Rosario a la Virgen de la Candelaria. Virgen santísima de la Candelaria, madre de la luz y de la esperanza, hoy venimos a tu presencia para meditar los misterios de la vida de tu hijo Jesús. Te ofrecemos este Santo Rosario como signo de amor y gratitud, pidiendo tu intercesión para que nuestras vidas sean iluminadas por la fe, fortalecidas en la esperanza y encendidas en la caridad.
Madre querida, acompáñanos en cada oración y llévanos siempre hacia tu Hijo, nuestro Salvador. Jesús, ave María purísima, sin pecado concebida. Jesús, Ave María purísima, sin pecado concebida.
Jesús, Ave María purísima, sin pecado concebida. Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. [música] En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén. Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy y me pesa de todo corazón, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confío en que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna.
Amén. Misterios gozosos. Primer misterio, la anunciación del ángel a la Virgen María.
El ángel le dijo, "No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Evangelio de San Lucas, capítulo 1, versículos 30 al 31.
Igual que la Virgen María aceptó encarnar en su seno a tu Hijo, concédenos, Padre nuestro, la gracia de aceptar tus designios con humildad de corazón. Virgen de la Candelaria, enséñanos a decir sí a la voluntad de Dios. Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal.
Amén. [música] Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. María es madre de gracia, de piedad y misericordia.
En la vida y en la muerte, ampáranos, madre nuestra. Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu infinita misericordia. Amén.
Virgen de la Candelaria, madre de la luz, ilumina nuestras vidas con tu amor. Segundo misterio, la visitación de la Virgen María a su prima Santa Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, dijo, "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre.
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Evangelio de San Lucas, capítulo 1, versículos 41 al 43. Que al igual que la Virgen María ensalzó tu nombre cuando visitó a su prima Isabel, concédenos también a nosotros, Señor, poder cantar tus maravillas durante toda nuestra vida.
Movidos por el Espíritu Santo. Madre de la luz, ayúdanos a llevar alegría y servicio a los demás. Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal.
Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. María es madre de gracia, de piedad y misericordia.
En la vida y en la muerte, ampáranos, madre nuestra. Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu infinita misericordia. Amén.
Virgen de la Candelaria, Madre de la Luz, ilumina nuestras vidas con tu amor. Tercer misterio, el nacimiento del niño Jesús en Belén. Mientras estaba María en Belén, le llegó el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito.
Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada. Evangelio de San Lucas, capítulo 2, versículos 6 al 7. Dios de bondad, [música] que el nacimiento de tu hijo nos dé una fe tan sólida en tu amor, que podamos vivir siempre unidos a ti en la tierra y en el cielo.
Virgen de la Candelaria, haz que Cristo nazca en nuestros corazones. Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, [música] hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.
Dios te salve, María. Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. María es madre de gracia, de piedad y misericordia.
En la vida y en la muerte, ampáranos, madre nuestra. Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu infinita misericordia. Amén.
Virgen de la Candelaria, Madre de la luz, ilumina nuestras vidas con tu amor. Cuarto misterio, la presentación del niño Jesús en el templo. Cuando llegó el tiempo de la purificación según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor.
Evangelio de San Lucas, capítulo 2, versículo 22. Te pedimos, Señor, que así como tu Hijo fue presentado en el templo, también nosotros podamos presentarnos ante ti con el alma limpia. [música] Madre fiel, enséñanos a ofrecer nuestra vida a Dios con confianza.
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén. Dios te salve, María.
Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén. María es madre de gracia, de piedad y misericordia. En la vida y en la muerte, ampáranos, madre nuestra.
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu infinita misericordia. Amén. Virgen de la Candelaria, madre de la luz, ilumina nuestras vidas con tu amor.
Quinto misterio, el niño Jesús perdido y hallado en el templo. A los tres días lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Él les dijo, "¿Por qué me buscabais?
¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre? Evangelio de San Lucas, capítulo 2, versículos 46 al 49. [música] Te pedimos, Padre, que nuestras familias se parezcan a la familia de Nazaret y sean fieles a ti en las alegrías y en las dificultades.
Virgen de la Candelaria, guíanos siempre hacia tu hijo cuando nos desviamos del camino. Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.
Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. [música] Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, [música] Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María, Virgen de la Candelaria, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, Virgen de la Candelaria, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén. María es madre de gracia, de piedad y misericordia. En la vida y en la muerte, ampáranos, madre nuestra.
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu infinita misericordia. Amén. Virgen de la Candelaria, madre de la luz, ilumina nuestras vidas con tu amor.
Rezaremos un Padre Nuestro, tres Ave Marías y un gloria por las intenciones del Santo Padre. Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación [música] y líbranos del mal. Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. [música] Bendita tú eres entre todas las mujeres [música] y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén. Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. [música] Amén. Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gracias os damos, soberana princesa, por los favores que todos los días recibimos de tus benéficas manos. Dígnate, señora, a tenernos ahora y siempre bajo tu protección y amparo. Y para más agradarte, te saludaremos con la salve.
[música] Dios te salve, reina y madre, madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva.
A ti suplicamos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Oh clemente, o piadosa, o dulce Virgen María, ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de nuestro Señor Jesucristo.
Amén. Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, [música] pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A ti, celestial princesa, oh Virgen sagrada María, yo te ofrezco noche y día, alma, vida y corazón.
Míranos con compasión y no nos dejes, madre mía, y danos tu santa bendición. Que sea la del Padre, la del Hijo y la del Espíritu Santo. Amén.
Oración final de consagración. Virgen santísima de la Candelaria, madre de la luz y de la esperanza. Hoy terminamos este Santo Rosario ofreciéndote nuestra vida, nuestras familias y nuestra comunidad.
Consagramos a tu corazón maternal nuestras alegrías y nuestras penas, nuestros trabajos y nuestros sueños. Ilumina nuestros pasos con tu claridad. Fortalece nuestra fe en medio de las pruebas y haz que nunca nos apartemos de tu hijo Jesús.
Madre querida, recibe nuestra consagración y acompáñanos siempre con tu ternura y tu protección. [música] Amén. [música] Virgen bendit madre de la luz, [música] tu claridad disipa la sombra.
En tu regazo [música] florece Jesús y nuestra fe se enciende en tu aurora. [música] Virgen de la Candelaria, [música] madre de la esperanza, guíanos con tu llama [música] santa. Lleva nuestras [música] almas a Dios.
Tú que ofreciste [música] al niño en el templo, ejemplo [música] puro de entrega y amor, haz que ofrezcamos [música] también nuestras vidas como ofrenda [música] grata al Señor. Virgen de [música] la Candelaria, madre de [música] la esperanza, guíanos con [música] tu llama santa. [música] Lleva nuestras almas a Dios.
[música] Cuando la noche oscurezca el camino, [música] sé tú la estrella que brille en el cielo. Madre querida, [música] refugio divino, enciende [música] en nosotros tu fuego eterna. [música] En comunidad tu luz nos reúne.
Somos un pueblo que [música] canta tu amor. [música] Virgen sagrada, tu gracia nos une y nos conduce [música] al reino de Dios. Virgen de la Candelaria, [música] madre de la esperanza, [música] guíanos con tu llama santa.
Lleva [música] nuestras almas a Dios. [música] Luz de la candelaria [música] brilla en nuestro corazón. [música] Ruega por nosotros.
Oh, Virgen de la Candelaria, ruega [música] por nosotros. Oh, Virgen de la Candelaria, ruega [música] por nosotros, oh Virgen de la Candelaria.