercero le dijo, "No tengan miedo.
" ¿Cuál es el miedo? No tenga miedo. Le habilitó el ánimo, le restauró el ánimo, le reveló quién era y después le dijo, "Suelten el miedo.
Hoy se acaba la tormenta. Ustedes tienen 7 horas sin avanzar. Esa esa temporada de estancamiento termina.
Cuando me dice la Biblia que cuando subió la barca, enseguida llegaron al otro lado. Hay algo que te va a acelerar y no son tus habilidades, es el poder del Espíritu Santo de Dios. [Aplausos] Siéntate y te va a terminar.
Así que yo no quiero que estés allí mirando para los lados y tú agüitado y desanimado. ¿Y qué tú quieres ahora? Ya el golpe te ha dado.
¿Qué tú vas a hacer? Cometiste el error, ¿qué vas a hacer ahora? Ha tomado una soja y te va a ahorcar.
Dile al que se ahorque él. No te ahorques tú. Toma ánimo.
Toma ánimo. La casa que quieres la vas a tener. Toma ánimo.
Los papeles que necesitas van a tener. Toma ánimo. Toma ánimo.
Toma ánimo. Porque el que camina sobre el agua viene acercándose. Toma ánimo porque Cristo está contigo.
[Música] No temas. [Música] [Aplausos] Lo primero que él restauró fue el ánimo. Tú no puedes esperar que tu tormenta termine desanimado tú, porque significa que tú estás atormentado por la tormenta y tú solo tienes autoridad sobre la tormenta cuando ella no te atormenta.
[Aplausos] Tú solo tienes solución sobre el problema cuando el problema no te metió en problema. Cuando la cuando la adversidad del exterior tú no dejaste que se metiera en tu interior. Tú dices, "Hay tormenta, pero aquí hay paz.
Hay problema, pero es que hay fe. Habrá alguien que se anime hoy. Toma ánimo.
Yo te voy a pedir carecidamente que no te rodee de persona desanimada. Suéltalo. Si ellos no quieren animarse, no quieren porque hay alguien así.
Tú le das de to comida, un trabajo. Óyeme, hermano, llegó un punto que hasta Dios se cansa de usted. Dios se cansó a veces de Israel.
Palabra, profecía, adoración, cántico, alabanza, el coro. Levante la mano, levante la mano y viene el predicador. Reciba.
No, mi hermano, hasta Dios va a decir, "No, no, suéltala, suéltala, que se la lleve. " Usted tiene que tomar la palabra. Anímese porque Dios está con usted.
Tome ánimo. [Música] Cierro aquí. No puedes enfrentar la tormenta con tu desánimo.
Primero hay que animarte a ti. Ten ánimo. Yo soy.
Anímense que llegó el que ustedes vieron ahorita. Multiplicar los panes. Yo soy.
I am. Yo soy. Pero escucha esto.
Yo he contado esto muchas veces y quiero cerrar con esto porque siempre hay alguien que nunca lo escuchó. Cuando mi pastora con la que yo acepté a Cristo, ella me contó que a una edad joven, cuando ella tuvo su hija, tuvo un gran problema y le sobrevino un cáncer debajo de su vientre. estaba muriéndose.
El esposo compró la caja, ya tenían el arreglo floral, la la barriga la tenía así porque no orinaba por semanas un cáncer muriéndose y estaba agonizando y ya compraron el café, todo. Estaban toda la familia en el patio preparando todo, solo esperando que ella tire la pata, como dicen, que se muera. Y ella estaba así, me dice ella que ella no estaba casi en este mundo.
Cuando de pronto su pastora chiquitita, una pastora chiquita pionera en el evangelio de República Dominicana, se dio cuenta y fue y digo, "¿Me puede? " "Hola, ¿dónde está? ¿Dónde la tienen?
" "Acá. " Sí, pero ya no hay nada que hacer. Ya la entregaron.
Los médicos le entregaron y todo. Y se le acercó esa viejita llena de Dios y levantó el moquero. ¿Usted no saben lo que es moquero?
El mosquitero evita que los ráculas moquitos te chupen todo. Levantó el mosquitero y se le acercó en el oído izquierdo y comenzó a decirle, "Glady, tú sabes que tú eres hija de Dios. Tú sabes que Cristo murió por ti.
Tú sabes que por sus llagas tú puedes ser sanada. Gladi, no es tu tiempo de morir. En vez de ir a orar para que muera, ella está orando para que para que se levante.
Glad, Dios tiene un propósito contigo. Y comenzó a darle palabra de ánimo y palab y me dice mi pastora que cada palabra así eh eh y hasta que volvió en ti. Y cuando volvió en sí, le digo, "Sí, lo creo.
" Al instante el cáncer desapareció, fue al baño y botó el cáncer. Bendito sea Dios. De eso hacen como 50 o 60 años y todavía está viva.
Ya va para 95 años de edad, ¿eh? y todavía está viva. Habrá alguien que crea que Dios le restaure el ánimo.
Yo no sé qué perdiste que te quitó el ánimo, pero ten ánimo. El que hace milagro está aquí en esta mañana. El gran evangelista Smith lo invitaron para orar por una señora, creo que estaba muriendo, y él llevó a un evangelista que él entendía que tenía poder.
Él estaba comenzando y cuando el evangelista entró, que vio la condición de la señora muriéndose así, ya él, el evangelista dijo, "Señor, dale fuerza a su esposo para que aguante esta muerte. Ay, Señor. Y dice que le molestó tanto esa oración de duda y de desánimo que dijo en una dice que no aguantó y dijo, "Por favor cállate.
" Y dijo, "Cállate ya. " No, no como chavo. Cállate que me desespera.
No, no era así. Como Kiko, cállate. Y él se levantó y dijo, "Jesús, tú la sana.
" Ahí dice que en el instante se le apareció Jesús al frente y se le sonrió y le digo, "Hecho está. " Y la mujer se levantó. Yo quiero gente que cuando ore tenga ánimo.
Yo quiero gente que cuando me hable alguien grite, "Me voy a animar, me voy a animar, me voy a animar porque Dios está conmigo. " [Aplausos] Anímate. levanta tus manos allí como nunca antes verá cosas maravillosas.
Ah, míralo ahí. Oh my God. Ese es el tema.
Míralo ahí. Ánimo. Dios está contigo.
También puede ser ánimo. Dios viene por ti. Ánimo.
Dios viene en camino. Amén. [Música] levanta tus manos allí.
Por más grande que sea tu problema, por más difícil que se vea la situación, tu Dios, tu Dios es más grande que él. Amén. Esa me gusta esa más grande que montaña esa saben.
Yo quiero que cantemos esa más grande que el monte. Él es maravilloso. Él es glorioso.
Anímate, anímate. Recobren ánimo. A veces hay luchas que te dejan desanimado.
A veces hay resultados que no son lo que esperaban que te desaniman. Te casaste con alguien y no era que lo que tú creías. Ahora tú estás desanimado, desanimada.
Emprendiste un negocio y no funcionó y ahora siento un gran desánimo. El Espíritu Santo te trajo aquí para decirte, recobra el ánimo. Tu Dios es más grande que tu tormenta.
Él está por encima de todo y nada está por encima de él.