[Música] [Música] 6 de junio de 1944, uno de los principales puntos de inflexión de la historia contemporánea. En un día, 156,000 hombres y 20,000 vehículos desembarcaron en las costas de Normandía. Ellos cambiaron el curso de la guerra y comenzaron el asalto final contra los nazis.
[Música] Pero para que todo eso se hiciera realidad, hubo que añadir a este inmenso ejército un cerebro y no uno cualquiera. Un cerebro lleno de especulaciones abstractas y máquinas imaginarias, en el que uno buscaría en vano ideas estratégicas o militares. El dueño de este cerebro se llamaba Alan Turin y la suya es una historia extraña y paradójica.
No era ni un general ni un estratega, sino más bien un matemático. Su campo era una rama muy abstracta de las matemáticas, la lógica. Y sin embargo, según algunos historiadores, sus ideas permitieron aportar la guerra dos años.
¿Cómo pudo tener impacto en la historia una persona con ideas tan abstractas? ¿Y cómo es que tales hazañas fueron tan mal [Música] recompensadas? Turin, condenado por homosexual, fue sometido a la castración química y murió a los 43 años en condiciones que aún no se han aclarado.
Jack Kuplan ha dedicado gran parte de su carrera a esta figura. extraordinaria. Turin contribuyó a un notable número de campos del saber durante su vida.
Era un lógico matemático convertido en descifrador de códigos, luego en pionero de la informática, pionero de la inteligencia artificial y finalmente biólogo matemático. Hay muy pocos científicos del siglo XX que igualen el alcance de su obra. Todo está unido por un mismo tema general.
A él le interesaba lo que pudiera hacerse por medios mecánicos. Así que cuando estudiaba lógica matemática estaba estudiando las máquinas. Las extrañas máquinas imaginarias o inspiradas por Alan Turin son la base de los ordenadores actuales y desempeñaron un papel esencial en la victoria contra el nazismo.
¿Cómo se puede contar esta historia? Comencemos con una playa. Una playa en la costa atlántica donde sin Alanturin nada podría haber ocurrido en la mañana del 6 de junio de 1944.
El hombre que descifró el código nazi. [Música] Bajo el mando del general Eenhor. Las fuerzas navales aliadas con un fuerte apoyo aéreo han comenzado esta mañana el desembarco de las tropas aliadas en la costa norte de Francia.
Debido a la cantidad de fuerzas terrestres, aéreas y navales desplegadas, el día D fue la mayor acción combinada de todos los tiempos. Pero antes de lanzar las tropas a asaltar la costa de Normandía, tuvieron que traerlas a través del océano, con lo que había que mantener abiertas las rutas de suministro del Atlántico Norte. Desde Liverpool, el mando aliado lideró la batalla del Atlántico en contra de la Marina de Guerra Alemana y en particular de los Ubud, sus formidables [Música] submarinos.
Esta es la sede del comandante de los avances occidentales en Darby House, en Liverpool. Es aquí donde se libró el día a día de la batalla del Atlántico desde 1941 hasta finales de mayo de 1945. El campo de batalla era el Atlántico Norte con sus 50 millones de kilómetros cuadrados.
El desafío era mantener las rutas marítimas abiertas para permitir que los buques mercantes cruzaran a pesar de la presencia de los submarinos alemanes. La gente siempre se centra en el 6 de junio de 1944 y desde luego que fue un logro considerable desembarcar a 100,000 soldados en un solo día. Pero para hacernos una idea, a finales de ese mes, a finales de junio de 1944, ya había un millón de soldados en tierra en el noroeste de Europa.
Además de eso, todas estas tropas tenían que cargar con munición, combustible y comida suficiente. Y todos esos materiales de apoyo debían estar colocados en Gran Bretaña a principios de junio. Y ahí es donde entra el factor clave, porque el único medio que tenían para llevar las cosas era por mar.
La otra condición indispensable para que el día de fuera un éxito fue la desinformación. Con la operación Fortaleza, los aliados pusieron en marcha una campaña diseñada para desviar la atención de la operación en Normandía y hacer creer que el verdadero desembarco se iba a realizar más al este, en el paso de Calé. Pero para ganar estas dos batallas, la del Atlántico y la de la desinformación, primero había que ganar una tercera, una guerra más abstracta, cuya mayor parte se desarrolló en un pequeño pueblo al norte de Londres llamado Bletley.
Aquí se libró otra guerra, lejos de los campos de batalla, una guerra cuyo objetivo era interpretar los códigos alemanes y japoneses. En esta antigua mansión victoriana y estos refugios destartalados, una auténtica industria de descifrado llegó a emplear 9000 personas hasta el final de la guerra. Bletley Park fue el escenario de la operación de descifrado de códigos más increíble de toda la historia de la humanidad.
Fue la primera vez y posiblemente la última, que un bando tuviera acceso a las comunicaciones militares codificadas del otro bando. La cantidad de datos y de información que lograron extraer de las comunicaciones alemanas encriptadas en Bchley Park es realmente [Música] asombrosa. En la actualidad, Blleey Park se ha convertido en un museo dedicado a la guerra de los códigos, a sus máquinas y sus héroes.
Podemos ver las huellas de Alan Turin por todas partes, desde su antiguo despacho a su oso de peluche, incluso su estatua. [Música] Pero para comprender el papel central que desempeñó en esta empresa, primero debemos conocer sus ideas, unas ideas que a mediados de los años 30 se encontraban varias décadas por delante del resto del mundo. [Música] Cambridge, una de las grandes ciudades universitarias de Inglaterra.
Aquí es donde Turin estudió, en King College. Al inicio de los años 30, Turin solo era un estudiante más. [Música] Era tímido, un poco torpe e intimidado por este templo de la educación británica, cuya decoración y tradiciones no han cambiado en [Música] siglos.
Se sentía más a gusto entre números que con sus contemporáneos y veía el mundo a su alrededor de una forma decididamente irónica. Veo a las personas como colecciones de color rosa de datos [Música] sensoriales, pero ya en sus años de adolescencia se hacía algunas preguntas fundamentales, preguntas que decía nunca se tomaban en serio. Antes creía posible que el alma de un muerto fuera un universo completamente separado del nuestro.
Pero ahora considero que el cuerpo y el alma están tan conectados que esto sería una contradicción. ¿Qué es la mente? ¿Cuál es la relación entre la mente y la materia?
¿Son cosas diferentes que se pueden separar y estar en lugares distintos o se trata de lo mismo? Y la mente y el cuerpo forman un todo. ¿Es la mente una simple máquina?
Estas son las preguntas que se hizo Turin a lo largo de su vida. En 1935 se encontró con un problema abstracto que cambiaría radicalmente el curso de su vida. Turing asistía a la facultad de St.
John. Las clases versaban sobre los fundamentos de las matemáticas y eran impartidas por David Hilbert. Hilbert fue un matemático alemán famoso.
Era como el papa de las matemáticas en aquella época y en los años 20 planteó un profundo problema sobre los fundamentos de las matemáticas que fue llamado el problema de la decisión. La idea de David Hilbert era que cada problema matemático tiene una solución y el Santo Grial de las matemáticas era descubrir un método estrictamente definido, una receta que siempre te permitiera reconocer una proposición verdadera de una [Aplausos] falsa. Turing trabajaba de una forma que no era recomendable para los científicos.
jóvenes, ni en su tiempo ni hoy en día. Se adentraba en el problema sin leerse las obras de los lógicos de la época y abordaba el problema directamente. Se ponía a imaginar e inventar su propio método.
Mientras practicaba un deporte que pronto se convertiría en una obsesión, correr, reflexionaba. Existe una receta como la que buscaba Hilbert. Haría falta un método infalible que pudiera aplicarse sin tener iniciativa o inteligencia.
De hecho, una máquina debería ser capaz de hacerlo. Y así Turin inventó una máquina imaginaria compuesta por una cinta de papel infinita y un puntero que podía escribir y borrar símbolos. Era una idea más que una máquina física, una que podía adoptar muchas formas.
Los alumnos de la Escuela Normal Superior de Leon montaron una con piezas del ego. A Turin se le ocurrió la idea de crear una máquina, ya que al contrario que la mayoría de los matemáticos, su mente le llevaba a representar problemas abstractos en forma de lógica mecánica. que podían ser relojes, calculadoras, experimentos mentales.
Nadie hubiera imaginado que este experimento mental contenido en un artículo sobre las matemáticas teóricas sería la base de lo que se llamaría informática 30 años después. En 1936, sin embargo, no fue el descubrimiento de Turin lo que acaparó los titulares, sino la guerra civil española y el Anslus, la anexión de Austria por parte de Alemania. La historia se aceleraba y la guerra era inminente e inevitable.
[Música] Y gracias a la radio, las diatribas de Hitler se escucharon en toda Europa. Desde la Primera Guerra Mundial, la radio se había convertido en un nuevo campo de batalla. Así se notificaban movimientos de tropas, ofensivas terrestres, aéreas o navales.
Las ondas de radio también transportaban órdenes, información secreta, las posiciones de los bandos. Usar la radio en cualquier momento y más en tiempos de guerra te expone a que un enemigo intercepte tu comunicación. Una forma de intentar resolver este problema es utilizar un cifrado para codificar esos mensajes.
Desde mucho antes de que estallara la guerra, la costa inglesa estaba llena de estaciones de interceptación de señales de radio, donde cientos de mujeres auxiliares escuchaban las frecuencias del ejército alemán y transcribían los mensajes interceptados en código Morse, mensajes incomprensibles, ya que estaban codificados. En lo que se refiere a los códigos, los alemanes habían desarrollado lo que ellos consideraban el arma definitiva, sustituir los viejos métodos por una máquina llamada Enigma, que podía configurarse en miles de trillones de maneras diferentes. Para descifrar solo uno de sus mensajes por fuerza bruta, un ordenador de los de hoy tardaría un año entero.
Turin nunca había visto una máquina enigma. Pero no tardaría en conocerla hasta el más mínimo detalle. Tenemos aquí una máquina Enigma, un dispositivo de cfrado rotatorio.
Su funcionamiento consiste en que cada vez que pulso una tecla del teclado, esta letra queda codificada por otra letra. Por ejemplo, al pulsar la tecla D se enciende la luz de la K. Dentro de la máquina.
Cada rotor tiene un cableado interno que transforma la letra introducida en otra. La D pasa por el primer rotor que se convierte en una R. A continuación se convierte en una U y finalmente en una K, que es la letra que se ilumina en la caja.
Por supuesto, el código sería demasiado sencillo si cada vez que presionara la letra D se iluminara la K. Así que, como puede verse, vuelvo a pulsar la D y ahora se ilumina otra, la U. Cada vez que se introduce una letra del teclado, al menos uno de los rotores gira hasta el punto de que el circuito eléctrico cambia y se transforma en otra letra.
Para descifrar un mensaje, hay que conocer la configuración inicial de la máquina. El receptor del mensaje necesitaba saber la posición inicial de los rotores elegida por el transmisor. Una vez que tenía los rotores configurados de la misma manera, se ponía a escribir el mensaje codificado en el teclado y recibía el mensaje descodificado en el tablero de luces.
La ventaja de esta máquina enigma era que un mensaje podía cifrarse y descifrarse con la misma configuración de codificación. Esa era la idea, pero como ha demostrado la historia acabó siendo la debilidad de la máquina. En 1938, Turin se encontraba en Estados Unidos, en Princeton, donde estaba llevando a cabo una investigación fundamental sobre el razonamiento matemático.
viajó, descubrió Washington, Nueva York y comenzó a interesarse en la criptografía, el arte de la codificación y decodificación. Ahí encontró una especie de pasatiempo que le daba un descanso de las matemáticas serias, inventar códigos secretos. Uno de ellos es casi imposible de descifrar sin la clave y muy rápido de cifrar.
Ojalá pudiera vendérselos al gobierno de su majestad por una suma considerable, pero no tengo nada claro si sería algo ético. El 1 de septiembre de 1939, el ejército nazi invadió Polonia. [Música] El 4 de septiembre de 1939, el día después de que Gran Bretaña entrara en la guerra, llamaron a Turin a Bletley Park, donde tenía su sede el servicio británico de decodificación de códigos.
[Música] Ahí descubrió un establecimiento atípico donde la disciplina militar tenía que adaptarse a unos soldados muy peculiares. Nos encontramos en la biblioteca de la mansión de Bledley Park. Su estado actual es muy similar al que encontró Turing cuando llegó aquí el primer día de la guerra.
Al principio el ambiente debió de ser bastante extraño. Uno de los descifradores de códigos lo describió como más bien recatado, como el primer día en una escuela pública inglesa. habían reclutado a una treintena de personas, arqueólogos, lingüistas, campeones de ajedrez, incluso aficionados a los crucigramas, y solo dos matemáticos, lo que indica que las autoridades británicas todavía veían los códigos más como una obra literaria que como un problema matemático.
Es difícil imaginar el tipo de personas que trabajaban aquí y que prosperaron en el entorno de Blley Park, incluso algunos procedentes de organizaciones secretas alemanas. Había homosexuales, judíos, anarquistas, librepensadores y todos unían sus talentos en esta sociedad impía y clandestina de descifrado de códigos que hubo aquí en Blechley Park. Pero incluso en este pequeño mundo de criptógrafos, Turin no pasó desapercibido.
Despreciaba ciertas normas sociales que analizaba a través de la racionalidad. Si llevaba una máscara de gas en verano, no era por una alerta química, sino porque era alérgico al polen. Poco a poco se fue creando esta organización en Bledley Park.
Cada día las operadoras de las estaciones de interceptación de señales transcribían cientos de mensajes, mensajes ilegibles que se amontonaban en los escritorios de los criptógrafos con pocos resultados. Y sin embargo, los criptógrafos ingleses tenían dos réplicas exactas de la máquina Enigma. Se las habían entregado los polacos unas semanas antes de que su país fuera invadido.
Pero el hecho de tener las máquinas aquí no le servía de mucha ayuda, porque Enigma había sido diseñada para mantener la seguridad de su sistema, incluso si el enemigo se hacía con ella. En una máquina de generación de códigos hay dos tareas diferentes. Primero, si no sabes cómo funciona, debes averiguar cómo está configurada la máquina, el número de ruedas que tiene y cómo operan.
Tienes que romper la máquina, como se suele decir. Y la segunda tarea consiste en idear métodos de descifrado de códigos que te permitan leer los mensajes diarios enviados por las máquinas alemanas. Y esa fue la parte difícil.
Ahí era donde se necesitaba ingenio y brillantez. Alan Turin abordó el problema de Enigma e investigó su funcionamiento hasta el más mínimo detalle. [Música] Pero mientras los descifradores de códigos tradicionales usaban papel y lápiz, Turin estaba convencido de que la mayor parte del razonamiento humano se podía mecanizar y si hacía falta una máquina para luchar contra otra máquina.
[Música] Jim Valentine era operadora de una de las extrañas máquinas producidas en la Segunda Guerra Mundial. 50 años más tarde volvió a Bledley Park, donde trabaja como guía. Esta máquina inventada por Alan Turing se llama bombe B O Mbe y hace un trabajo fantástico a la hora de buscar la configuración de los rotores de las máquinas Enigma.
Esto es equivalente a 36 enigmas. 1 2 3 4 5 6. Hay 12 en cada uno de estos bancos y 3* 12 son 36.
Estos discos, como se los llama, cuando giran conectan con el colector del panel trasero. Hay cuatro cepillitos detrás de cada letra que están siempre alrededor. Cada uno de estos cepillos tiene 19 filamentos y están conectados con los conmutadores del panel trasero.
A partir de 1940, los ingleses fabricaron máquinas bombe en masa. Estos dispositivos exploraban de forma sistemática las millones de posibles configuraciones de la máquina Enigma. Cuando pare, porque para de vez en cuando, habrá letras señaladas en estos cilindros indicadores y esas son las posibles configuraciones.
Comunicábamos esta información por teléfono a través de un número de extensión. Cuando yo estaba aquí, no sabía dónde estábamos llamando. Pero cuando volví para formarme como guía hace 15 años, descubrí que estos datos no viajaban más allá del jardín, a unos 10 m.
En aquel entonces no sabía a dónde iban los datos y estoy segura de que ellos no sabían de dónde venían, porque aquí el secreto estaba la orden del día. Nadie hablaba de lo que hacía más allá de las paredes de tu barracón. No le contabas a nadie cuál era tu trabajo, ni siquiera tu marido, novio, padre o madre, a nadie.
Te decían que no podías revelarlo y no lo hacíamos. Las bombes fueron uno de los secretos mejor guardados de la Segunda Guerra Mundial. Gracias a ellas no se descifraba un mensaje de cuando en cuando, sino decenas de miles.
Los ingleses ahora disponían de acceso a una gran cantidad de información, órdenes de atacar o de retirarse, informes de combate, de la moral de las tropas o el estado de los materiales, informes del tiempo, reconocimientos navales o aéreos, informes de daños y solicitudes de refuerzo. Todo o casi todo se había redactado en Máquinas Enigma y se descifró y tradujo en los escritorios de los comandos aliados. Pero además de la función que desempeñó en el proceso de la guerra, también fue la primera vez que una máquina se asentaba en un campo hasta entonces dominado por la inteligencia humana.
Desencriptar códigos es una actividad que requiere una gran inteligencia cuando la realizan seres humanos. Y aquí era una máquina la que hacía el trabajo de los descifradores de códigos humanos. Era una máquina que ejecutaba tareas para las que las personas necesitaban cierto nivel de inteligencia.
Si aceptamos que los cerebros, como se ha descubierto en animales y sobre todo en los hombres, son una especie de máquina, entonces un ordenador digital programado adecuadamente se comportaría como un cerebro. Pero a finales del verano de 1940, desentrañar los misterios del pensamiento no era una prioridad, ni siquiera para [Música] Turin. Desde que los franceses se rindieron, Gran Bretaña se quedó sola contra Alemania.
En septiembre llegó el blitz. La LufBFE bombardeó Inglaterra, Londres, Coventry, Pimuth, Birmingham, Liverpool. Los principales centros urbanos fueron atacados sistemáticamente y las pérdidas civiles fueron considerables.
Gracias a las primeras bombes, los mensajes de la enigma utilizada por la Luzbafe fueron descifrados y la Real Fuerza Aérea Británica contraatacaba cada vez con mayor eficacia. [Música] Pero la batalla cambió de repente su curso. Como Hitler no podía invadir Gran Bretaña, decidió hacerla morir de hambre.
En junio de 1940, Carl Dunit, el comandante de la flota de submarinos de la Marina de Guerra Alemana, visitó Lorian y decidió instalar allí una base submarina gigantesca, así como su centro de mando. Su misión era la de cortar las rutas de navegación de las que dependía Gran Bretaña para traer aceite, metal, madera y alimentos. Fue desde esta encantadora villa junto al mar, bajo la cual se acabó una red de búnkers donde Dunit lideraría la decisiva batalla del Atlántico.
El creciente número de submarinos disponibles en el frente. Lo que los alemanes llamaron la flota de los Ubut, permitió a Dunit aplicar una táctica que se le había ocurrido en el 35 cuando comenzó a desarrollar la división de submarinos. La táctica de la manada de lobos.
Dun utilizó un mapa del Atlántico Norte dividido en cuadrados [Música] numerados. Cada submarino establecía contacto por radio al menos una vez al día para notificar su posición y recibir instrucciones. De esta forma, Dunich podía desplegar los submarinos como piezas en un tablero de ajedrez.
En cuanto alguno de ellos veía un convoy, informaba su posición al centro de mando, que luego reunía a todos los submarinos disponibles para un ataque en [Música] grupo. En la noche del 17 de octubre de 1940, el submarino U48 avistó un convoy de 35 barcos cargados de metal y madera. Dunich envió cinco submarinos para atacarlo simultáneamente.
En una sola noche hundieron 20 barcos. Fue la primera gran victoria de la manada de lobos. Antes, los submarinos atacaban de forma aislada y hundían dos o tres naves a lo sumo, pero en esa ocasión eran cinco a la vez y pudieron con 20 barcos.
[Música] A finales de 1940 ya habían hundido cientos de barcos y más de 5 millones de toneladas se habían perdido en el fondo del océano. Este cortometraje de propaganda muestra los esfuerzos de las autoridades militares para advertir a los marineros de las consecuencias mortales de hablar de información clasificada, especialmente si llega a los oídos equivocados. [Música] Pero la propaganda no era suficiente.
Parecía que los submarinos iban en camino de ganar la batalla del [Aplausos] Atlántico. Sin embargo, la técnica de las manadas de lobos tenía en defecto el uso excesivo de la radio. Si los aliados descifraban el código utilizado por los submarinos, podrían revertir el equilibrio de poder.
El problema es que no había una sola máquina enigma, sino muchas. Los alemanes utilizaban redes separadas para sus comunicaciones, una para la luz bafe occidental, otra para la infantería del frente ruso y otra para los submarinos del Atlántico. Cada red tenía sus propias claves, sus propios procedimientos y a veces sus propias variantes de la máquina Enigma.
La que usaban en los submarinos llamada Delfín Bledley Park fue particularmente difícil de descifrar. Cuando estás a 3000 km de distancia en mitad del Atlántico, no puedes utilizar un cable de comunicación. Por tanto, la Marina dependía de la comunicación por radio.
Este es un punto muy importante. Por eso, la Marina siempre trató de alcanzar los estándares de seguridad más altos para Enigma. Todos en Bledley Park parecían creer que la enigma naval era invulnerable.
Alasteniston, el comandante de Bladley Park, llegó a hacer esta sorprendente declaración. Los alemanes no quieren que leamos sus cosas y creo que nunca lo conseguiremos. Pero para Turing era obvio lo importante que era descifrar la enigma naval y también era un problema que tenía un atractivo peculiar para él porque él era un trabajador solitario y como nadie más abordaba el enigma naval se dijo, "Este problema es mío, de esto me encargo yo.
" Alrededor de la casa comenzaron a construir barracones, cabañas en la jerga de Bladley Park. Turin se trasladó a la cabaña 8 dedicada a la enigma naval. Allí pasaba días y noches estudiando detenidamente las pilas de mensajes incomprensibles.
Esta es la cabaña 8o y este es el despacho donde se sentaba Turing. Él trabajaba aquí y fue en este lugar donde se ganó la batalla del Atlántico. Él sabía que detrás de todas esas cadenas de caracteres había información esencial que podría salvar vidas y tal vez incluso cambiar el curso de la guerra.
Pasaron los días uno tras otro. Todos los intentos fracasaron sistemáticamente hasta que finalmente llegó una noche como ninguna otra. A Turin se le ocurrieron varias ideas en esta noche en particular que entreabrieron la puerta de la enigma naval.
La fecha de esa noche no quedó registrada, pero fue una de las noches más importantes de la historia de la Segunda Guerra Mundial. Fue un logro doble para Turing porque descifró la nueva característica de seguridad de los mensajes del enigma naval que los hacía tan difíciles de entender. Y esa misma noche inventó un método llamado bamburismo, que se usó para interpretar el tráfico diario de Enigma.
Si superponemos dos cadenas de caracteres al azar, la probabilidad de obtener dos letras idénticas es de uno de 26 para cada letra. Por el contrario, en un texto alemán, algunas letras son más comunes que otras, por lo que la probabilidad es mucho mayor, uno de 17. Partiendo de esta base, Turin inventó un método matemático para sincronizar dos textos cifrados, multiplicando así las posibilidades de descifrarlos.
La enigma naval ya no parecía fuera de su alcance, pero aún le faltaba un empujoncito del destino. En la primavera de 1941 se capturaron una serie de barcos alemanes, lo que permitió a Turin y su equipo complementar sus conocimientos. Alarm.
En un incidente en junio, un submarino alemán dañado se vio obligado a subir a la superficie. El comandante dio la orden de evacuar y él y toda la tripulación saltaron por la borda. Pero contra todo pronóstico, el submarino no se hundió.
Los ingleses desplegaron una unidad que no tardó en subirse e incautar una máquina enigma con documentos que incluían códigos para varios meses. Los submarinos, que seguían en pie abandonaron el puerto con tres meses de códigos, por lo que todavía había códigos para varias semanas. Gracias a estos nuevos datos y con la ayuda de las bombes, la cabaña 8 consiguió desencriptar la enigma naval de forma tan eficaz que el almirantazgo sabía las posiciones diarias de todos los submarinos presentes en el Atlántico Norte.
Esta información permitió a los convoyes aliados esquivar las concentraciones de submarinos. Durante los 23 días siguientes al primer descifrado, ningún submarino alemán logró detectar un convoy aliado. Los cálculos realizados después de la guerra mostraron que el 30% de los convoyes y por tanto el 30% de la mercancía que transportaban se salvó de la destrucción gracias al descifrado de este código.
Aunque la batalla del Atlántico no tomó esa dirección solo por este hecho, sí que fue un factor decisivo en la batalla. Progresivamente, Lesley Park pasó de ser un taller a una unidad industrial en toda regla. Se construyeron docenas de nuevos edificios a toda prisa para [ __ ] a un ejército de mecanógrafos, archivistas y traductores.
En este momento, la guerra alcanzó un punto crítico. Interrumpimos este programa para comunicarles una noticia. Los japoneses han bombardeado por sorpresa la base militar de Pel Harbor hace tan solo una hora.
A finales del 41, la entrada de Estados Unidos en la guerra presentó rápidamente la oportunidad de un eventual desembarco en las costas europeas. Había muchas posibilidades a lo largo de la costa francesa, pero la base militar avanzada se encontraba en el Reino Unido y los americanos debían dirigir allí un flujo considerable de material y personal, además del flujo de suministros que se había iniciado desde el comienzo de la guerra. Pero mientras las tropas estadounidenses se acumulaban en la costa inglesa, los criptógrafos de Bledley Park se enfrentaban a un nuevo reto.
Los interceptadores de señales británicos estaban acostumbrados a escuchar el didid del código morse y lo identificaban con enigma. Y entonces un día en 1940 o 1941 oyeron una nueva y extraña música a través de sus auriculares. Sonaba completamente distinto al código Morse.
Se basaba en dos tonos y hacía una especie de sonido burbujeante de alta velocidad a la vez que se transmitía. Debemos recordar que Enigma era una máquina totalmente convencional. Podríamos haber fabricado un Enigma en 1900.
Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, los alemanes se pusieron a fabricar máquinas de cfrado más modernas y mucho más sofisticadas, incluyendo la más conocida construida por la empresa estándar Electric Lawrence y a la que los ingleses llamaron Tuny. Tuni como atún en inglés. A diferencia de delfín y tiburón, los nombres en clave para el enigma naval, Tuni no se basaba en el código Morse, sino en un código digital utilizado para los teletipos.
Sin haber visto nunca una, los ingenieros del departamento de investigación fueron capaces de descubrir la estructura lógica de la misteriosa máquina y pronto lograron construir una réplica. Pero al igual que con Enigma, tener la máquina no fue suficiente para descifrar su código y a finales de 1942, Turin fue llamado al rescate. En tan solo unas semanas encontró una manera de descifrar los mensajes de Tuni, un descubrimiento que desempeñaría un papel importante casi inmediatamente en el frente [Música] ruso.
En el verano de 1943, tras la derrota del ejército alemán en Stalingrado, Hitler trató de retomar la iniciativa moviendo tropas y tanques hacia la ciudad rusa de Kursk. Hubo mucha planificación en este ataque y las conversaciones entre Hitler y sus generales se llevaron a cabo por medio de Tuny. Así que en Bledley Park leían lo que Hitler decía a sus generales y lo que los generales del Frente ruso le respondían a Hitler.
Y así se las arreglaron para descubrir prácticamente todo acerca de los planes alemanes sobre Kursk. Esta información transmitida de inmediato a Moscú permitió a los rusos triunfar en la batalla de tanques más grande de la historia y comenzar su victorioso avance hacia Berlín. Pero el volumen de mensajes de Tuny iba en constante aumento y el método de Turouring que dependía de la intuición de los criptógrafos era manual y por tanto demasiado lento.
Una vez más necesitaban una máquina, pero las bombes ya eran una tecnología antigua, hacía falta algo nuevo. Y lo que Turin encontró en esa época fue un ingeniero llamado Tommy Flowers. Flowers era un especialista en electrónica.
una tecnología emergente basada en tubos de vacío o [Música] válvulas. Los electrodomésticos de aquel entonces solo tenían algunas válvulas, a lo sumo unas pocas docenas, pero Flowers quería construir una máquina con 2000 válvulas. Los ingenieros creían que las válvulas eran demasiado poco fiables para usarse en grandes cantidades.
Podías utilizar un par de docenas, pero la idea era usar un par de miles. Y a la gente le pareció una locura. Así que dijeron gracias, pero no a Flowers.
Pero Flowers sabía que tenía razón porque volvió a su laboratorio, su oficina de investigación del norte de Londres y en silencio fabricó la máquina electrónica que necesitaban los descifradores de códigos. La máquina de Flowers era tan gigantesca que la llamó [Música] Coloso. Turin estaba encantado con su rendimiento.
Su sueño de tener una máquina inteligente ya no parecía algo tan lejano. En cualquier charla o un artículo sobre este tema, existe la costumbre de exponer la declaración de que siempre habrá alguna característica particular de los humanos que una máquina nunca podría imitar. Se podría decir, por ejemplo, que ninguna máquina podría escribir bien en inglés, que no podría sentir atracción sexual o fumarse una pipa.
Yo no puedo decir lo mismo, pues creo que no se pueden establecer esos límites. A partir de febrero de 1944, Coloso descifró automáticamente las conversaciones intercambiadas al más alto nivel del Estado Mayor alemán. Los aliados infiltrados en el corazón de sus comunicaciones estaban a punto de poner en marcha el mayor engaño de la Segunda Guerra Mundial, la famosa operación fortaleza.
La operación fortaleza se llevó a cabo mucho antes de los desembarcos del día D de junio de 1944 y su objetivo era persuadir a los alemanes de que el desembarco no iba a tener lugar en Normandía, sino mucho más al este. Nosotros pudimos controlar y afinar con éxito la operación porque logramos interceptar su comunicación estratégica de alto nivel. que nos dejó claro que se estaban creyendo el engaño por completo.
Lo que sucedió después es bien sabido, ya que ha sido narrado, filmado, fotografiado y recreado docenas de veces en el cine. En la madrugada del 6 de junio, Alan Turin se enteró de la noticia al mismo tiempo que todos los demás. La operación del desembarco había comenzado.
Hitler no respondió plenamente a la invasión de Normandía, sino que mantuvo sus fuerzas en reserva a la espera de la invasión de Calé. Y los comandantes aliados sabían que tenían un poco de espacio para respirar en Normandía antes de que las fuerzas alemanas les atacaran. Y si esas fuerzas hubieran estado en las playas de Normandía desde el principio, la historia podría haber sido muy distinta.
Para Harry Hinsley, un veterano de Bledley Park que se convirtió en un historiador especializado en códigos morse, las operaciones de descifrado ayudaron considerablemente a cortar la guerra. Él declaró en la prensa varias veces que Ultra acortó la guerra 2 años. Creo que tenemos que ver esto como un cálculo simbólico.
Ha habido muchos factores que se dicen que acortaron la guerra y uno tiene que considerarlos como cosas que ayudaron bastante. Harry Hinley también llegó a decir que si la guerra no hubiera terminado en mayo de 1945, una de las consecuencias hubiera sido que la primera bomba atómica no habría caído en Japón sino en Berlín. No se lanzó ninguna bomba atómica sobre Berlín.
El 8 de mayo de 1945, los ciudadanos de toda Europa se echaron a la calle para celebrar la victoria aliada sobre la Alemania nazi. Sin duda, Tuning debió estar al lado de la familia real y ser tratado como a un héroe nacional, pero no fue así, ya que desapareció por completo de la historia oficial. [Aplausos] La victoria también fue celebrada en Bledy Park, pero ni Turi, ni Tommy Flowers, ni nadie podía reclamar los grandes progresos que habían hecho allí.
El secreto militar todavía estaba a la orden del día. Sobre las ruinas todavía humeantes que cubrían Europa, la guerra fría ya había comenzado. Mientras las fuerzas alemanas se retiraban al final de la guerra, dejaron atrás máquinas tuni por toda Europa.
Y los rusos a medida que avanzaban las fueron capturando y reconfigurando. Las cambiaron de varias maneras y las utilizaron para codificar sus propios mensajes. Así que Tuny marcó la derrota de Alemania, pero siguió vigente.
Lo único que cambió fue el idioma. Turin sabía demasiado sobre temas que eran muy sensibles. Su individualismo y su homosexualidad le apartaron porque eso molestaba a las autoridades.
No lo trataron como a un héroe, sino como una posible amenaza para la seguridad nacional. En mayo del 45 a Alan Turin le quedaba al menos de 10 años de vida. En ese año elaboró los planes de lo que podría haber sido el primer ordenador moderno.
Ojalá sus jefes del laboratorio nacional de física lo hubieran considerado una prioridad. En 1948 anticipó con varias décadas de antelación el desarrollo de la inteligencia artificial y las redes neuronales artificiales. Un trabajo que su director calificaría como el de un niño de colegio.
En 1950 escribió algunos de los primeros programas de ordenador, entre ellos el primer programa de ajedrez, una completa pérdida de tiempo según algunos de sus compañeros. Y gracias a un entrenamiento constante, Turin ya era un corredor de maratón de alto nivel que estuvo muy cerca de ser seleccionado para los primeros Juegos Olímpicos de la Posguerra. En esta casa cerca de Manchester, Turí pasó sus últimos años.
Fue aquí donde cierto día invitó a un joven que había conocido en la ciudad y con quien tuvo una aventura. Una aventura que acabó en los tribunales. En marzo de 1952, Alanal Matison Turin fue condenado por indecencia grave.
evitó la cárcel al aceptar la castración química, un tratamiento con hormonas femeninas para reducir la libido. No obstante, su sentido del humor se mantuvo intacto, como lo demuestra este relato de sus desventuras a un amigo. La mitad de la policía del norte de Inglaterra estaba buscando a un supuesto novio mío.
Era todo muy gracioso. La castidad y la virtud habían regido todos nuestros actos, pero esos pobrecitos no lo sabían. Para conseguir la libertad condicional tuve que mostrar un comportamiento espléndido.
Si algún día hubiera aparcado mi bicicleta en el lado equivocado de la calle, podrían haberme caído 12 años. Pero el sentido del humor y la ironía tienen sus límites. La terapia hormonal cambió su cuerpo, ganó peso, le salieron pechos, incluso le afectó a su estado de ánimo.
Desde el comienzo de sus problemas con la justicia, supo que de esta no iba a salir de rositas. Actualmente no me encuentro en un estado en el que pueda concentrarme bien. Está claro que me voy a transformar en un hombre diferente, pero al que aún no conozco.
El 8 de junio de 1954 fue encontrado muerto en una habitación de su casa de Manchester. Su cuerpo contenía una alta dosis de cianuro y había una manzana a medio comer en su mesa de noche. El veredicto que se declaró fue el suicidio.
Este fue el inicio de una leyenda. La manzana de Turin se ha unido a las de Newton y Blancanieves en el salón de la fama de las manzanas. Se dice que el famoso logotipo de Apple es un homenaje críptico al inventor de los ordenadores.
Veo escrito en todas partes que Turing se suicidó mordiendo una manzana que estaba mezclada con cianuro. Eso es un mito de nuestra época. No hay ninguna prueba de ello.
Puede que se suicidara o puede que no. Creo que nunca lo sabremos. En 2013, la reina de Inglaterra concedió oficialmente a Alan Turin un indulto póstumo.
Nadie sabe que habría pensado el receptor de esta rehabilitación tan tardía. Su cuerpo fue incinerado el 12 de junio de 1954. En cuanto a su espíritu, hasta el momento no ha habido noticias y el vínculo entre pensamiento y materia sigue siendo un misterio.
Sin la excepcional contribución de Alan Turing, la historia de la Segunda Guerra Mundial podría haber sido muy distinta. Así que, en nombre del gobierno británico y de todos los que viven en libertad gracias al trabajo de Alan, lo sentimos. Te merecías mucho más.
Gordon Brown, 10 de septiembre de 2009.