[Música] Una de las actividades más comunes del cristiano es orar. La oración es a la vida cristiana como la respiración a la vida física. Sin embargo, mis hermanos, el el tema de la oración en la escritura no deja de ser profundamente paradójico.
Niños, una paradoja es una aparente contradicción, algo que parece contradictorio, pero que en realidad no lo es. Por un lado, la Biblia nos enseña que nuestro Dios es soberano. Eso quiere decir que nuestro Dios lo controla todo.
Nuestro Dios tiene control absoluto sobre todo lo que él ha creado. A tal punto que el Señor Jesucristo nos dice en Mateo capítulo 10 versículo 29 que no se cae un pajarito a tierra sin la voluntad de Dios. Piensen en eso.
Estaba leyendo que los científicos estiman que la población mundial de aves oscila. No es un número fijo porque las aves nacen, mueren, pero oscila entre los 50,000 millones y los 430,000 millones de aves. Y Dios tiene el control de cada una de ellas.
No se cae a tierra un pajarito sin la voluntad de Dios. La voluntad de Dios abarca aún las cosas más pequeñas microscópicas como el coronavirus que ocurren en su universo. Porque el que no lo controla todo, no controla nada.
Eso es lo que nos pasa a nosotros, ¿verdad? cualquier imprevisto puede echar por tierra nuestros planes. Nuestra hija mayor está en los Estados Unidos, ustedes lo saben, ella regresaba este viernes, pero a nuestro nieto menor le dio COVID y luego a la niña le dio COVID.
A una de las niñas ya no pudieron viajar. Nosotros hacemos planes, pero una cosita tan pequeña como el coronavirus impide nuestros planes. Si hubiera sido gripe, no hubiera habido ningún problema, pero no era gripe.
Pero mis hermanos, a Dios no le sucede eso, porque dice la escritura que nada ni nadie puede impedir, puede detener la mano de Dios. Dice en Daniel capítulo 4, para que él haga lo que él ha decidido hacer, porque yo soy Dios y no hay otro Dios. Dice en Isaías 46, "Y nada hay semejante a mí, que anuncio lo porvenir desde el principio y desde la antigüedad lo que aún no era hecho.
¿Qué digo? Mi consejo permanecerá y haré todo lo que yo quiero. " Ese es nuestro Dios.
Y Pablo dice en Efesios capítulo 1, versículo 11, que nuestro Dios obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad. No el 50% de las cosas, no el 90, ni el 99. Él obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad.
La pregunta que eso levanta es, ¿qué sentido tiene que oremos? Si a final de cuentas va a suceder lo que Dios ha decretado que va a suceder, ¿hace alguna diferencia el hecho de que yo le ore a Dios o no? Bueno, en el pasaje que vamos a estudiar en esta mañana, nosotros encontramos algunas respuestas a ese dilema.
Les pido por favor que vayan conmigo a Romanos capítulo 15. Incidentalmente Pablo trata con este dilema. Versículo 30.
Os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que os esforcéis juntamente conmigo en vuestras oraciones a Dios por mí, para que sea librado de los que son desobedientes en Judea, y que mi servicio a Jerusalén sea aceptable a los santos, y para que con gozo llegue a vosotros por la voluntad de Dios y encuentre confortantes reposo con vosotros. El Dios de paz sea con todos vosotros. Amén.
Como vimos la semana pasada, Pablo deseaba llevar el evangelio hacia España en la frontera occidental del Imperio Romano, pero desde hace mucho tiempo él deseaba visitar a los creyentes en Roma. Así que él había planificado pasar por Roma en su viaje a España. Eso fue lo que vimos en el pasaje que estudiamos el domingo pasado.
Pero antes Pablo tiene que desviarse en sentido contrario, le dice él a los creyentes en Roma. Quiero ir a ustedes, pero yo necesito primero ir a la ciudad de Jerusalén para llevarles una ofrenda que los creyentes de Macedonia y de Acaya, dos regiones en Grecia, los creyentes de Macedonia y Acaya han colectado para los pobres que están en Judea. Estas iglesias estaban compuestas mayormente por gentiles, es decir, personas que no eran judías.
Ahora, Pablo sabía que ese viaje hacia Jerusalén encerraba dos grandes peligros. Por un lado, él sabía que los judíos incrédulos de Judea le habían puesto precio a su cabeza. Alguien decía que si Pablo hubiera vivido en el salvaje oeste, en casi todas las esquinas de Jerusalén, habría una foto suya con una inscripción que dice, "Se busca vivo o muerto.
" Pero por el otro lado, algunos judíos creyentes cristianos se les hacía muy difícil entender la realidad de que por causa de nuestra unión con Cristo, ahora todos los cristianos tenemos el mismo estatus en la presencia de Dios. No importa si tú eres judío, si tú eres griego, si tú eres dominicano, si tú eres chileno. Todos los cristianos tenemos el mismo estatus en la presencia de Dios.
Y muchos de ellos veían a Pablo con cierto recelo, porque su ministerio estaba dedicado precisamente hacia el mundo gentil, es decir, fuera de Israel. De manera que existía la posibilidad de que estos creyentes en Jerusalén rechazaran la ofrenda de estas iglesias de Macedonia y Acaya. Y eso iba a poner en riesgo la unidad de la iglesia.
Ahí de paso estaba pensando que hay que amar mucho a Cristo y a la iglesia para hacer un viaje de más de 3,000 km sin tú saber cuál va a ser el resultado. Tú vas a llevar una ofrenda y tú no sabes si te van a recibir con mucha alegría o te la van a rechazar. 3,000 km más de 3,000 km con muchos peligros, con muchos problemas para llevar esta ofrenda.
Es en ese contexto que Pablo le pide a estos creyentes que oren por él. Y él dice tres cosas. Yo quiero ustedes oren por mí.
Primero, para que sea librado de los rebeldes que están en Judea, los judíos incrédulos que están en Judea. Segundo, yo les pido que oren para que los creyentes en Jerusalén reciban con gozo mi ofrenda y tres, para que al final yo pueda tener un próspero viaje para ir a vosotros según la voluntad de Dios. Ven el versículo 32.
y para que con gozo llegue a vosotros por la voluntad de Dios. Y es precisamente aquí donde vamos a iniciar nuestra exposición de hoy. En esta paradójica petición del apóstol Pablo, en este paradójico ruego del apóstol Pablo, mis hermanos, él está suplicando a estos hermanos que oraran por él para que pueda llegar a ellos por la voluntad de Dios.
Oren por mí para que yo pueda llegar a ustedes por la voluntad de Dios. Pablo creía firmemente en la soberanía de Dios, en el control de Dios. Sin embargo, lo interesante es que eso no obstaculizaba la vida de oración del apóstol Pablo.
Pablo era un hombre de oración. Lean sus cartas. En casi todas dice, "Estoy orando por ustedes.
Estoy orando por ustedes. " Y en muchas de ellas les dice, "Oren por mí. " Pablo creía en la soberanía de Dios, pero eso no lo obstaculizaba en su vida de oración, sino que más bien lo impulsaba a orar.
Al inicio de esta carta, Romanos 1:10, Pablo les dice que él los recordaba sin cesar en sus oraciones, implorando que ahora por fin por la voluntad de Dios logre ir a vosotros otra vez por la voluntad de Dios. Y la pregunta es, ¿cómo se conectan esas dos cosas? La soberanía de Dios por un lado y nuestras oraciones por el otro.
¿Para qué orarle a un Dios que obra todas las cosas según el consejo de su voluntad? Bueno, mis hermanos, este no es el lugar para hacer un estudio profundo sobre la teología de la oración, pero brevemente podemos decir al menos cinco razones, no cuatro, cinco, que deben movernos a orar al Dios del universo, que por causa de Cristo ha venido a ser nuestro padre. a ese Dios soberano que por causa de nuestra unión con Cristo ha venido a ser nuestro padre.
Cinco razones para orarle a él. Primer lugar, debemos orar porque Dios quiere que tengamos comunión con él abriéndole nuestro corazón como un hijo lo hace con su padre. Él quiere acercar nuestro corazón al suyo a través de la oración.
Dios quiere que experimentemos la realidad de que somos sus hijos al depositar nuestras cargas sobre él. Dice en Gálatas capítulo 4 versículo 6 que por el hecho de haber sido adoptados por Dios, escuchen esto, él ha enviado el espíritu de su hijo a nuestros corazones clamando, aba, padre. Wow.
Dios envió el Espíritu Santo, que es el Espíritu de Cristo, a nuestros corazones para que nosotros podamos hablar con él como lo hace Jesús. Eso es lo que Pablo está diciendo aquí. Yo recuerdo cuando yo era niño y yo he contado creo esta historia antes, pero yo era asmático, lamentablemente me ha vuelto después de viejo o después de maduro.
Y cuando yo era niño era mucho más asmático que ahora. Y yo me acuerdo que a veces me levantaba 2 3 de la mañana con un ataque de asma bien severo y yo iba a la puerta de la habitación de mi mamá, le tocaba la puerta y le decía, "Mami, estoy apretado. " Y ella con una cara tranquila, como si hubieran sido a las 3 de la tarde, ella me daba el medicamento, se sentaba conmigo en la sala de mi casa, en una mecedora a esperar que se me pasara el ataque de asma y luego nos íbamos ambos a dormir.
Yo nunca oí a mi mamá quejarse por eso. Era como lo más normal del mundo. Mis hermanos, lo que Dios quiere es que tú y yo tengamos esa misma confianza y vayamos al trono de nuestro Padre y le abramos nuestro corazón.
Así que oramos porque Dios quiere que nosotros hablemos con él. Pero en segundo lugar, debemos orar para manifestar nuestra dependencia en Dios, porque todos nosotros tenemos un sentido de autosuficiencia que deberíamos resistir constantemente en nuestro corazón. Y no hay una forma de hacerlo más eficaz que a través de la oración.
Cada vez que nosotros oramos, estamos diciéndole al Señor, si Dios quiere, viviremos y haremos esto o aquello, como dice en Santiago, la oración es una declaración de absoluta dependencia en Dios. Y créeme, tu corazón, mi corazón necesitan ese recordatorio continuamente. En tercer lugar, debemos orar a Dios.
soberano, al Dios soberano, que es ahora nuestro padre por causa de Jesús. Debemos orar porque la oración glorifica a Dios. Al final de cuentas, todo lo que nosotros hacemos es para la gloria de Dios.
Debemos orar porque la oración glorifica a Dios. Cuando oramos por algo y Dios responde, es él el que se lleva la gloria. ¿No es así?
Y todo lo que pidáis en mi nombre lo haré, dice el Señor en Juan 14, versículo 13, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Oren para la gloria de Dios. De hecho, esa es una de las razones por las que Dios quiere que no nos limitemos a orar como individuos, sino que oremos como iglesia.
Y eso lo vemos en este mismo pasaje. Pablo había orado en el capítulo un porque él quería llegar a Roma. Y ahora le dice a los creyentes de Roma, "Oren por mí para que al final yo pueda llegar a vosotros.
" La oración de muchos contribuye a que Dios sea más ampliamente glorificado cuando él responda el clamor de su pueblo. Escribiendo a los corintios, Pablo les dice en su segunda carta que Dios lo había librado de morir en Asia y que él confiaba que Dios lo iba a librar otra vez. Y ahora escuchen.
Cooperando también vosotros con nosotros con la oración para que por muchas personas sean dadas gracias a favor nuestro por el don que nos ha sido impartido por medio de las oraciones de muchos. Oren ustedes para que cuando Dios responde esa oración, muchos puedan elevar sus corazones en gratitud dándole gracias a Dios. Nosotros debemos orar porque la oración glorifica a Dios.
En cuarto lugar, debemos orar porque al hacerlo estamos sintonizando nuestra voluntad con la voluntad de Dios. Al orar nosotros le estamos diciendo a Dios, "Señor, esto es lo que yo quiero, pero que se haga mi voluntad y no la tuya. " Eso fue lo que oró el Señor Jesucristo en el huerto de Getsemaní.
Padre, si es posible que pase de mí esta copa, pero que no sea como yo quiero, sino como tú. Cada vez que nosotros oramos, estamos sintonizando nuestra voluntad con la voluntad de Dios. Pero en quinto lugar, y esta es la parte más sorprendente y más misteriosa de la oración, es que debemos orar, mis hermanos, escuchen cada palabra.
Debemos orar porque el Dios soberano escucha nuestras oraciones y él ha decretado usarlas para el cumplimiento de sus planes soberanos. De verdad, eso es sorprendente, pastor. Yo no lo entiendo.
Que yo tampoco, pero eso es lo que dice la Biblia. Dios, de alguna manera que nosotros no entendemos, usa nuestras oraciones para llevar a cabo su voluntad. Sifrido leyó el salmo 34, algunos versículos.
Este pobre clamó y el Señor lo oyó y lo salvó de todas sus angustias. Nuestro Dios es un Dios majestuoso, es un Dios glorioso, es un Dios cercano y personal. Nosotros le hablamos a él como un hijo le habla a su padre.
Padre, padre, estoy en angustia. Yo clamé, el Señor me oyó. Los ojos del Señor están sobre los justos y sus oídos atentos a su clamor.
Cuando un hijo suyo ora, ora al Dios de los cielos, Dios lo escucha como si no hubiera otro creyente orando en el planeta entero. Su su atención está puesta allí. A veces estoy hablando con alguien y me da la impresión porque, verdad, por teléfono yo no puedo ver, pero me da la impresión de que está hablando conmigo mirando su celular o mirando la computadora.
Porque hay como una distracción. Miren, tú no puedes darle a nadie una atención dividida y decir que tú lo estás escuchando de corazón. Eso no es posible.
Nuestro Dios no está mirando el celular cuando tú le estás orando. Él Él tiene toda su atención puesta en ti como si no hubiera otra persona en el planeta entero orándole a él. En ese momento [Música] claman los justos y el Señor los oye y los libra de todas sus angustias.
Mis hermanos, nuestras oraciones forman parte de su plan soberano. Ese es ese es uno de los medios diseñados por Dios para que las cosas pasen. Cuando el creyente ora, su clamor penetra al corazón mismo de Dios y él ha decretado obrar en el contexto de nuestras oraciones.
Cuando Dios decreta que algo ocurra, él también decreta los medios a través de los cuales esas cosas van a suceder. Tanto el efecto como la causa forman parte del decreto de Dios. John Piper lo explica de esta manera.
Si Dios predestinó que yo muriera por una herida de bala, entonces yo no moriré si la bala no es disparada. Si Dios predestinó que yo fuera sanado por una cirugía, entonces si no hay cirugía, no seré sanado. Hay personas que están orándole al Señor y Dios le da la respuesta de mil maneras, pero ellos están esperando algo diferente.
Es como como una especie de milagro. No, yo quiero ser sanado sin cirugía. No, pero es que Dios decretó que tú vas a ser sanado por medio de una cirugía.
Sí, pero mi Dios me puede sanar. Yo lo sé, pero él ha decretado sanarte por medio de la cirugía. Es como en el caso del sol, dice Piper, ya que Dios predestinó que el sol brillara, también predestinó que fuera una bola de fuego inextinguible, ¿verdad que sí?
O sea, Dios dijo, "Yo quiero que el sol alumbre y por lo tanto yo también decreto que el sol sea un fuego que nunca se apaga. Si el fuego del sol se extinguiera, ya no habría brillo, porque Dios decretó que el brillo del sol emanara del fuego. Bueno, nuestras oraciones, dice Piper, son como el fuego del sol y las respuestas de Dios como el brillo que emana del fuego.
Nuestras oraciones son el fuego y el brillo son las respuestas de Dios. Dios ha decretado que el brillo surja del fuego. Dios ha decretado que cosas ocurran cuando nosotros oramos.
Dios, dice Piper, ha establecido el universo de tal manera que en gran medida este se mueve por la oración de la misma manera que ha establecido la brillantez para que en gran medida ocurra por medio del fuego. En otras palabras, la oración nos coloca frente al famoso, al gran dilema de las Escrituras. Dios es soberano, el hombre responsable.
[Música] Dios es soberano. El hombre es responsable. Yo yo ya decidí quién se va a salvar, pero nadie se va a salvar si no le predicamos el evangelio.
Porque la predicación del evangelio es el medio que yo voy a usar para salvar a mis elegidos. Todo lo soporto, dice Pablo, por amor a los escogidos. Pero Pablo, si son escogidos, ¿para qué te afanas?
Porque Dios ha decretado que los escogidos se van a salvar por medio de la predicación. Bueno, Dios ha decretado que muchas de las cosas que ocurren en este mundo que él creó van a suceder por causa de las oraciones de su pueblo. Clama a mí y yo te responderé.
Jeremías 33. [Música] Mira, mis hermanos, en vez de tratar de desentrañar el misterio, créele a Dios y obedelo. [Música] Él te está diciendo que me clames a mí, que yo te voy a oír y yo te voy a Pero, Señor, yo no entiendo cómo funciona.
Óyeme, si te lo tratara de explicar, tampoco lo vas a entender porque eres una criatura finita. Tú no puedes entender la mente de Dios. Es como tratar de meter el océano en un vasito de agua, pero clama a mí y yo te responderé.
Pedid y se os dará. Porque todo aquel que pide recibe. Mateo capítulo 7.
Pedid y recibiréis. Juan 16. Para que vuestro gozo sea cumplido, completo.
Pedid y recibiréis. En un sentido contrario, ustedes no tienen lo que quieren porque no lo piden. [Música] Y claro, eso no es una carta abierta para pedir todo lo que yo quiera, porque hay cosas que son en contra mía.
O sea, a veces Dios me dice que no porque Dios me quiere y no me va a dar todo lo que yo le pido como tú no le das a tus hijos todo lo que tú le pides, todo lo que ellos te piden. Mis hermanos, es ese entendimiento de la oración lo que mueve a Pablo a suplicarle a estos hermanos de Roma que agonicen con él en oración o como dice el texto literalmente, peleen esta batalla. juntamente conmigo.
Es es la palabra sunogitumay sun junto con agonitomay luchar. Agonicen conmigo en oración. Recuerdan cuando el Señor le dice a Pilato, "Mira, si mi reino fuera de este mundo, los míos pelearían para que yo no fuera entregado a los romanos.
" Es la misma palabra que aparece en Romanos. mis los míos pelearían. Peleen, peleen esta guerra junto conmigo en oración.
Mis hermanos, la oración es una lucha. Mientras más espiritual es una actividad, más resistencia vamos a encontrar. Si decides ver televisión, no vas a tener ninguna resistencia.
Ponte a leer la Biblia y de inmediato tu mente comienza a divagar. Pero ponte a orar y va a ser peor. Es una guerra.
La oración es una lucha contra nuestro orgullo. Es una lucha contra nuestro sentido de autosuficiencia. Porque le estamos diciendo a Dios, "Yo no puedo.
Te estoy orando a ti porque yo no puedo. " La oración es una lucha contra nuestra incredulidad, ¿no es así? [Música] Le le pedimos a Dios y y estamos con una guerra interior por las dudas.
La oración es una guerra contra las distracciones. Es impresionante cómo las distracciones nos acompañan al trono mismo de Dios. Estamos orando y de repente vamos a pedir por algo y nuestra mente se va.
Yo no sé a dónde hay que estar trayendo los pensamientos, pero sobre todo la oración es una lucha cósmica. Es una lucha cósmica porque Pablo dice que nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades. En los lugares celestiales nosotros estamos peleando la buena batalla.
de la fe es una lucha. Orar es una guerra. Pero mis hermanos, es una batalla que debemos pelear y que vale la pena pelear.
Vale la pena. Y y noten los dos incentivos que usa Pablo para animar estos hermanos a a pelear con él en oración. Versículo 30.
Os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu. Pablo sabía lo que era argumentar [Música] por nuestro Señor Jesucristo. Es decir, estoy diciéndoles esto con la autoridad de Jesús mismo.
En el nombre de Jesús, les estoy hablando en el nombre de Jesús mismo. Oren por mí y les estoy suplicando que oren por mí por el amor del Espíritu, por el amor que el Espíritu Santo ha derramado en nuestros corazones para que nos amemos unos a otros. Yo quiero que ustedes oren por mí, no con esa oración cliché de mira tu siervo Pablo, llévalo con bien.
No, no. Yo les ruego en el nombre de Jesús y por el amor del Espíritu que oren por mí como si ustedes fueran conmigo en ese viaje a Jerusalén. Me esperan peligros.
Probablemente los creyentes no van a aceptar mi ofrenda porque también los creyentes tienen prejuici prejuicios. Pero yo les ruego por favor que oren por mí. [Música] Y miren, mis hermanos, yo yo no sé cómo decir esto en una forma más enfática, pero si Pablo necesitaba que oraran por él, sus pastores necesitan que ustedes oren por ellos.
De verdad, hermanos, oh Dios, que que libre esta iglesia de confiar tanto en sus pastores que dejen de orar por ellos. Yo no quiero que los pastores aparezcan héroes, pero miren, déjenme decirles solamente una tarea, una sola. para irse a predicar aquí cada semana.
Ustedes no se imaginan la guerra que eso implica. Hay un montón de cosas que vienen a nosotros y que nos impiden concentrarnos en el estudio de la palabra para poder entender lo que el texto dice y para luego saber cómo cómo predicar eso en una forma ordenada, que la gente la entienda clara, sencilla y con aplicación. Y sabiendo de antemano que no importa que el mensaje sea bueno, si el Espíritu Santo no lo aplica, será ineficaz.
Oren por sus pastores. Ustedes no se imaginan cuán alentador es saber que la iglesia está orando por nosotros. Eso es sumamente alentador.
Somos tan débiles para poder llevar a cabo una labor tan extraordinaria, pero Dios ha prometido usar las oraciones de su pueblo para el avance de su reino. Dios escucha la oración y a veces mueve a sus hijos de una manera tan extraña. Yo recuerdo hace un tiempo atrás yo estaba fuera de la ciudad por una razón ministerial y y en la tarde yo decidí salir a caminar.
Le dije a mi esposa, "Mira, voy a despejarme un rato, voy a ir a caminar un rato. " Pero mientras iba caminando, estaba en Jarabacoa, me cayó un peso en el corazón de orar por un grupo de pastores, no lo de nuestra iglesia, un grupo de pastores de una iglesia hermana. Y y yo veía un peso tan grande, Señor, por favor, cuide estos hermanos.
Y yo no sé por qué yo fui movido a orar, Señor, líbralos de divisiones. Específicamente eso. Tres días después, yo me enteré que ese mismo día, a esa misma hora, esos pastores estaban reunidos tratando un asunto bien serio que hubiera podido dividir esa iglesia.
Y yo no lo sabía. [Música] Miren, solo en el cielo nosotros vamos a enterarnos de muchas de las cosas que Dios hizo en el mundo por medio de tus oraciones y las mías, solo en el cielo. Pero mientras tanto, ora, ora.
Cuando Guillermo Carey se fue de misionero a la India en el año 1792, él se veía a sí mismo como un minero. Dice, "Yo yo voy a entrar en una mina profunda y sin guía. " Y él llamó a dos de sus amigos, ah, John Ryan entre ellos, y les dijo, "Yo descenderé al pozo si ustedes sostienen la cuerda.
" John Ryan escribió, recordando esa escena, él tomó un juramento de cada uno de nosotros en la boca del pozo, que mientras viviéramos nunca soltaríamos esa cuerda. Y uno hoy escucha hablar de Ky, el padre de las misiones modernas y de todo lo que hizo. Lo que nosotros no podemos saber es cuánto de lo que hizo Guillermo Carey fue el fruto de las oraciones de personas que estaban en Inglaterra orando por él.
Mis hermanos, los pastores, los misioneros, nuestros hermanos en la iglesia, necesitan que nunca soltemos la soga. [Música] Así que no trates de desentrañar el misterio de la oración. Créele a Dios y ora.
Créele a Dios y ora, porque él es un Dios que escucha. Él es un Dios que responde las oraciones de su pueblo. Respondió Dios estas peticiones de Pablo.
Bueno, sí, pero no como Pablo y los creyentes de Roma habrían anticipado. Y eso nos lleva a nuestro segundo encabezado, las peticiones de Pablo y las respuestas de Dios. Y ya vimos el ruego paradójico de Pablo.
Ahora veamos la las peticiones de Pablo y las respuestas de Dios. ¿Cuál era la primera petición? Que Dios lo librara de los judíos incrédulos de Judea.
Y por el libro de los Hechos, nosotros sabemos que tan pronto Pablo llegó a Jerusalén, lo quisieron matar varias veces. lo que él había anticipado. En el capítulo 21 del libro de los Hechos dice que Pablo se encontraba en el templo de Jerusalén cuando una turba enorme de judíos se apoderaron de él y lo arrastraron fuera del templo para matarlo.
Y dice en el versículo 31, "Mientras procuraban matarlo, llegó aviso al comandante de la compañía romana que toda Jerusalén estaba en confusión. inmediatamente tomó consigo algunos soldados y centuriones y corrió hacia ellos. Vayan tomando todas estas palabras y guárdenlas en el disco duro.
Corrió hacia ellos. Cuando vieron al comandante, a los soldados, dejaron de golpear a Pablo y como él era ciudadano romano, lo dejaron custodiado en el cuartel. Pero el asunto no terminó ahí.
Dice en Hechos 23:12 que cuando se hizo de día, al otro día, los judíos tramaron una conspiración y se comprometieron bajo juramento diciendo que no comerían ni beberían hasta que hubieran matado a Pablo. Y los que tramaron esta conjura eran más de 40, los cuales fueron a los principales sacerdotes y a los ancianos y le dijeron, "Nos hemos comprometido bajo solemne juramento a no probar nada hasta que hayamos matado a Pablo. " Pero había una iglesia en Roma orando por él.
[Música] El plan era decirle al comandante, mirad, eh nosotros queremos que Pablo comparezca ante el concilio porque para investigar mejor el asunto y resolver su caso. Y le dicen ellos a la gente del concilio, nosotros por nuestra parte estamos listos para matarlo antes de que llegue. ¿Sabes lo que sucedió?
que por casualidad, esas casualidades, un sobrino de Pablo se enteró de la conspiración, dice en Hechos 23, "Y se lo dijo a Pablo, a su tío Pablo, tío, te van a matar. " Y Pablo llamó un soldado. "Mira, lleve ese muchacho al comandante que él tiene algo que decirle.
" Llevaron al sobrino, al comandante, y de inmediato el comandante mandó a llamar a 200 soldados, 70 jinetes y 200 lanceros que llevaran a Pablo custodiado y a salvo a la ciudad de Cesarea. De inmediato, seguramente los hermanos de Roma estaban orando por él y Dios lo libró. La segunda petición era que los creyentes de Jerusalén aceptaran la ofrenda de parte de las iglesias gentiles.
Y dice en Hechos capítulo 21 versículo 17 que cuando llegaron a Jerusalén, los hermanos nos recibieron con regocijo. Oración contestada. [Música] El amor del Espíritu fue derramado en estos creyentes de Jerusalén para que recibieran a Pablo con alegría.
¿Cuál era la tercera petición? Para que con gozo llegue a vosotros por la voluntad de Dios y encuentre confortante reposo con vosotros. Y una vez más, hermanos, vemos que Pablo no se veía a sí mismo como un supercente que no necesitaba de nada ni de nadie.
Él se veía como un hermano en Cristo que necesitaba ser reconfortado por sus hermanos en la fe. Respondió Dios esa oración. [Música] Bueno, resulta que estando en cesarea ahora, cesarea marítima, porque hay dos cesareas, cesarea de Filipo, cesarea marítima en la costa, bajo la custodia de Efesto, el gobernador.
Otra vez los judíos se presentaron para acusar a Pablo y como él era ciudadano romano, no le quedó otra salida que apelar al César. [Música] Y fue por causa de esa apelación que 3 años después de haber enviado esta carta, Pablo llegó a Roma. Y dice en Hechos 28:15 que cuando los hermanos de la iglesia se enteraron de que Pablo había llegado a Roma, fueron a recibirlo.
Y Lucas relata que cuando Pablo los vio, dio gracias a Dios y cobró ánimo. ¿Qué era lo que Pablo había ofido? Que yo pueda llegar con gozo y ser reconfortado.
Cobró ánimo. Otra oración contestada. Ahora, mis hermanos, ¿se dan cuenta de la misteriosa obra de Dios en las voluntades envueltas en esta historia para resolver, para responder las oraciones de la iglesia a favor de Pablo, Dios obró en el comandante romano para que tan pronto escuchara la noticia de que había un tumulto, corriera al templo con un grupo de soldados a proteger a Pablo de la turba de judíos que querían matarlo.
Hermano, nosotros oramos y aún Dios obra en las voluntades de inconversos. Fue Dios el que movió las cosas para que el sobrino de Pablo se enterara de la conspiración. Fue Dios el que inclinó el corazón del comandante para ordenar que se llevaran a Pablo a la ciudad de Cesarea, donde luego por la acusación de los judíos, Pablo tuvo que apelar al César.
Fue Dios el que obró en los creyentes de Jerusalén, eliminando sus prejuicios para que recibieran con gozo la ofrenda de Pablo. Y en cuanto a la tercera petición, Dios no solo le preservó la vida a Pablo a pesar de haber sido agredido, sino que usó esa misma agresión para desencadenar una serie de eventos que dieron como resultado que Pablo llegara finalmente a Roma. [Música] llegó preso, pero si lo miran desde otra perspectiva, eso tuvo grandes ventajas.
O sea, cuando Pablo le dijo a los creyentes de Roma, "Oren por mí para que yo pueda llegar a ustedes, lo último que Pablo se imaginó era que iba a llegar preso y los hermanos de Roma tampoco. " Pero eso tuvo sus ventajas. En primer lugar, viajó gratis a costa del imperio.
En segundo lugar, recuerden que los viajes eran muy peligrosos. Viajó custodiado con un grupo de soldados a disposición de Pablo. Pero lo más importante es que eso hizo posible que el evangelio llegara a la casa del César en Roma.
Increíble. Escribiendo desde la prisión, Pablo dice a los filipenses que la causa de su aprezamiento había llegado a ser notoria en toda la guardia pretoriana. Ellos sabían que Pablo estaba preso por causa del evangelio, no porque era un malhechor.
Y Pablo se convirtió en la comidilla de la guardia pretoriana. Estos soldados que custodiaban a Pablo no solamente tenían que escuchar el evangelio una y otra vez, de hecho tuvieron que escuchar la carta a los romanos enterita cuando Pablo se la dictaba a tercio, sino que también vieron el carácter de Pablo, a tal punto que las noticias del preso llamado Pablo llegaron a la casa del César. Y escuchen como Pablo termina su carta a los filipenses.
Todos los santos os saludan, especialmente los de la casa del César. Increíble cómo Dios responde la oración, mis hermanos. Dios, Dios, dice Pablo en Efesios, responde a nuestras oraciones mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos.
Los creyentes de Roma pidieron porque Pablo pudiera llegar a Roma, pero seguramente no pudieron anticipar que la forma como Dios iba a responder esa oración permitiría que el evangelio llegara al mismo palacio de Nerón. Increíble. [Música] Mira, mi hermano, aunque no podamos entender cómo encajan nuestras oraciones en los planes soberanos de Dios, él nos ordena en su palabra que oremos y que oremos sin cesar.
Lucas 18:1. Cristo les dio una parábola a sus discípulos de que debían orar en todo tiempo y no desmayar. Efesios 6:18, orando en todo tiempo.
Colosenses 4:2, perseverad en la oración. Primera Tesalonicenses 5:17, oradierte todas tus preocupaciones, todas tus tentaciones, todos tus planes en oración delante de Dios y vas a estar el día entero con la línea abierta. ¿Te acuerdas del del bati el batitéfono de Batman?
que cuando el comisionado lo levantaba inmediatamente llegaba Laticueva. Nosotros tenemos un bati y teléfono que miren, cada vez que tú dices, "Señor, ahí está el oído del Señor. " Increíble.
Orad sin cesar. Filipenses 4:6. Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios con toda oración y ruego, con acción de gracias.
Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Ora, ora, ora. Mis hermanos, una teología que te lleve a desistir de la oración es una teología defectuosa.
Ora. El Señor presupone que vamos a orar. Dice una tú cuando ores, entra en tu cuando ores, porque él él dice, no es que los creyentes van a orar, eso.
Es como la respiración a la vida física. Cuando ores, porque vas a orar, ora, ora. Debemos orar, no porque la oración sea poderosa.
Hay personas dicen, "La oración tiene poder. " No, la oración no tiene ningún poder. Pero el Dios al cual le oramos es el todopoderoso.
No es no es la oración que tiene poder, es Dios. Y él ha decretado, él ha decretado llevar a cabo su voluntad. en el contexto de las oraciones de su pueblo.
No lo entendemos, pero podemos obedecer. Créele a Dios. Créele a Dios y ora.
Pablo creía eso y por eso no solo le suplica estos hermanos que oren por él, sino que también él oraba por ellos. Y eso nos lleva a nuestro tercer encabezado, el anhelo y la oración de Pablo por los creyentes de Roma, que veremos mucho más brevemente. Versículo 33, el Dios de paz sea con todos vosotros.
Amén. Es es un es una bendición, pero es en sí una oración de Pablo, un ruego de Pablo. Yo quiero que el Dios de paz sea con todos vosotros.
Y me encanta eso porque en Romanos 15 Pablo se refiere a Dios de tres maneras diferentes. En el versículo 5 le llama el Dios de la paciencia y del consuelo. Wow.
El Dios de la paciencia y del consuelo. En el versículo 13 le llama el Dios de la esperanza. Y precisamente porque él es el Dios de la paciencia, el Dios del consuelo y el Dios de la esperanza, él es el Dios de nuestra paz.
Él es el Dios de paz. Él es la fuente de la verdadera paz. [Música] Primero hace la paz de nosotros con él.
Él nos reconcilia por medio de la obra de Cristo en la cruz. Y luego que ya somos hijos de Dios, nos permite experimentar una paz que sobrepasa todo entendimiento aún en medio de las circunstancias más difíciles. La paz de Dios.
Dios no tiene sobresaltos. Este tema de la pandemia a él no le inquieta ni ni la ni la gente LGBT. [Música] Dios se opone a ella, pero Dios no está temblando en el cielo por el lobby LGBTQ i y yo no sé cuántas letras más.
Dios no está inquieto. Él es el Dios de paz porque él sabe que la victoria es suya. de antemano lo sabe.
Y él es el Dios que obre en el corazón de sus hijos para que en medio del tumulto, en medio de un mundo que se desmorona a nuestro alrededor, nosotros podamos experimentar esa paz que sobrepasa todo entendimiento. [Música] Y eso es lo que Pablo parece estar pidiendo por estos creyentes de Roma. [Música] Hay muchos hermanos nuestros luchando con el temor y la ansiedad por todo lo que está sucediendo a nuestro alrededor.
Pero qué bueno que nosotros podemos pedirle al Dios del consuelo, al Dios de la esperanza, al Dios de la paz, que consuele, alimente la esperanza y le dé paz al corazón de estos hermanos nuestros y a nuestro propio corazón. Debemos orar por los pastores y misioneros, como Pablo pide aquí, que oren por él. Oh, mis hermanos, pero debemos orar por otros creyentes en sus aflicciones y dificultades, como Pablo está orando aquí por estos creyentes en Roma.
Que el Dios de paz sea con ustedes. [Música] Son muchas las lecciones que podemos extraer un pasaje como este, pero yo solo quiero dejarte meditando en una sola cosa, en una sola. Debemos orar.
Debemos orar y confiar en que Dios usará nuestras oraciones en el contexto de su santa y perfecta voluntad. El hecho de que tú y yo no seamos capaces de ver todo lo que Dios está haciendo por causa de nuestras oraciones no quiere decir que Dios no esté obrando. [Música] Debemos orar como individuos, debemos orar como iglesia.
Hermanos, ya ustedes vieron lo importante que es que una iglesia ore a Dios. Cada vez que nos reunimos los miércoles aquí a orar, lo que está pasando es extremadamente importante porque estamos en medio de una batalla que solo se puede librar en oración. [Música] El otro día compramos un aparatico que es genial.
es un teléfono, pero que tiene otro teléfono conectado con este teléfono. Entonces, hay uno en la habitación, hay otro en la cocina. Qué cómodo cuando uno, "Mi amor, si vienes para el cuarto, tráeme un vaso de agua.
" Y eso eso es genial. Okay, déjame decirte algo, citando aquí a alguien más, no, esto no es original, pero alguien decía, "Una de las razones por las que nuestra oración funciona mal es porque la tratamos como si fuera un intercomunicador doméstico para pedir mantequilla u otra almohada en el cuarto, en lugar de tratarla como un intercomunicador en tiempos de guerra para solicitar el poder del espíritu en la batalla por las almas. [Música] Es un intercomunicador para pedir rescate aéreo.
¿Ustedes creen que los marines que están en Afganistán toman el intercomunicador para contarle al capitán el último chiste que escucharon? No, ellos están en medio de una guerra rodeado de talibanes. Oh, hermano, somos parte de un ejército y y nuestro interés es que otros conozcan a Cristo como nosotros lo hemos conocido y que todos los creyentes podamos permanecer fieles hasta el fin, peleando la batalla, la buena batalla de la fe para la gloria de nuestro capitán y el avance de su reino.
Debemos sostener esa cuerda en oración. Tus hermanos experimentan las mismas tentaciones que tú. Y los pastores también, tu hermano, todos se desalientan como tú.
Muchas veces tienen las mismas dudas y confusiones que te pasan por la cabeza, el mismo deseo de tirar la toalla y rendirse en la batalla. Así como tú necesitas la ayuda del Señor y debes clamar en oración, que su gracia venga en tu auxilio, tus hermanos lo necesitan también, tus pastores lo necesitan también, los misioneros lo necesitan también. Oh, que el Señor nos conceda como individuos y como iglesia experimentar tal sentido de necesidad que nos lleve sobre nuestras rodillas con la confianza de que el Dios soberano ha prometido escuchar y responder las oraciones de su pueblo en el marco de su santa y perfecta voluntad.
Ora, ora, ora. Pídele a Dios que envíe en medio nuestro avivamiento de oración. Necesitamos ser un pueblo que ore, un pueblo que clame a Dios, un pueblo que derrame su alma delante de él.
Pídele grandes cosas a Dios y espera grandes cosas de Dios. Carey, oh, que nuestro bendito capitán, nuestro glorioso Señor y Salvador Jesucristo, reciba la gloria por los cientos de miles de oraciones contestadas que eleven los santos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo para el avance de su reino. [Música] [Aplausos] [Música] [Aplausos] [Música] [Aplausos] [Música] [Aplausos] [Música] [Aplausos] [Música] [Aplausos] [Música] [Música] God forgive me for the things I've done and the fire I still run from.
You were poison in a pretty face. I was wrecked. You were my grace.
I made peace with the fall I took. When you help me close but never looked, I thought you'd be the one to leave. Turns out it was me.
Now baby I'm gone and I'm never turning back around. I'll be the shadow you the back down. You see in your sleep like the truth you never speak.
Yeah, baby. That's what you did to me. I stayed up with a shad chest.
Dramed of you and your sil. I kissed a ghost in a photograph, but you faded out too fast. Now I know you're full of regret, but I'm not losing sleep on that.
You built this inside my skin. So don't ask where I've been now baby. I'm gone and I'm never turning back around.
I'll be the shadow you made the back down. You see me in your sleep like the truth you never speak. Yeah, baby.
That's what did to me. Why you st at the ceiling lost in the dog? I'll be there in the corners of your heart.
Singing back the things you now I inside your now baby I'm g and I'm never turning back around the shadow you made the back down you hear me in your dreams like a song you can't Yeah, baby. That's what you did to me.