[música] A finales de los años 60, la ciudad de San Francisco y todo el norte de California vivió aterrorizada por la presencia de un perturbado asesino que enviaba cartas a los medios de comunicación para atribuírse los crímenes, además de dejar enrevesados criptogramas y acertijos en donde supuestamente revelaba su identidad. El autodenominado zodiaco ha trascendido Tanto en el mundo de la criminología como en la [música] cultura popular, llegando a ser comparado con algunos de los criminales más enigmáticos de la historia moderna, como el asesino del torso, el hombre del hacha de Nueva Orleans y Jack el
destripador. Han pasado más de 50 años desde que el zodiaco comenzó a matar y aún a día de hoy la policía recibe en promedio una nueva pista a la semana. El caso ha sido considerado uno de los Mayores misterios del último siglo. Corría el año 1968 y Estados Unidos enfrentaba uno de los escenarios más complejos de su historia. A lo largo y ancho de todo el país, miles de manifestantes protestaban en contra de la guerra de Vietnam, polarizando a la población entre aquellos que querían continuar con las ofensivas y los que exigían la paz inmediata.
El 4 de abril, el ministro y activista Por los derechos civiles, Martin Luther King, sería asesinado a tiros en el balcón de un hotel de Memphis, desencadenando varias revueltas raciales que terminaron con miles de personas detenidas y más de 40 fallecidas. Dos meses más tarde, el 6 de junio, Robert Kennedy, hermano del expresidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy también sería acbillado en Los Ángeles, dejando consternada a toda la nación. En medio de esta terrible ola de Violencia e incertidumbre política, un astuto psicópata comenzaría a escribir su propia historia. Cerca de las 23:20 del
viernes 20 de diciembre de 1968, un par de agentes de policía que conducían por una autopista en los límites de la ciudad de Venicia en el condado de Solano, California, divisaron un vehículo que se les acercaba haciendo cambio de luces y tocando frenéticamente la bocina. Se trataba de una mujer que afirmaba haberse topado con los cadáveres de dos personas en las cercanías de la carretera del lago German. Los oficiales se dirigieron rápidamente al lugar, encontrando un automóvil estacionado y dos cuerpos en el exterior. Betty L. Jensen, de 16 años, había recibido cinco tiros por la
espalda y no mostraba señales de vida. Aparentemente había intentado huir del Asesino, pues se encontraba a más de 8 m del coche. Cerca de la puerta del copiloto yacía el cuerpo de David Farad, de 17 años. Aunque aún respiraba, lo hacía con dificultad, pues había recibido un disparo a quemarropa justo sobre la oreja izquierda y parte de su rostro había explotado. El joven fallecería en la ambulancia camino al Hospital General de Vallejo. [música] En la escena se pudieron rescatar un total de nueve casquillos de bala del calibre pun2. Parecía ser una pista prometedora, pero pronto
se dieron cuenta que el caso se convertiría en un verdadero dolor de cabeza. David Farad y Betty L. Jensen se encontraban en su primera cita oficial, según declararían posteriormente los padres de las víctimas. Tenían planeado asistir a un concierto Aquella noche. Sin embargo, cambiaron de planes y se dirigieron hasta la oscura carretera del lago Herman, un lugar apartado, pero bastante popular entre las parejas que buscaban algo de intimidad. Aquel lugar también tenía fama de ser el punto de reunión entre jóvenes que consumían alcohol y marihuana y que no querían ser descubiertos por sus padres. La
policía consideró la posibilidad que las víctimas presenciaran Involuntariamente una transacción de drogas y fuesen asesinadas para no dejar testigos, ya que el móvil del robo o un intento de agresión sexual en contra de la chica quedaron descartados. Al mismo tiempo, los padres de Betty L Jensen sospechaban de un chico del instituto que la había estado acosando y que incluso amenazó a Farad con darle una paliza. Pero los investigadores no tardaron en comprobar que tenía una cuartada bastante sólida aquella noche, La cual fue avalada por varios testigos. Las balas halladas en la escena y en los
cadáveres contaban con ciertas características que resultaron desconcertantes. Se trataba de municiones recubiertas de cobre fabricadas por Winchester desde octubre de 1967, por lo que eran bastante recientes. al mismo tiempo no presentaban marcas de estrías lo suficientemente distintivas para llevar a cabo una comparación, Incluso si el arma homicida era encontrada. La situación era preocupante. Resultaba imposible realizar una identificación concluyente de la pistola utilizada por el asesino. El motivo del crimen no quedaba claro. No había testigos ni tampoco sospechosos. En los meses posteriores, la policía patrulló la zona con la esperanza de detectar algún movimiento extraño, pero
todos los esfuerzos fueron en vano. Poco antes de la medianoche del 4 de julio de 1969, tres jóvenes que se desplazaban en un vehículo se dirigieron a los aparcamientos de un campo de golf de Blue Rock Springs, a las afueras de Vallejo. [música] Habían acordado juntarse en el lugar con un amigo que venía de visita y cuando divisaron un Chevrolet Corbert estacionado pensaron que se trataba de Él y se acercaron descubriendo una escena espantosa. La puerta del copiloto estaba abierta y un joven yacía en el piso dando a laridos. Había recibido varios disparos en el
brazo derecho, una de sus rodillas, el cuello, [música] el pecho y la mandíbula. Al interior del coche se encontraba una chica desangrándose y que apenas respiraba. [música] Ambos serían identificados como Michael Mayu, de 19 años y Darlen Ferrin, de 22. A pesar de las graves heridas, Michael estaba [música] consciente cuando llegó la policía y pudo describir al atacante. Se trataba de un hombre caucásico y robusto de entre 26 y 30 años. Tenía el cabello castaño, usaba corte militar, medía poco más de 1,80 y llevaba un par de gafas. El joven afirmó que estaba con la
chica Dentro del coche cuando el extraño se les acercó en otro vehículo y bajó con una linterna antes de abrir fuego. Michael sería llevado inmediatamente hasta un hospital en estado crítico, mientras que su acompañante Darlen Ferrín falleció en la ambulancia. La autopsia confirmaría que recibió un total de nueve disparos que le perforaron los brazos, los pulmones y el ventrículo izquierdo corazón. Los jóvenes que encontraron a la pareja Afirmaron haber visto las luces de un coche que se desplazaba a toda velocidad, relativamente cerca del crimen, pero como estaba demasiado oscuro, fueron incapaces de entregar una descripción
del vehículo. Pocos minutos después de que ambas víctimas ingresaran en el hospital, a las 0:40 de la madrugada, una telefonista de la comisaría de Vallejo recibió la inquietante llamada de un sujeto que se adjudicaba el crimen. Quiero informar de un doble asesinato. y recorren 1 km y5 en dirección este por la avenida Parkway hasta el parque público. Encontrarán dos jóvenes en un coche marrón. Han sido abatidos por una Luger 9 mm. También maté a los chicos del año pasado. Adiós. El hombre cortó la comunicación y un minuto después la telefonista consiguió devolver la llamada. Alguien
descolgó el teléfono y lo dejó así hasta que a las 0:47 la compañía Pacific Telephone pudo localizar el aparato utilizado. Se trataba de un teléfono público ubicado en una gasolinera justo enfente de la comisaría de Vallejo. Varias patrullas llegaron al lugar prácticamente de inmediato y un mendigo de la zona afirmó haber visto a un hombre corpulento utilizar la cabina telefónica para luego marcharse en un Vehículo color marrón, pero no recordaba mayores detalles. Aparentemente el sospechoso sabía que no podía estar en línea más de un minuto o la llamada sería rastreada, por lo que su mensaje
fue breve. esperó a que la telefonista lo llamara de vuelta y solo entonces dejó descolgado el teléfono para contar con el tiempo suficiente para darse a la fuga. Claramente se trataba de alguien astuto. Los detectives sospecharon de inmediato que el asesino de Betty L. Jensen y David Farad podía ser el mismo que había acbillado a Darlen Ferrin y Michael Mayu. Ambos ataques guardaban grandes similitudes, al igual que el perfil de víctimas. La única diferencia era que esta vez se había utilizado un arma de 9 mm. Aún así, esto confirmaba que el sujeto que realizó la
llamada telefónica para Adjudicarse al crimen sabía de lo que estaba hablando y que posiblemente no se trataba de ninguna broma. Aunque se examinó la escena del crimen, no se pudieron encontrar ni siquiera las huellas del otro vehículo. La única esperanza que guardaban los detectives eran que Michael Mayu sobreviviera a sus heridas y pudiera contarles exactamente qué había ocurrido. Mientras el joven se debatía entre la Vida y la muerte, la investigación reveló datos inquietantes. Se descubrió que ambas víctimas eran amantes y que el esposo de Darlen recibió un par de llamadas aquella madrugada en donde un
hombre parecía estar jadeando al otro lado de la línea. Estas se habrían realizado después del crimen y cuando aún no se enteraba que su esposa estaba muerta. Cerca de las 1:30 de la madrugada, una de las amigas de Darlín declaró a la Policía que sabía que la chica le era constantemente infiel a su marido y que solía juntarse con hombres extraños. Esto hizo pensar a los detectives que podía tratarse de un amante celoso que había decidido vengarse y que quizá la llamada realizada después del ataque había sido un intento por desviar la investigación. Afortunadamente, Michael
Mayu consiguió sobrevivir y tras recobrar la conciencia fue Inmediatamente interrogado por la policía. Según el joven, Darlin pasó a buscarlo en su vehículo 20 minutos antes de la medianoche del 4 de julio. Por lo visto, ambos planeaban mantener relaciones sexuales en algún sector apartado. Pero mientras iban por la carretera, un Falcon del 58 con patentes de California comenzó a seguirlos de forma amenazadora. Fue entonces que Darlin perdió el Control y se estrelló contra un tronco en el estacionamiento del campo de golf de Blue Rock Springs. Tras el accidente, el coche que los perseguía se detuvo
unos segundos y luego se dio a la fuga. En ese momento, Michael comenzó a sospechar que la chica sabía de quién se trataba. Afirmó a la policía que Darlin intentaba tranquilizarlo diciéndole que todo saldría bien y que no se preocupara, Algo que le pareció bastante extraño. Incluso le preguntó si conocía a la persona que los estaba siguiendo, pero la joven no respondió. 5 minutos más tarde, el vehículo regresó al lugar y de su interior bajó un hombre robusto que los apuntaba a la cara con una potente linterna. Michael supuso que se trataba de un policía
y se dispuso a sacar sus documentos. Sin embargo, el sujeto se acercó a la ventana del copiloto y Comenzó a disparar al interior de la cabina. Tras el brutal ataque, el joven se dio cuenta que estaba malherido y dio un grito de dolor. Pensaba que el atacante se había ido, pero este se asomó repentinamente por la ventana y le dio otros dos tiros a él y a Darlin, que yacía con la cabeza apoyada sobre el manubrio. Las escalofriantes declaraciones de Michael Mayu evidenciaban el actuar de Un asesino con una increíble sangre fría. Y si bien
el joven pudo entregar una descripción del atacante, reconoció que no fue capaz de verlo con claridad, pues estaba cegado por la luz de la linterna. Es en este punto que el caso comenzó a tornarse cada vez más confuso. Un par de amigas de Darlí insistieron a los investigadores que la chica llevaba varias semanas comportándose de forma extraña. Salía frecuentemente a fiestas con hombres desconocidos y por lo visto uno de ellos estaba relacionado en un asunto de drogas. Se trataba de un sujeto alto, corpulento y de gafas, que a grandes rasgos coincidía con la descripción del
atacante. Por otro lado, un testigo afirmó haber visto a Michael Mayu y Darlen Ferrin discutiendo con un hombre de apariencia similar a las afueras de una cafetería Llamada Terra Waffle House, poco antes de la medianoche del 4 de julio. trabajaba allí como camarera, por lo que el testimonio resultaba plausible. Los oficiales volvieron a interrogar a Mayu con respecto a esta nueva pista, pero este se limitó a decir que no recordaba prácticamente nada de lo que había ocurrido ese día. [música] En el libro Zodiac, escrito por Robert Graith, se afirma que el joven llegó a Mencionar
dicho encuentro a la secretaria de su abogado mientras se encontraba convaleciente en el hospital, pero que nunca se lo dijo a la policía, lo que ha despertado una serie de dudas y teorías al respecto. Realmente, Mayu ocultó información de ser así a quién intentaba proteger y por qué. Por más que se intentó hacer seguimiento a las dudosas amistades de Darl, todos los esfuerzos fueron en vano y no Pudieron dar con ningún sospechoso. A pesar que tanto los ataques del 20 de diciembre de 1968 como los del 4 de julio de 1969 fueron difundidos por diversos
medios de comunicación, en ningún momento se insinuó que pudieran estar relacionados. Sin embargo, la investigación daría un vuelco casi un mes más tarde, el viernes primero de agosto de 1969, cuando tres cartas casi idénticas llegaron a las redacciones del Vallejo Times Herald, el San Francisco Chronicle y el San Francisco Examiner. El autor de las notas redundantes y con varias faltas de ortografía se adjudicaba a los asesinatos de David Farad, Betty L. Jensen, Darlen Ferrin y el intento de asesinato de Michael Mayu y amenazaba con matar a una docena de personas ese mismo fin de semana
si su carta no era publicada en los periódicos. El mensaje recibido por el San Francisco Chronicle decía lo siguiente: "Estimado director, soy el asesino de los dos adolescentes las Navidades pasadas en el lago German y la chica el 4 de julio cerca del campo de golf de Vallejo. Para demostrar que los he matado, voy a dar ciertos datos que solo la policía y yo sabemos. Navidades. Nombre de la munición Super X. Disparé 10 veces. El chico estaba de espaldas con los pies apuntando al coche. La chica [música] estaba sobre el costado derecho con los pies
hacia el oeste. 4 de julio. La chica llevaba pantalones con dibujos. También disparé al chico en la rodilla. El nombre de la marca de la munición era Western. Al mismo tiempo, había enviado un extraño criptograma de tres partes, el Cual combinado y resuelto supuestamente revelaría su identidad. La nota continuaba de la siguiente forma. Esto es parte de un mensaje en clave. Las otras dos partes de la clave las he enviado a los directores del Vallejo Times y el San Francisco Examiner. Quiero que saque esta clave en la primera plana de su periódico. En esta clave
se halla mi identidad. Si no saca esta clave antes de la tarde Del viernes primero de agosto del 69, saldré a matar y a arrasar. Daré vueltas todo el fin de semana matando hasta que acabe con 12 personas. El mensaje finalizaba con una especie de firma formada por un círculo y una cruz, la cual sería posteriormente interpretada por los investigadores como la mirilla de un arma o una cruz celta. Las autoridades fueron rápidamente informadas y se vieron obligadas a tomar una difícil decisión. Si bien la carta contenía descripciones gráficas de las escenas de los crímenes
y otros datos que efectivamente solo el asesino podía conocer, el jefe de policía de Vallejo, Jack Stillitz, sospechaba que podía tratarse de un simple bromista. Difundir la noticia claramente causaría pánico en la población, pero si las amenazas eran reales, hacer caso omiso al mensaje podía resultar contraproducente. Entrar en el clásico juego del gato y el ratón era arriesgado, pero parecía ser el único medio para mantener contacto con el asesino e intentar desenmascararlo. Y aunque el plazo fijado se había cumplido, finalmente la policía autorizó a la prensa a publicar algunos fragmentos de la carta el sábado
2 de agosto, incluyendo una cita del jefe de policía Jack Stillitz, en donde instaba al supuesto asesino a enviar más Información con respecto a los crímenes y así corroborar su historia. También se incluyó la primera parte del mensaje en clave, el cual produjo una enorme impresión en la ciudadanía. El enigmático criptograma sería analizado por la inteligencia naval, la Agencia Nacional de Seguridad, la CIA y el FBI, pero más allá de identificar una combinación de símbolos griegos meteorológicos, clave morse, signos astrológicos, señales marítimas y letras Del alfabeto ordinario fueron incapaces de descifrarlo. Al día siguiente, el
domingo 3 de agosto, el criptograma fue publicado en su totalidad por el Vallejo Times Herald, el San Francisco Chronicle y el San Francisco Examiner. Donald Harden, un profesor de historia y economía de 41 años, tomó el periódico y se interesó de inmediato en el caso. Donald era un especialista en este tipo de desafíos y disfrutaba resolviendo Todo tipo de puzzles desde muy pequeño. Después de 20 horas de trabajo junto a su esposa, Betty June, llegaron a la conclusión que se trataba de una clave de sustitución de caracteres, aunque con múltiples variantes, lo que significaba que
cada letra podía equivaler a distintos símbolos al mismo tiempo. Tras decodificar el 90% del mensaje, se comunicaron de inmediato con el San Francisco Chronicle y facilitaron la transcripción, la cual decía lo Siguiente: "Me gusta matar gente porque es muy divertido. Es más divertido que matar animales salvajes en el bosque porque el hombre es el animal más peligroso de todos. Algo hace que sea la experiencia más emocionante, incluso mejor que acostarse con una chica. [música] Y la mejor parte es que cuando muera voy a renacer en el paraíso y todos los que he matado serán mis
Esclavos. No daré mi nombre porque ustedes tratarán de retrasar o detener mi recolección de esclavos para mi vida en el más allá. El mensaje firmado con un círculo y una cruz terminaba con una seguidilla de letras que no parecían tener un orden lógico y se pensó que se trataba de un confuso anagrama. Aunque intentaron darle sentido, incluyendo otros caracteres, ninguna Resolución parecía convincente. Miembros de la inteligencia naval revisaron las transcripciones realizadas por cientos de ciudadanos que intentaron descifrar el contenido de la carta y llegaron a la conclusión que la interpretación entregada por Donald y Betty
Harden era la correcta. Aún así, algo que llamaba poderosamente la atención de los investigadores es que tanto las cartas como los mensajes en clave tenían varias faltas de Ortografía. Se supuso que podrían ser intencionales y conformar otro mensaje oculto [música] todavía más complejo de descifrar. La policía decidió no difundir la noticia de que el criptograma había sido resuelto. Claramente el asesino era un sujeto arrogante y deseaba llamar la atención. Si creía que su mensaje aún no podía ser decodificado, era muy probable que intentara contactarse nuevamente con los Medios de comunicación para burlarse y entregar a
nuevas pistas. Los detectives a cargo del caso sabían que seguirle el juego a un psicópata era peligroso, pero no parecían tener más alternativa. Pocos días más tarde, el jueves 7 de agosto, otra carta del asesino fue recibida en las dependencias del San Francisco Examiner. La nota decía lo siguiente: "Estimado director zodiaco Alabla, Respondiendo a su petición de más detalles sobre lo bien que me lo he pasado en Vallejo, estaré encantado de darle más material. Por cierto, se está divirtiendo la policía con el mensaje cifrado. Si no, dígales que se animen. Cuando lo descifren me tendrán.
Con respecto al 4 de julio, no abrí la puerta del coche. La ventanilla ya estaba bajada. El chico al principio estaba en el Asiento delantero cuando empecé a disparar. Cuando le disparé por primera vez a la cabeza, se echó hacia atrás al mismo tiempo y así me estropeó el tiro. Terminó en el asiento de atrás agitando muy violentamente las piernas. Por eso le disparé la rodilla. No me marché del escenario del crimen derrapando a toda velocidad, como han dicho los periódicos de Vallejo. Me fui lentamente para que mi coche no Llamara la atención. El hombre
que le dijo a la policía que mi coche era marrón era un negro de unos 40 o 45 años vestido de manera andrajosa. Yo estaba en una cabina telefónica divirtiéndome con el policía de Vallejo mientras él pasaba. Cuando colgué el teléfono, el maldito aparato se puso a sonar y eso hizo que él se fijara en mí y en mi coche. Las Navidades pasadas. En ese episodio, la policía se preguntaba cómo podía acertar a mis víctimas disparando en la oscuridad. No lo dijeron abiertamente, pero lo dieron a entender diciendo que había mucha luz esa noche y
que yo podía ver las siluetas en el horizonte. Una idiotez. Esa zona está rodeada de colinas y árboles altos. Lo que hice fue pegar una linterna pequeña al cañón de mi pistola. Si se fijan en el centro del rayo de luz, si lo dirigen a una pared o a un techo, verán un punto oscuro o negro en el centro del círculo de luz, a unos 7 o 15 cm de distancia. Cuando está pegado al cañón de una pistola, la bala va directamente en el centro del punto negro de la luz. Solo tuve que acbillarlos. No
hacía falta destreza. En esta nueva carta se incluía una enorme cantidad de detalles de los Cuales solo la policía de Vallejo tenía conocimiento, lo que terminó por convencer a varios investigadores que realmente se trataba del asesino. También se refirió por primera vez a sí mismo como el zodiaco. insistió en que podrían descubrir su verdadera identidad si eran capaces de descifrar el criptograma, pero lo que no sabía era que los investigadores ya contaban con la transcripción realizada por Donald y Betty Harden. Esta sería revelada al público el martes 12 de agosto y quedaba bastante claro que
el asesino no tenía intenciones de entregarse. La atención de los medios en torno al caso crecía rápido, al igual que la sensación de inseguridad en toda California. Cerca de las 19 hor10 minutos del sábado 27 de septiembre de 1969, en el condado de Napa, un pescador y su hijo se acercaron hasta un complejo Turístico para realizar una grave denuncia. Afirmaban haber encontrado a una pareja de jóvenes muy malheridos cerca de la orilla del lago Berriza. Como no estaban seguros de lo que realmente estaba ocurriendo o si había alguien armado merodeando la zona, decidieron salir en
busca de ayuda. Mientras los propietarios del centro turístico bordeaban la península en dos botes para encontrar a las víctimas, el Guardabosque Dennis Land condujo en su coche casi 5 km hasta el sitio indicado por los testigos y fue el primero en llegar a la escena. Al acercarse al lago por un camino de tierra ubicado a un costado de la carretera, pudo divisar a un joven delgado que se arrastraba por el piso. Se trataba de Brian Hartwell, de 20 años, el cual había sido apuñalado seis veces en la espalda. [música] Land intentó hablar con él y
este le pidió que ayudara a su novia, que aún se encontraba cerca de la orilla. Cecilia An Shepard, de 22 años, [música] yacía a unos 270 m sobre un enorme charco de sangre. El atacante la había apuñalado 24 veces en la espalda, [música] el pecho y el abdomen, pero aún respiraba. Pocos minutos más tarde, varios agentes de policía se presentaron en la escena e intentaron mantener a las víctimas con Vida. El hospital más cercano estaba a una hora de distancia, por lo que las ambulancias tardarían en llegar. Aunque los jóvenes estaban desangrando y se desmayaban
constantemente, [música] afirmaron que un sujeto con una capucha negra, similar a la de un verdugo, los había encañonado y los ató con una cuerda para luego apuñalarlos con un enorme cuchillo. Brian Hartwell y Cecilia An Shepard Serían llevados hasta el hospital Queen of the Valley, en donde se encontraban [música] en estado crítico. Cerca de las 19 hor40 [música] minutos, casi una hora después del ataque, la telefonista de la comisaría de Napa recibió una inquietante llamada. Quiero dar parte de un asesinato, no de un doble asesinato. Se encuentran a 3 km al norte del cuartel general
del bosque. Estaban en un Volkswagen Carman Guía Blanco. Soy el que lo ha hecho. [música] El sospechoso dejó el teléfono descolgado, lo que permitió a las autoridades dar con la cabina utilizada. Esta se ubicaba en el 1231 de Main Street, a solo cuatro cuadras y media de la comisaría. Aunque se pudo rescatar la huella de una palma de la mano del auricular, aquello no sería de gran ayuda. Pocas horas más tarde, el sargento Kenneth Narlow, encargado de la investigación, se presentó en la escena del crimen, descubriendo algo espeluznante. [música] En la puerta del coche de
las víctimas, ubicado a unos 500 m del lugar de los hechos, el atacante había escrito con rotulador negro un mensaje que decía lo siguiente: [música] Vallejo 12 2068, 7469, 27 de septiembre del 69, [música] 6:30 con cuchillo. Justo sobre la inscripción se hallaba un extraño signo formado por una cruz [música] y un círculo. Narlow lo reconoció de inmediato al igual que aquellos números. Se trataba de la firma del zodiaco y las fechas de los asesinatos cometidos en Vallejo y Solano. Esta nueva pista desconcertó a los investigadores. Si realmente se trataba del mismo sujeto, entonces había
cambiado su modo soberani. no solo atacó a sus víctimas a plena luz del día, sino que las inmovilizó con cuerdas y las apuñaló con un cuchillo. A pesar de que fue sometida a varias operaciones, Cecilia An Shepard fallecería el lunes 29 de septiembre. Su arteria ahorta se encontraba prácticamente cercenada [música] y había perdido una enorme cantidad de Sangre. Afortunadamente, Brian Hardwell consiguió sobrevivir, pues la mayoría de sus heridas no dañaron ningún órgano vital. La policía sabía que su testimonio podía ser crucial en la investigación. Esta vez el joven pudo entregar una descripción mucho más detallada
del atacante. Este afirmó que aquella tarde se encontraba junto a su novia en el lago Cuando un extraño se les acercó y los apuntó con una pistola. Se trataba de un hombre de aproximadamente 1,80 m de estatura [música] y con textura gruesa. Llevaba una capucha negra que le cubría la cabeza y lentes oscuros, además de una especie de chaqueta o anorac con un curioso símbolo en el pecho, exactamente el mismo que fue dibujado en la puerta del vehículo Volkswagen. En un principio les pidió que le Entregaran todo el dinero que llevaban encima y las llaves
del coche, pues supuestamente se dirigía a la frontera con México. También les confesó que era un prófugo y que había asesinado a un guardia para poder huir de la cárcel. Hartwell declaró que, a pesar de que la apariencia del sujeto era intimidante, tenía una voz suave y monótona y parecía estar tranquilo. De pronto, sacó una soga de Aproximadamente 1 met y medio y les dijo que tendría que inmovilizarlos para que no lo siguieran. Primero obligó a Shepard a atarle las manos a su novio. Luego ató a la chica, [música] asegurándose de apretar las amarras de
ambos, dejando los tendidos boca abajo, completamente indefensos. Fue entonces que sacó un cuchillo de unos 30 cm y dijo en voz baja, "Voy a tener que apuñalarlos." Primero se acercó a Hardwell y le acestó seis puñaladas [música] en la espalda hasta que este se desmayó. Segundos después, cuando recobró el sentido, [música] pudo ver como el asesino apuñalaba de forma salvaje a su novia mientras esta gritaba y se retorcía de dolor. Si bien el hombre había mantenido la calma cuando comenzó a atacarlos con el cuchillo, parecía más bien nervioso y sus manos temblaban. Su tono [música]
de voz también cambió y parecía mucho más exaltado. Hartwell recordaba claramente como su capucha se inflaba a un ritmo frenético mientras [música] apuñalaba a Shepard. Segundos después, el sujeto se dirigió hasta el coche y escribió la nota en la puerta para luego darse a [música] la fuga. Ambos jóvenes se encontraban malheridos, pero consiguieron zafarse de sus ligaduras, ayudándose mutuamente con los Dientes. Hardwell intentaba llegar hasta la carretera [música] cuando el guardabosque Dennis Land lo encontró arrastrándose por el camino. El testimonio de Hardwell sirvió para confirmar lo que varios investigadores sospechaban. [música] El dinero y las
llaves del vehículo de las víctimas fueron encontradas en la misma escena del crimen, por lo que el Robo no fue el móvil del ataque, sino el placer sexual que le produjo apuñalarlos. Si realmente se trataba del zodiaco, entonces sus niveles de sadismo estaban aumentando. También se hallaron las marcas de ruedas de otro vehículo que se estacionó justo detrás del Volkswagen de Hardwell aquel día, pero debido a las características del terreno resultaba difícil identificarlas. En el lugar del ataque se encontraron además un par de huellas que serían analizadas en detalle. Pertenecían a unas botas de la
talla 44 y por la profundidad de la pisada se estimó que el sospechoso debía pesar por lo menos 100 kg. Los pasos firmes y cortos demostraban que tras apuñalar a las víctimas se fue caminando tranquilamente del lugar. Gracias a ciertas características de la suela, se llegó a la conclusión que el Calzado del asesino era un modelo de bota llamado Win Walker, fabricados por Wayne Brenner Show Company. Los investigadores intentaron rastrear dicho calzado, pero descubrieron que se llegaron a fabricar más de un millón de botas exactamente iguales gracias [música] a un contrato gubernamental. 103,700 pares fueron
enviados a Utah y [música] se distribuyeron en las instalaciones de la Fuerza Aérea y la Marina de la Costa Oeste. Aquello podía significar que el asesino tenía algún tipo de relación con el ejército. Tras este nuevo ataque, tanto la prensa como la opinión pública comenzaron a presionar a las autoridades. Era evidente que la investigación no estaba avanzando y que el zodiaco se estaba burlando de la policía. Uno de los agentes reconoció en una entrevista que se enfrentaban a un Sujeto que obtenía placer sexual en el acto de matar, lo que solo sirvió para dejar más
preocupada a la población, sobre todo a los residentes del condado de Napa. No pasaría demasiado tiempo antes de que el asesino volviera a actuar. [música] Exactamente a las 21:58 del sábado 11 de octubre de 1969, el Departamento de Policía de San Francisco recibió el llamado de un grupo De jóvenes que afirmaban haber presenciado un crimen desde el segundo piso de un inmueble ubicado en presidio Heist, un exclusivo barrio residencial. No estaban seguros si el sujeto estaba realmente muerto, pero se encontraba en el interior de un taxi que se había detenido justo frente al 3898 de
la calle Washington. Minutos antes, otro hombre se encontraba en la escena. Lo vieron registrando al interior del Vehículo y los bolsillos de la víctima. Parecía estar limpiando los espejos y las manillas y llevaba una especie de paño en la mano. Finalmente se marchó caminando en dirección a Cherry Street hasta que lo perdieron de vista. Justo a las 22 horas, todas las patrullas de la zona fueron alertadas. El operador de radio del Departamento de Policía de San Francisco informó a las unidades de un posible tiroteo y que Estaban tras la búsqueda de un varón afroamericano robusto,
cercano al metro 80 de estatura. Los agentes Donald Folk y Eric Sms se encontraban a solo un par de calles y se dirigieron rápidamente al lugar de los hechos. Cuando se acercaban a la intersección entre las calles Washington y Cherry, vieron a un sujeto caucásico que caminaba lentamente en la oscuridad. Detuvieron el coche y le preguntaron si Había visto algo sospechoso. El testigo afirmó que había visto a un hombre con un revólver en la mano corriendo por la calle Washington hacia el este y la patrulla salió inmediatamente en esa dirección, aunque no pudieron encontrarle. Al
mismo tiempo, otras unidades y un par de ambulancias se presentaron en la escena del crimen, certificando el fallecimiento de la víctima. Se trataba del taxista Paul Lee Stein, De 29 años, el cual había sido asesinado de un tiro en la cabeza. Los jóvenes que llamaron aquella noche serían interrogados por la policía para entregar más detalles de lo ocurrido. Afirmaban que el atacante era un hombre de entre 25 y 30 años de cabello corto y castaño. Llevaba gafas, ropa oscura y era caucásico, no afroamericano. Por lo visto, el operador de radio del Departamento de Policía de
San Francisco, que recibió la llamada, había cometido [música] un grave error al confundir las siglas de adulto blanco con las de adulto negro en el momento de redactar su informe. Aunque la información se rectificó y se dio aviso a los agentes que recorrían las calles en busca del asesino, no sirvió de nada. Se interrogó a los vecinos del sector y se organizó una enorme búsqueda en la zona que incluyó docenas de agentes y un Par de unidades con perros policiales. Lamentablemente, no se pudo dar con el sospechoso y el operativo sería cancelado a las 2
de la madrugada. Los investigadores pudieron averiguar que la compañía de taxis Yellow Cab había contactado a Paul Stein cerca de las 21:45 minutos para que fuera el número 500 de la novena avenida. En aquel momento, Stein se encontraba en la parada de taxis de la zona de teatros Del hotel Saint Francis en el centro de San Francisco, pero finalmente canceló el viaje. Un minuto más tarde, a las 21:46 puso en marcha el taxímetro, pues había recogido a otro pasajero, el cual debía ser su asesino. La última dirección apuntada por el taxista [música] era Washington con
Maple, muy cerca de la escena del crimen. Un detalle que llamó la atención de los Agentes que estuvieron presentes durante el levantamiento del cadáver era que faltaba un trozo de la camisa de la víctima. Aún así, el crimen no parecía tener nada de particular. [música] La billetera de Stein había desaparecido al igual que las llaves del taxi, por lo que la policía pensó que se trataba de un ladrón inexperto que actuó de forma desmedida durante un intento de robo. Al interior del taxi se encontró un casquillo de bala de 9 mm y los técnicos forenses
pudieron rescatar la huella de una mano derecha impresa en sangre. La autopsia confirmó que Paul Stein había fallecido de un disparo a quemarropa sobre la 100 derecha y la bala aún se encontraba alojada en su cerebro. A la mañana siguiente, la policía ya contaba con un retrato hablado del asesino, el cual fue difundido entre los Agentes y también a todas las compañías de taxis de la ciudad. Pocos días antes se había denunciado un par de asaltos a taxistas en el centro de San Francisco. Existía la sospecha de que podía tratarse de una banda de ladrones
que quizá estuviese involucrada en el asesinato de Stein. También se pudo probar que la huella de la mano ensangrentada en el interior del vehículo no correspondía a la de la Víctima. La policía identificó a un tercio de los pasajeros que cogieron el taxi de [música] Stein el día del crimen y recogieron muestras de sus huellas dactilares, pero ninguna coincidía. La mañana del 14 de octubre, una de las editoras de las cartas dirigidas al director del San Francisco Chrónico, Carol Fiser, recibió una carta con un título de urgente. En el remitente solo aparecía un círculo Con
una cruz en el centro. Al abrirla, un trozo de tela ensangrentado cayó sobre su escritorio. El mensaje decía lo siguiente. Zodiaco Alaba, soy el asesino del taxista de la esquina de Washington con Mpple ayer por la noche. Para demostrarlo, aquí está un trozo de su camisa manchada de sangre. Soy el mismo hombre que mató a las personas de la zona norte de la bahía. La policía de San Francisco me podría Haber cogido anoche si hubiera registrado bien el parque [música] en vez de hacer carreras con sus motos a ver quién hacía más ruido. Los conductores
de los coches tendrían que haber aparcado y haberse quedado esperando en silencio a que yo saliera de mi escondite. La nota finalizaba con una amenaza realmente espeluznante. Los escolares son buenos blancos. Creo que una mañana me voy a cargar un Autobús escolar. Dispararé a la rueda delantera y luego liquidaré a los niños cuando salgan dando saltitos. El inspector de homicidios, David Dusky era el encargado de la investigación en el asesinato del taxista Paul Stein. Ese mismo día, uno de los periodistas del San Francisco Chronicle le llevó la carta y Tasky de inmediato reconoció el trozo
de tela ensangrentado, el cual pertenecía a la camisa de la víctima, lo Cual sería corroborado por la oficina forense. Hasta entonces el caso no se había relacionado con los crímenes perpetrados por el zodiaco. Tras esta nueva evidencia, los departamentos de policía de Vallejo, Napa y San Francisco se prestaron a colaborar inmediatamente y formaron un grupo especial para detener al asesino. [música] Tanto la noticia de que Paul Stein se había transformado en la quinta Víctima fatal del zodiaco, como la intimidante carta y la descripción del sospechoso, fueron difundidas por la prensa, la radio y la televisión
el 17 de octubre de 1969, causando [música] pánico en la población. El hecho de que el asesino amenazara con atacar un autobús escolar hizo que se tomaran una serie de medidas en toda la costa oeste de California. Los conductores fueron capacitados para Enfrentar una situación de riesgo. Se asignó un supervisor en cada autobús y generalmente iban escoltados por patrullas policiales con agentes fuertemente armados. Muchos de los trayectos circundantes a las escuelas eran constantemente sobrevolados por avionetas y toda la comunidad estaba alerta. Cuando el contenido de la carta se hizo público, los agentes de policía Donald
Folks y Eric Selms manifestaron que Tenían serias sospechas de que el hombre que vieron caminando cerca de la escena del crimen de Paul Stein la noche del 11 de octubre podía ser el zodiaco. Se trataba de un sujeto caucásico de anteojos, cabello corto, aproximadamente 1,80 y unos 100 kg. En ese momento, las instrucciones de la central era buscar a un afroamericano, por lo que no intentaron detenerle. Por aquel entonces no existía el concepto de asesino en serie y las Autoridades ignoraban a lo que realmente se estaban enfrentando. Las técnicas de identificación por ADN se encontraban
en sus inicios y las huellas da tactilares halladas en las cartas, la cabina telefónica en el crimen de Vallejo y la mancha ensangrentada en el taxi de San Francisco no resultaron de mucha utilidad, pues estaban incompletas. Pero quizá lo que más complicaba a los especialistas era que el comportamiento Del zodiaco era impredecible. Se sabía que era un sujeto inteligente y astuto, con conocimiento el lenguaje cifrado, lo que utilizó para elaborar los criptogramas y burlarse de la policía. En un principio se había caracterizado por atacar parejas jóvenes que se encontraban en zonas oscuras y alejadas. Sin
embargo, el asesinato de Paul Stein era completamente diferente. Utilizó armas de fuego de distinto Calibre en varios de sus crímenes, pero también un cuchillo. En el caso de Cecilian Shepard y Brian Hartwell, dos de sus víctimas masculinas habían sobrevivido porque, en parte parecía ensañarse más con las mujeres. Los investigadores pensaban que en el fondo el zodíaco era un misógino hasta que Paul Stein se convirtió en la quinta víctima echando por tierra dicha hipótesis. El hecho que amenazara con atacar un Autobús de niños resultaba todavía más desconcertante, pues el perfil de víctima cambiaba por completo. Mientras
la investigación avanzaba a paso lento, a las 2 de la madrugada del 22 de octubre, el Departamento de Policía de Auckland recibió un nuevo llamado del zodiaco. Esta vez afirmaba que se pondría en contacto esa misma mañana con un programa de entrevistas de Channel 7, presentado por Jim Danb y que exigía la Presencia de los experimentados abogados Efely Bailey o Melvin Bailey. Este último pudo ser contactado en horas de la madrugada y se ofreció a colaborar. Mientras la policía en coordinación con la cadena televisiva realizaron una operación para recibir el llamado del supuesto asesino. Esa
mañana y mientras Jim Danbelvn estaban frente a las cámaras, solicitaron a los telespectadores que no realizaran ningún llamado telefónico, Pues el zodiaco se comunicaría con ellos. A las 7 de la mañana con 10 minutos recibirían el primer llamado. Y aunque toda la nación quedó estupefacta cuando el asesino amenazó con cometer otros crímenes, finalmente se pudieron rastrear las llamadas, las cuales provenían del hospital estatal de Napa. La policía no tardó en averiguar que se trataba de un paciente mental que Llevaba tiempo recluido. Los telefonistas que recibieron los llamados del zodíaco con anterioridad fueron unánimes al afirmar
ante los investigadores que la voz de este sujeto no coincidía. [música] El incidente sería catalogado como un show mediático que solo evidenciaba cuán lejos estaban las autoridades de detener al verdadero asesino. El 10 de noviembre de 1969, El San Francisco Chronicle recibió un nuevo sobre del zodiaco, el cual contenía otro trozo de la camisa de Paul Stein. Esta vez incluyó un complejo criptograma de 340 símbolos ordenados en una cuadrícula de 20 líneas que en su momento no pudo ser descifrado, además del recuento de siete víctimas fatales [música] y un listado de 5 meses, diciembre, julio,
agosto, septiembre y octubre. En teoría, esto significaba que en agosto había matado a otras dos personas a las cuales nunca se había referido en cartas anteriores. Los únicos asesinatos registrados en el mes de agosto eran los de dos chicas de San José, identificadas como Débora Gay Furlong, de 14 años, y Katy Sn. [música] Ambas fueron encontradas muertas en un pequeño bosque y se trató de un crimen particularmente horrendo, pues fueron Apuñaladas más de 150 veces en la espalda, el pecho y el cuello. Ninguna de las dos fue abusada sexualmente. El trozo de la camisa de
Paul Stein confirmaba que se trataba de una carta verídica del zodiaco, pero la duda era por qué se estaba adjudicando tardíamente los asesinatos de Furlon y Snozy. Para los especialistas [música] estaba claro que se trataba de un sujeto Narcisista desesperado por llamar la atención. Tras los crímenes del lago Herman y Blue Rock Springs, realizó una llamada telefónica y entregó varios detalles que solo conocían los investigadores. En la escena del crimen del lago Berissa dejó un mensaje escrito en la puerta del vehículo de una de las víctimas. Por último, tras asesinar al taxista de San Francisco,
le arrancó un trozo de camisa, la cual posteriormente iba Enviando por partes a la policía para garantizar la autenticidad de las cartas. [música] La duda era por qué no había hecho nada de eso en los asesinatos de las dos adolescentes de San José. [música] Además, resultaba difícil creer que tardara tanto tiempo en confesar aquel doble crimen, considerando que claramente disfrutaba de toda la publicidad otorgada por los medios de comunicación. Pasarían 2 años hasta que a finales de 1971 un enfermo mental llamado Carl Francis Berner fue detenido y acusado de los asesinatos de Débora Furlon y
Katy Snozy, además de una tercera muchacha identificada como Katy Bek, apuñalada 49 veces el 11 de abril de ese mismo año. En otra de las cartas enviadas por el zodiaco después del arresto de Wner, insistió en que él era el responsable de la muerte de Furlon y Snoy. Los investigadores dudaban que estuviese involucrado [música] y estaban seguros de la culpabilidad de Werner. Pero el 26 de agosto de 1971, otra joven de San José llamada Janet Melicot, de 21 años, fue asesinada de 130 puñaladas en la cabeza, el cuello y el pecho. El atacante también le
había clavado una tijera en el cráneo e intentó prenderle fuego con líquido inflamable, aunque no abusó sexualmente de ella. El crimen guardaba ciertas similitudes con los casos por los cuales Carl Werner había sido apresado pocos meses antes. Se llegó a insinuar que podía ser obra del Zodiaco en un intento por confundir aún más a las autoridades y atribuirse otra serie de asesinatos. El caso del asesino del zodiaco había alcanzado enorme notoriedad. No faltaban los bromistas que enviaban cartas a los medios de comunicación o llamaban a la policía para sembrar Pistas falsas. A diario se recibían
cientos de llamadas telefónicas de personas que sospechaban que su compañero de trabajo, su vecino o su marido eran el zodiaco. Incluso algunos afirmaban haber sobrevivido a uno de sus ataques. La cantidad de información que llegó a manejar la policía fue abrumadora. Se llegó a interrogar a más de 2,500 sospechosos e incluso las autoridades accedieron a recibir la ayuda del Afamado psíquico Josep de Lewis, pero la investigación no avanzaba. Para aquel entonces, el caso seguía apareciendo regularmente en los medios de comunicación, aunque incluso los mismos editores estaban hartos de la noticia. Por su [música] parte, el
zodiaco continuaba enviando cartas cada vez más desafiantes. Además de burlarse de la policía, confirmó que era el hombre que fue Interrogado por dos agentes mientras huía de la escena del crimen del taxista en octubre de 1969 y amenazó [música] con plantar una bomba en un autobús escolar. De hecho, incluyó un plano y detalló todos los implementos que utilizó para construirla. Funcionarios del ejército de los Estados Unidos confirmaron que montar un artefacto explosivo de la forma que describía el zodiaco era factible. El columnista del San Francisco Crónico, Paul Ay, había [música] escrito varias notas en donde
se burlaba e insultaba al zodiaco de forma pública hasta que finalmente se convirtió en el flanco de las amenazas. La 15inta Carta del zodiaco, recepcionada por el San Francisco Crónico el 28 de octubre de 1970 era una tarjeta de Halloween que iba dirigida a él y decía [música] lo siguiente: "De parte de tu amigo invisible, tengo un presentimiento. Mueres por saber mi nombre, así que te daré una pista. Pero, ¿para qué vamos a arruinar el juego? Feliz Halloween. En la parte posterior de la tarjeta, adornada con ojos y esqueletos, agregó un mensaje que decía: "Esclavos
con fuego, con pistola, con cuchillo, con soga." Avery tomó la misiva como una amenaza Directa y se obsesionó con la idea de que se convertiría en la próxima víctima del zodiaco, por lo que inmediatamente compró un revólver para defenderse. La atención lo afectó psicológicamente y comenzó a abusar del alcohol, arruinando así su carrera y su matrimonio. El asesino dejaría de enviar cartas a los periódicos durante un periodo de casi 3 años, hasta que el 30 de enero de 1974 El San Francisco Chronicle recibió una nota que decía lo siguiente: "Creo que el exorcista es la
mejor comedia satírica que he visto en mi vida." Él se arrojó a la ola embravecida y un eco surgió de la tumba de los suicidios. Pío, pío, pío postata, si no veo esta nota en su periódico, haré algo feo y saben que soy capaz de hacerlo. Yo 37, departamento de policía de San Francisco cero. Esta vez el zodiaco afirmaba que había asesinado a un total de 37 personas. Esta sería la última carta que fue confirmada oficialmente como auténtica por los investigadores, aunque muchas otras llegarían a la redacción de los periódicos del San Francisco Crónico e
incluso a los Ángeles Times en los años siguientes. [música] A mediados de los años 70, Estados Unidos fue víctima de una verdadera plaga de asesinos en serie y La sombra del zodiaco comenzó a diluirse poco a poco. Casos como los de Ted Bundy, David Berkowit, John Wengisy o Wayne Williams se robaron la atención de todos los medios de comunicación, evidenciando un fenómeno que estaba en auge y que aterrorizó a todo el país. El avance de la ciencia y la tecnología implicaría el desarrollo de nuevas herramientas para identificar a estos criminales y tanto la policía como
el FBI adquirieron nuevos conocimientos respecto al comportamiento de los asesinos en serie. Sin embargo, la investigación en torno al Asesino del Zodiaco fue considerada un enorme fracaso. Aunque estuvo vigente hasta el año 2004, las autoridades finalmente se rindieron y decidieron etiquetarla como inactiva. 3 años más tarde y debido a la presión de la opinión pública, se decidió reabrir el caso. Aú, a día de hoy, la policía recibe en promedio una pista nueva a la semana, pero el caso sigue sin ser resuelto. Han pasado más de 50 años desde que el zodiaco sembró el caos en
la costa oeste de California y su identidad sigue siendo un misterio. Han existido varios sospechosos de ser el escurridizo asesino, como Gary Francis Post, un aviador, militar y pintor de casas con un pasado violento y que sigue siendo investigado a día de Hoy por la policía. Richard Kaikowski, un periodista que guardaba gran parecido con el retrato hablado entregado por los testigos y que fue internado en un centro psiquiátrico de Napa. Justamente cuando el zodiaco dejó de enviar cartas a los periódicos, Luis Joseph Meyers, un joven que habría confesado ser el autor de los crímenes a
uno de sus amigos, entre muchos otros. También algunos afamados asesinos en serie han sido acusados de ser el Zodiacoo como Ed Ed Ed Edwards, George Hodell, el también supuesto asesino de la Dalia Negra e incluso Dennis Raider, más conocido como BTK. Aún así, Arthur Late Allen fue durante muchos años el principal sospechoso de la policía. calzaba con la descripción física del asesino. Había estado en la Marina. Tenía amplios conocimientos de lenguaje cifrado. Era introvertido y tenía un C de 137. Uno de sus amigos y su propia familia lo habían denunciado debido a su extraño comportamiento
e incluso una de sus cuñadas afirmó haberlo visto con una carta que tenía símbolos extraños. la cual escondió en una caja metálica. Su esposa le dijo a la policía que lo vio con un par de cuchillos ensangrentados en el interior de su vehículo. El mismo día que el zodiaco atacó a Brian Hardwell y Cecilia Shepard en el lago Berriza, pero este le aseguró Que los había utilizado para matar pollos. Alin sería interrogado por primera vez con respecto al caso en 1972 y los investigadores descubrieron que en aquel momento llevaba un anillo con una letra Z
y un reloj suizo marca zodiaco, el cual tenía grabado el mismo símbolo utilizado a modo de firma por el asesino, un círculo con una cruz en el centro. Claramente aquello resultaba sospechoso, Pero todas las pruebas en su contra resultaron ser circunstanciales. Allen sería investigado nuevamente por la policía en 1991 y 1992 y si bien parecía disfrutar de la atención mediática, en todo momento alegó su inocencia. Varios años más tarde, pruebas de ADN y la comparativa de sus huellas dactilares lo descartaron oficialmente como posible sospechoso. Se pudo probar que el zodiaco estuvo involucrado en el asesinato
de cinco personas, pero las cifras no parecen ser correctas. Tanto la policía como el FBI actualmente creen que podría haberse cobrado la vida de entre 37 y 50 víctimas. Si este video te gustó, dale like, suscríbete y compártelo en tus redes sociales. Esto me ayudaría mucho para seguir subiendo este tipo de contenido. [música] Recuerda hacer clic en la campanita para recibir un mensaje cada vez que suba un nuevo video. Te invito a visitar mi otro canal, La Crónica inquietante, [música] un espacio orientado al misterio, personajes extraños. sucesos impactantes de la historia y [música] otras curiosidades.
El link se encuentra en la descripción. También podrás encontrar el enlace para comprar mi libro Monstruos Humanos en Donde ahondo en el tema de los asesinos en serie. Mi nombre es Álvaro y este es el canal del crimen. Amen. [música] [música] [música] [música] [música] [música] [música] [música]