Muy buenos días, amados hermanos. En este día, hermanos, damos gracias a nuestro Dios por sus innumerables bendiciones para con cada uno de nosotros. Doy gracias, hermanos, porque están ustedes aquí. Tenemos una asistencia. Bueno, nos hacen falta algunos hermanos. Sabemos que algunos están fuera de la ciudad, sabemos que otros están delicados de salud, por los cuales, Hermanos, nuestras oraciones, oremos por ellos para que puedan estar aquí eh lo más pronto posible. Hermanos, vamos a dar comienzo con la clase de este día, hermanos. Estamos estudiando sobre qué profeta de la Biblia, hermanos. Profeta Daniel. ¿Cómo se le
conoce también a este libro de Daniel en el Antiguo Testamento relacionado con el Apocalipsis? ¿Cómo lo hemos mencionado? Como el Apocalipsis de ¿qué? del Antiguo Testamento. Sabemos que el Apocalipsis del apóstol Juan está en el Nuevo Testamento, pero Daniel nos habla de los últimos días eh como una similitud al Apocalipsis del Antiguo Testamento. Hermanos, Daniel era uno de los cuatro profetas mayores. Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel, cuatro profetas mayores de la Biblia. Y hermanos, vamos a estudiar el día de hoy eh una enseñanza muy importante para Nuestras vidas, que podemos echar mano de ella cuando
sea necesario, cuando tengamos problemas eh realmente muy fuertes en nuestra vida, problemas de enfermedad, problemas de diferente índole. Vemos, por ejemplo, hermanos, al profeta Daniel que está orando. Y esta imagen la hemos tenido, me parece, hace cuatro domingos, tres, cuatro domingos, porque son lecciones, hermanos, que van Hiladas, van relacionadas. No podemos, hermanos, dejar de pensar en el profeta Daniel como un hombre de oración. Eh, Daniel, hermanos, es un ejemplo de oración de lo que cada uno de nosotros tenemos que hacer. Pero añadiendo, hermanos, a la a la oración, díganme ustedes, ¿qué otra acción hacía Daniel
cuando oraba como resultado de su de su anhelo para Que Dios lo escuchara a estas peticiones? El ayuno. El ayuno. Levante la mano. ¿Quién ha ayunado, hermanas? ¿Quién ha ayunado, hermanos? aunque sea una vez en la vida. Bueno, veo algunos que a lo mejor un poquito todavía no, pero hermanos, el ayuno, fíjense, se toma hoy en día como algo se le llama, por ejemplo, ayuno intermitente. Es un ayuno que se hace con razones médicas, razones de salud, razones para bajar de peso, Para reducir tallas, para cuidar la salud, ¿verdad? Pero, hermanos, el ayuno que viene
en la Biblia, el ayuno que hacía Daniel, es un ayuno muy diferente a este. Era, hermanos, un resultado de su entrega espiritual para que Dios pudiese escuchar sus oraciones. Sí, a veces podemos llamar que es como un sacrificio espiritual el no alimentarnos, el dejar de consumir alimentos para que Nuestro Dios pueda ver en nosotros ese sacrificio. Pero, hermanos, el ayuno va más allá. El ayuno Daniel lo hacía como un resultado de su entrega espiritual. Pasaba tanto tiempo orando Daniel, hermanos, que a veces se olvidaba de consumir alimentos. Y para Daniel, hermanos, era eh para nosotros,
por ejemplo, podemos decir, es raro la vez que ayunamos, pero para Daniel era rara la vez que no ayunaba. Sí, hermanos, vemos, por Ejemplo, en Daniel una vida de entrega, no solamente en oración, sino también en el ayuno. Para esta mañana, la lección lleva como título La visita divina que todos necesitamos. La visita divina que todos necesitamos. ¿Quién ha recibido una visita, hermanos, que le ha llenado de alegría en algún momento de su vida? ¿Quién ha recibido una visita? Todos. No, yo creo que todos hemos recibido una visita Eh inesperada. En algún momento llega alguien,
toca la puerta de nuestra casa, empieza, "Buenos días, bueno, para que salgamos ahí a recibirle." Y es una visita que no esperamos, pero hermanos, una visita que nos llena de gozo, una visita que nos llena de alegría, que nos llena de regocijo. Vemos, por ejemplo, a veces algún pariente lejano, a lo mejor alguien que no conocemos. Me ha pasado, por ejemplo, En el caso de la familia de mi papá, tengo familia que no no conozco, que sé que están por aquí cerca, González, Magiscatsin, Altamira y de repente los vemos y los conozco por primera vez
y pues me llena de alegría porque yo nunca los había conocido. hermanos, algún amigo lejano que llega a visitarnos a casa, algún amigo de la primaria que hace mucho tiempo no lo veíamos y de pronto nos visita, etcétera. Pero, hermanos, vamos a ver el día de hoy como Una visita divina llegó en el momento preciso a la vida de Daniel. Daniel estaba haciendo una oración a nuestro Dios y llega una visita divina a su vida. Vamos a ver de qué trataba esta visita divina que él necesitaba. Y esta visita divina que él necesitaba, hermanos, es
una visita que todos necesitamos. Como lo dice el título de la lección, la visita divina que todos necesitamos. Fue Una visita que llegó a la vida de Daniel, del profeta Daniel, pero también es una visita que necesitamos cada uno de nosotros. Cambió la vida de Daniel, transformó la vida de Daniel y también es una visita que puede transformar y cambiar, reforzar nuestra vida espiritual. Para esta mañana, hermanos, el pensamiento central es el siguiente. En momentos de tensión y angustia, tras oración y ayuno, Cristo da calma. ¿Y qué Más, hermanos? Y seguridad. Sí, lo tenemos ahí
el pensamiento central. En momentos de tensión y angustia, al que se refugia en la oración y el ayuno, Cristo le devuelve la calma y la seguridad. Cristo le devuelve la calma y la seguridad. Y estas dos palabras, hermanos, son sinónimo de problemas. Cuando, por ejemplo, nosotros nos encontramos en un problema, no tenemos no tenemos calma, no tenemos seguridad, Pero Cristo, hermanos, nos da la calma y la seguridad cuando nos encontramos en un momento de dificultad. Para esta mañana, hermanos, habremos de estudiar el capítulo 9 de Daniel. Hemos venido estudiando los capítulos consecutivamente. El día de
hoy nos corresponde estudiar el capítulo 10 del profeta Daniel. El texto de esta mañana, hermanos, lo vamos a encontrar ahí justamente en Daniel, versículo Versículo capítulo 10, versículo 19. ¿Qué nos dice, hermanos? Todos juntos. y me dijo, "Muy amado, no temas, la paz sea contigo. Esfuérzate y aliéntate." Y mientras él me hablaba, recobré las fuerzas y dije, "Hable, mi Señor, porque me has fortalecido." Daniel 10. Daniel 10:19. Qué hermosas palabras, hermanos. Dijo, le dijeron, fueron dichas a Daniel. Sí, esfuérzate y aliéntate. Y mientras él me hablaba, Recobré las fuerzas y dije, "Hable mi Señor, porque
me has fortalecido." Para esta mañana, hermanos, tenemos los siguientes tres objetivos para la lección de este día. Alguien por favor lea el número uno. Observad al dedicar tr semanas al y la oración, hermanos, tres semanas al ayuno y a la oración. Aquí sí estamos hablando de tres semanas literales. Recuerden que el domingo pasado hablábamos de 70 Semanas, pero hermanos, veíamos ahí un día por año. Era la llave que nos ayudaba a comprender que iban a ser eh no 490 días, sino 490 años. La profecía que veíamos en Daniel 9. Pero esta mañana lo vemos literalmente.
Sí, literalmente. 3 semanas, 21 días de oración y de ayuno. ¿Y cuántos días pasamos nosotros, hermanos, seguido orando a nuestro Dios? Orando y ayunando a nuestro Dios. A veces no podemos resistir, hermanos, ni Un solo día de de ayuno. Tenemos tanto deseo de consumir alimentos. que nos vence y ya hemos eh roto la promesa del ayuno. O, hermanos, la oración. ¿Cuántos días pasamos seguidos orando a nuestro Dios? A veces se interrumpen los días y ya cortamos con esos días que llevamos, con esa racha de oración que llevamos diaria. No sé cuántos de ustedes tengan la
actitud de orar, por ejemplo, al despertarnos Y ponernos de rodillas y orar a nuestro Dios, ¿verdad? O en nuestra cama orar a nuestro Dios o levantarnos y lo primero que hacemos sea una oración. Pero hermanos, la actitud abnegada de Daniel al dedicar tres semanas al ayuno y a la oración, hermano, generalmente, hermanos, como lo hemos practicado en la iglesia, recuerdo cuando tuvimos, por ejemplo, la cuarentena de oración, eh orábamos, hermanos, y teníamos el ayuno desde que Nos despertábamos hasta a las 12 del mediodía. Ya pasando las 12, recuerdo que hasta ya teníamos a lo mejor
por ahí preparado lo que íbamos a consumir después de las 12, porque a veces ya no aguantábamos el el ayuno. Pero, hermanos, pasando las 12 del mediodía, empezábamos a consumir alimentos. Sí, hermano. Sobre todo para las personas mayores. Sí, exactamente. Personas. Así es. que les puedan perjudicar en Así es. Lo sabemos, hermanos. En la iglesia eh durante esta cuarentena de oración hubo hermanos, la mayoría hicimos el ayuno, pero hubo otros hermanos que por causas médicas, causas de salud, porque tenían que tomar medicamentos, eh su alimentación, etcétera, no podían llevar el ayuno de esta manera, pero
la oración estaba ahí, ¿verdad? Entonces, hermanos, en lo que nosotros podamos practicar el ayuno, sobre todo cuando nos encontremos en un Momento de dificultad, podemos echar mano de él, de esta herramienta espiritual que Daniel practicaba. Sí, cuando podamos hacerlo es bueno que lo hagamos, hermana Lupita. Así es. Sí. Exactamente como lo vamos a ver en la vida del profeta Daniel. Hermano, hermanos, en la Biblia encontramos muchas referencias que hablan acerca de Debemos de saber, gracias debemos de saber que La condición del cuerpo del hombre era diferente en aquel tiempo a razón de la alimentación. En
esos años el el hombre no consumíamos tantas grasas, ni tantas azúcares procesadas, ni tantas harinas procesadas como hoy en día. Sí. Esta esto la alimentación es una condicionante negativa para el estado físico del hombre. Y esta observación que hacía el hermano Emanuel tiene toda la razón. Podría resultar, hermanos, contraproducente para una persona que es diabética ejercer el ayuno, eh, porque eso le causa una descompensación este metabólica hablando de lo que es su cantidad de glucosa en sangre, pues entonces podría en vez de resultar como algo favorable todo lo contrario. Entonces, justo como menciona el hermano
Magriel, es más bien eh en la medida de La posibilidad física de la persona el poder llevar a cabo este tipo de consagración. Realmente el trasfondo del ayuno es a nivel espiritual. Todo lo que hacemos es a nivel espiritual. usted podrá ayunar, pero si su espíritu no está en comunión con el Señor, hermano, de poco de nada le está sirviendo, pues. Y podría tal vez a razón de su condición física este no poder llevar a cabo al tiempo el ayuno. Pero si su plenitud de vida o si su vida está en plenitud con El Señor,
hermanos, no hay nada que impida este vínculo, esta comunicación con el Señor, justamente a través de la oración. Así es, hermanos. Así es. Ahora vemos, por ejemplo, en la Biblia también diferentes tipos de ayuno. Está el de no consumir absolutamente nada hasta cierta hora. Pero el ayuno que veremos el día de hoy de Daniel es muy específico. Nos dice que Daniel se privó de ciertos alimentos, de ciertas bebidas, ¿verdad? Pero consumía a lo mejor cosas eh pues un poco más eh más ligeras. Sí. y lo vamos a ver en el en la lección de este
día. Sí. Número dos, hermanos. Objetivo número dos. Alguien que pueda dar lectura que la tardan la respuesta oración puede ser un obstáculo de Así es, hermano. Gracias. comprender que la tardanza en la respuesta a la oración, cuando hacemos peticiones, hermanos, y no vemos la respuesta Rápidamente, podemos pensar, a lo mejor lo hemos pensado que Dios pues no nos va a responder, pero hermanos, vamos a ver cómo en la lección de este día puede ser, hermanos, la tardanza por un obstáculo diabólico y lo vamos a ver en la lección del día de hoy. ¿Cómo hay estas
huestes espirituales de maldad que se se que interfieren en la respuesta que Dios tiene para nuestras oraciones? Si recordamos Efesios 6, hermanos, Efesios 6 Lo hemos leído muchas veces, Eh, y hermanos, e a veces no entendemos, ¿verdad?, estos versículos de Efesios 6, pero el día de hoy vamos a entender el por qué nos habla í Efesios 6 sobre estas huestes espirituales de maldad. Y hermanos, número tres, objetivo número tres. ¿Alguien más que pueda dar lectura? Muy bien. Esto se lo he repetido, hermanos, desde que tenemos desde que estamos viendo estas lecciones de Daniel, ¿verdad? es
digno de imitar las Actitudes en cuanto a oración, en cuanto a ayuno, en cuanto a entrega de Daniel, del profeta Daniel a nuestro Dios. Hermanos, generalidades, las personas personajes que veremos el día de hoy, Daniel, Jesús, Miguel y el ángel mensajero. autor, hermanos, el profeta Daniel en el 536 antes de Cristo y el lugar de esta historia, el río Jidequel o el río Tigris, un río también, hermanos, muy Conocido eh geográficamente, hermanos. Enseñanza de este día, la oración y el ayuno son recursos espirituales para que el cristiano se acerque a Dios. La respuesta vendrá en
qué momento? en su momento. A veces hemos escuchado, hermanos, mucho que se dice ahí, "Los tiempos de Dios son perfectos y es algo que ya se tiene muy trillado, pero hermanos, más que sean perfectos son los tiempos que Dios tiene Predestinados para el cumplimiento o la respuesta a nuestras oraciones." Sí, a veces oramos y la respuesta viene inmediatamente a nuestra oración. Hay veces oramos y la respuesta tarda algunos días, algunas semanas, meses, años. A veces podemos partir de la tierra, pero la respuesta viene después. Hermano, Dios tiene predestinado una respuesta a nuestras oraciones. Como lo
dice aquí, la respuesta vendrá en su Momento. Introducción, hermanos. La visita divina que todos necesitamos es el título de la lección de esta mañana. Los ángeles y arcángeles ejercen funciones específicas en el plan de Dios para su pueblo Israel y para su iglesia. Cuando se practica la oración, el ayuno, la alabanza y la adoración a Dios, se está entrando en un terreno de naturaleza espiritual. Fíjese nada más lo que dice aquí, hermanos. Las herramientas que vienen Aquí son cuatro: la oración, el ayuno, la alabanza y la adoración a Dios. Muchas veces damos más peso a
la oración. Hay que orar en casa. Hay que orar. Pero, hermanos, también tenemos estas tres herramientas más que podemos tomar mano de ellas. Sí. El ayuno cuando podamos realizarlo por cuestiones de salud, claro está, la alabanza y la adoración. Sí, el adorar a nuestro Dios, el alabar, Cantar. A veces estamos haciendo, hermanos, eh labores domésticas. Yo escucho, por ejemplo, a mi mamá que está por ahí este lavando los platos, haciendo algo, pero está cantando algún coro o está este cantando un himno o a veces mi papá anda por ahí barriendo y anda chiflando ahí este
la tonada de un himno, ¿verdad? Entonces, hermanos, la adoración, la alabanza a nuestro Dios es algo que también tenemos que hacer, no solamente Cuando vengamos al templo, sino también estando en nuestra casa, estando en la calle, estando en la escuela, estando en el trabajo, también podemos echar mano de ello. Hay que estar preparados, hermanos, para la lucha espiritual, espiritual contra las fuerzas del mal, pero la victoria está segura porque el Señor tiene todo bajo ¿qué? Bajo su control. Y hermanos, Muchas veces sabemos que está nuestro Dios a nuestro lado, el Señor Jesús, aunque no le
vemos. Pero también, hermanos, aunque no los vemos, están las huestes espirituales de maldad. Y no por el hecho de no verlas, de que no sean visibles al ojo humano, no existan y no estén ahí. Yo he preguntado muchas veces, ¿quién de ustedes se levanta cada día pensando en qué pecado vamos a cometer ese día? O, ¿quién de ustedes se duerme? Ay, mañana voy a cometer este pecado, mañana voy a cometer esta, voy a caer en esta tentación. Creo que al contrario, nos dormimos y nos despertamos anhelando hacer las cosas bien delante de nuestro Dios. Sin
embargo, están, hermanos, ahí las huestes espirituales que también luchan contra contra nuestros deseos de hacer el bien, de agradar a nuestro Dios. Sí, Como una eh un comentario sobre lo que mencionaba nuestro hermano maestro Mcdiel en en relación a estas herramientas. Cuatro decía oración, ayuno, alabanza y adoración. Creo que la oración y el ayuno los tenemos bastantes claros. Y la adoración y la alabanza deberíamos de saber diferenciarlas. En algunas ocasiones lo he comentado y para que lo tengas, si no lo tienes a la mano en tu pensamiento, dijimos que la adoración es justamente alabar a
Dios Por lo que él es, por sí mismo, solo porque él es Dios. Eso significa adoración, alabar a Dios por lo que él es. La alabanza es alabarlo por lo que él hace. Por lo que él hace. Podemos ver todas las proezas y las hazañas que se hicieron en el pueblo de Israel. Y enseguida, cántico de alabanza. Alabanza. Tú lo puedes ver ahí a través de los salmos. Entonces, adorar es Alabarlo por lo que él es y la alabanza es por lo que él hace. A veces nos olvidamos de lo primero. Generalmente nuestras acciones de
gracias más bien una alabanza por lo que él hizo hacia nuestra vida, una petición contestada, la manifestación de su bendición, etcétera, etcétera. Pero Dios necesita que le adoramos simplemente porque él es nuestro Dios, porque él es Dios. Entonces, eso, recordemos, hermanos, que nos movemos en Un mundo espiritual y a lo mejor nosotros lo perdemos de foco, pero es muy importante el que cada uno de nosotros tengamos la consideración que la alabanza del nombre del Señor es muy muy importante. Así es que tomémoslo en consideración. Ahora, ¿cómo lo hacemos? justamente una diferenciación entre estas dos cosas
es que la adoración se puede ejercer de muchísimas maneras y la alabanza generalmente está un poquito más ligada al canto este o alguna Expresión este más bien en el ámbito poético, si tú lo quieres ver de alguna manera, pero la adoración conlleva todos los ámbitos de la vida. Entonces, para que tomemos esto en consideración. Así es, hermanos. Así es. Adorarle, hermanos, por ejemplo, por su grandeza, por su magnificencia, por su omnisciencia, todo lo que le corresponde a nuestro Dios, lo que él es y la alabanza por lo que él hace en Nuestra vida. Sí. Las
acciones, hermanos. Primera parte de la lección. Tenemos la primera parte de la lección en esta mañana, hermanos. Vamos a irlo colocando para que no se nos vaya olvidando. La búsqueda de Dios conduce a la presencia de Jesucristo. Conduce a la presencia de Jesucristo. Buscándole, hermanos, vamos a ser conducidos a la presencia del Señor Jesús. Vamos allá a Daniel, hermanos. Daniel, versículos del Daniel 10, versículos del 1 al 4. Encontramos la primera parte, el primer inciso de la lección de este día. Voy a dar lectura rápidamente, hermanos. Tenemos la visión de Daniel junto al río. Dice
de la siguiente manera. Daniel 10 del 1 al 4. En el año tercero de Siro, rey de Persia, fue revelada palabra a Daniel llamado Belzazar. Y la palabra era verdadera y el conflicto Grande, pero él comprendió la palabra y tuvo inteligencia en la visión. En aquellos días, yo, Daniel, estuve afligido por espacio de tres semanas. No comí manjar delicado, ni entró en mi boca carne ni vino, ni me ungí con unento hasta que se me hasta que se cumplieron las tres semanas. Y el día 24 del mes primero estaba yo a la orilla del gran
río Jidequel. Bueno, aquí tenemos la primera parte, el primer inciso. Hermanos, Daniel entró a Un periodo de tres semanas de ayuno y oración, durante las cuales estuvo afligido. Su corazón de siervo de Dios, que amaba tanto a su pueblo, además de tener tantas responsabilidades, siempre tenía, hermanos, cargas espirituales. Recordamos, hermanos, cuando Daniel justamente oraba por el pecado que había cometido Israel, una oración de intercesión donde él mismo se incluyó como pecador junto con el pueblo de Israel. Decíamos, hermanos, que Daniel tal vez era el menos pecador o el que menos tenía que estar orando por
esa causa. Pero, hermanos, Daniel se hizo así mismo pecador como todos los demás del pueblo de Israel y como el pueblo de Israel por en esta oración de intercesión. El creyente que busca una respuesta divina a su oración debe entender que solo con una actitud de humillación y entrega personal La obtendrá. Pero a veces, hermanos, no nos entregamos completamente a nuestro Dios. Como muchas veces hemos hemos mencionado y lo han mencionado los hermanos que han predicado, a veces le permitimos a Dios obrar en ciertas eh áreas de nuestra vida, pero en otras no queremos que
toque esas áreas, ¿verdad? Eso es de nosotros, hermanos. Tenemos que entregarnos completamente una entrega personal, una Entrega completa a nuestro Dios. Nos dice aquí, el creyente que busca una respuesta divina a su oración debe entender que solo con una actitud de humillación y entrega personal la obtendrá. Humillarnos, hermanos, delante de nuestro Dios, reconocer su grandeza, reconocer su todo el poder que él tiene sobre nosotros, ¿verdad? A veces nos sentimos, hermanos, inmortales, Intocables. A mí no me puede pasar esto. A mí Dios no me puede hacer esto. Pero, hermanos, reconocer que no somos nada delante de
nuestro Dios. en el sentido del poder que él tiene. Sí, saber, hermanos, saber reconocer, sabernos humillar delante de nuestro Dios. Nos dice aquí, hermanos, la última parte. Cuando el corazón es sincero como el de Daniel, la respuesta de Dios, hermanos, ¿qué pasará? Seguramente llegará. Pero es importante, hermanos, humillarnos delante de nuestro Dios. humillarnos cada día, no solamente el domingo que vamos a venir al templo y ya los demás días de la semana ya no. Cada día, hermanos, reconocernos humildes delante de nuestro Dios. Hermanos, nos dice aquí, Dios no menosprecia al corazón contrito y humillado. Cuando
vamos en una oración a nuestro Dios, ¿cómo lo hacemos? Lo vimos en el ejemplo de Daniel en lecciones pasadas. Vimos, por ejemplo, justamente en esta lección, cuando Daniel oró en el capítulo 8, cómo él se preparó para orar en esta oración de intercesión. Nos dice que se vistió de silicio. Nos dice que también Daniel que puso ceniza sobre su cabeza, se sentó sobre ceniza, ayunó, ¿verdad? También, hermanos, alabó a nuestro Dios antes de hacer esta Oración. Él tuvo una preparación previa a la oración, no simplemente se paró y dijo, "Voy a orar." Y empezó a
orar. ¿Cómo vamos nosotros cuando oramos a nuestro Dios? ¿Cómo nos preparamos cuando hacemos una oración a nuestro Dios con un corazón contrito y humillado? Esa debe ser, hermanos, una preparación. la preparación para con nuestro Dios antes de ir a él en una palabra de oración. Hermanos, nos dice de los versículos 5 al 9. Vamos a ver Qué pasó, hermanos. Vamos a ver qué pasó. Continuando los versículos. Dice el versículo 5, "Y alcé mis ojos y miré, y he aquí un varón vestido de lino y ceñido sus lomos de oro de ufas. Su cuerpo era como
de verilo y su rostro parecía un relámpago, y sus ojos como antorchas de fuego, y sus brazos y sus pies como de color de bronce bruñido, y el sonido de sus palabras como el estruendo de una multitud. Y solo yo, Daniel, vi aquella Visión. Y no la vieron los hombres que estaban conmigo, sino que se apoderó de ellos un gran temor, y huyeron. y se escondieron. Quedé pues yo solo y vi esta visión, esta gran visión, y no quedó fuerza en mí. Antes mi fuerza se cambió en desfallecimiento y no tuve vigor alguno. Pero oí
el sonido de sus palabras y al oír el sonido de sus palabras, caí sobre mi rostro en un profundo sueño con mi rostro En tierra. Tenemos aquí, hermanos, esta visión. Tenemos aquí una visión más. Daniel, hermanos, deja de interpretar sueños para alguien más para empezar a tener visiones, pero no por sí mismo, no por un poder que él mismo tenía, sino visiones que venían de nuestro Dios. Sí. Visiones que provenían de nuestro Dios. Vemos, hermanos, en esta visión, fíjese nada más, nos dice el versículo 5, "Alcé mis Ojos y miré, y he aquí un varón
y nos da una descripción de cómo vio Daniel a este varón." Vemos, por ejemplo, hermanos, aquí le voy a pedir a mi hermano Pacheco si puede apagar las luces de enfrente a ver si lo podemos ver un poquito más. Este, en cuanto a los colores, hermanos. Bueno, muy bien. Nos dice, hermanos, que vio a un varón primeramente vestido de lino. Elino, hermanos, no sé quién quién de ustedes lo conozca. A lo mejor Algunas hermanas tienen ahí alguna vestido de lino, alguna blusa, no sé, eh, vestido de lino. Una tela, hermanos, muy especial. Sí, hermanos, nos
dice aquí la primera descripción, un varón vestido de lino. Luego dice, ceñidos sus lomos de oro de ufás. Ahí vemos, por ejemplo, como este hombre está ceñido con este cinturón que le rodea de oro de ufás. Nos dice también, su cuerpo era como de verilio, un un mineral, hermanos. de lo Encontramos, por ejemplo, en la tabla periódica, un mineral eh que se puede encontrar en la tierra y nos dice también sus ojos como antorchas de fuego. Vemos, por ejemplo, los ojos de este varón como que están saliendo de ahí chispas, rayos de los ojos de
fuego. Después dice sus brazos y sus pies como de color de bronce bruñido. Es decir, hermanos, el bronce cuando está en el Fuego. Sí, el bronce ardiente, el bronce rojizo, ahora sí que en todo el esplendor de su palabra. Y por último nos dice que el sonido de sus palabras eran como el estruendo de una multitud. Dígame, hermano, si no iba a tener Daniel. impresión primeramente al ver a este hombre y temor. ¿Quién de ustedes, hermanos, no hubiera no hubiese caído a tierra al ver esta visión? No estaríamos de pie, hermanos, ante una Visión así.
Nos dice, hermanos, el versículo 5, la descripción de este hombre, pero nos dice, hermanos, también el versículo 7, solo yo, Daniel, vi aquella visión. Es decir, hermanos, que Daniel estaba acompañado. Dice, "Y no la vieron los hombres que estaban conmigo, sino que se apoderó de ellos un gran temor y huyeron y se escondieron." Nos dice, "Quedé pues yo solo y vi esta Gran visión y no quedó fuerza en mí. Antes mi fuerza se cambió en desfallecimiento y no tuve vigor alguno. Daniel, hermano, desfalleció al ver esta visión. Sí, desfalleció. Hermanos, desfalleció al ver esta visión.
Este hombre, hermanos, apareció para darle esta visión, para darle este mensaje. Nos dice el versículo 9, "Pero oí el sonido de sus palabras y al oír el sonido de sus palabras, caí sobre mi Rostro en un profundo sueño con mi rostro en tierra." Tenemos la primera parte, hermanos, de la visión. Nos dice el punto número uno. ¿Cuáles personajes visitaron a Daniel? Y nos dice el número dos, cuál era una de las probables razones para que Daniel dedicara tres semanas al ayuno y a la oración. Hermanos, si recordamos los capítulos anteriores, ¿cuál era el ángel mensajero
de nuestro Dios? El ángel Gabriel tiene esta misión o lo vemos en la Biblia como el mensajero de nuestro Dios. Lo hemos visto en los capítulos anteriores llevando el mensaje a Daniel. Lo hemos visto ya. Y en esta visión nuevamente se aparece delante de Daniel. Sí, le podemos ver en esta descripción como Daniel habla que era este ángel Gabriel. Nos dice, hermanos, ay, perdón, ahí me pasé. nos dice, "¿Cuáles personajes visitaron a Daniel?" Tiene Daniel, hermanos, está orando y llega esta visita. Sí, esta visita sobre esta referencia que hacía mi hermano María. Bueno, creo que
ahí el expositor se adelante un poquito porque vamos en la primera parte, pero ya en la en la cuantificación de cuáles son las personas que se aparecen delante de Daniel, vamos a encontrar acá. Bueno, este directamente con Daniel, que sería este personaje que acaba de funcionar nuestro maestro. A ese personaje, hermano, se le denomina Cristofanía. Cristofanía. Esto es una manifestación o una representación de lo que es la presencia de Jesucristo mismo antes de su encarnación. Y esto lo podemos ver en diferentes etapas dentro del Antiguo Testamento. Entonces, este que está acá no es Gabriel. Más
adelante en la lectura se le denominará a uno como el hijo del hombre. ¿Y a quién se identifica con este título? Jesucristo mismo. Entonces, para que lo tengas muy bien ubicado, este es una manifestación de Cristo. La palabra para describirlo es cristofanía, así como lo escucha, cristofanía. Y enseguida, justo lo que mencionó el maestro, el mensajero es directo También. En el encuentro están ambos, pues. Tú lo podrás ver. con la versión la lectura están ambos intrínitos allí cuando va tener la conversación con Gabriel. Él es el que lo fortalece. Él Cristo Cristo es el que
lo fortaleció, pero quien con quien tenía inicialmente la interacción era con Gabriel e Daniel para queemos así es. Así es, hermano. Muchas gracias, hermanos. Vamos a entender en esta lección como nuestras vidas a veces pensamos por el momento son terrenales, pero en realidad, hermanos, también nos movemos en cuanto al ámbito espiritual. Y en este ámbito espiritual, como lo dice la segunda parte de la lección, la oración es un campo donde se pelea la guerra espiritual. A veces no vemos, hermanos, todo lo que bueno, nunca hemos visto con nuestros propios ojos cómo son estas guerras espirituales
que Se libran por nuestras peticiones, por nuestras vidas, pero se libran. Sí. Y esa es la segunda parte de la lección de esta mañana. La oración es un campo donde se pelea la guerra espiritual. Es un campo de batalla donde se pelea la guerra espiritual. Lo vamos a encontrar, hermanos, en Daniel 10, del versículo del 10 al 14. Voy a dar lectura. Dice, "Y he aquí una mano me tocó e hizo que me pusiese sobre mis rodillas y sobre Las palmas de mis manos." Recordemos que Daniel había caído, hermanos, rostro a tierra ante la visión
que tuvo y me dijo, Daniel, varón muy amado. Aquí hago una pausa, hermanos. Recordamos en lecciones pasadas también Daniel es mencionado de esta manera, ¿verdad? Muy amado. Y les preguntaba yo a ustedes, ¿quién de ustedes puede decir que es muy amado por Dios? Dios nos ama. No tenemos ni la mínima duda que Dios nos ama a todos, pero como lo dice aquí Daniel, Varón muy amado, Daniel tenía un amor muy grande por eh Dios tenía un amor muy grande por Daniel, lo apreciaba mucho, hermanos, y lo recalca aquí. Daniel, varón muy amado, está atento a
las palabras que te hablaré y ponte en pie, porque a ti he sido enviado ahora. Mientras estaba, mientras hablaba esto conmigo, me puse en pie temblando. Entonces me dijo, Daniel, no temas, porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a Humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras. Y a causa de tus palabras yo he venido. Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante 21 días. Pero he aquí, Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme y quedé ahí con los reyes de Persia. Estamos,
hermanos, entrando a la segunda parte de la lección. La visita divina que todos necesitamos es el título de la lección de este día. La segunda parte, la oración es un campo Donde se pelea la guerra espiritual. Es un campo donde se pelea la guerra espiritual. Tenemos el siguiente video, hermanos. Vamos a a verlo y a escuchar claramente lo que nos dice. Existen batallas que los ojos humanos jamás han visto. Existen batallas que los ojos humanos jamás han visto. Guerras silenciosas libradas en el mundo invisible. Fuerzas celestiales contra entidades demoníacas. Hoy te contaré una de las
batallas más impresionantes que ha ocurrido en la historia espiritual de la unidad. La noche que el arcángel Miguel descendió para derrotar al principado de Persia. El profeta Daniel se encontraba en medio de una profunda aflicción. Durante tres semanas enteras oró sin cesar. Ayunó, lloró, se humilló, buscaba una respuesta de Dios. un mensaje, una palabra, pero lo único que escuchaba era el silencio. ¿Dónde estaba Dios? ¿Por Qué el cielo no respondía? Lo que Daniel no sabía es que su oración había sido escuchada desde el primer día, pero algo o alguien se interponía entre él y el
cielo. Gabriel, uno de los mensajeros más poderosos de Dios, había sido enviado. Su misión, entregar la respuesta divina al profeta. Pero cuando intentó cruzar la región espiritual de Persia, fue interceptado por una entidad maligna, una criatura de sombras, un principado infernal, el príncipe de Persia. Este no era cualquier demonio, no se trataba de un espíritu menor, era una potencia territorial, una inteligencia demoníaca encargada de influenciar reinos, gobernantes y culturas. Durante 21 días, Gabriel luchó sin descanso, atado, atrapado, impedido de avanzar. La atmósfera espiritual sobre Persia estaba cubierta de oscuridad y corrupción. El mensaje de Dios
no podía pasar. Dios observaba. El Altísimo sabía lo que ocurría y decidió Actuar. Ya no enviaría un mensajero, enviarían a un general. Entonces el cielo tembló y la orden fue dada. El arcángel Miguel se levantó, el comandante de los ejércitos celestiales, destructor de potestades. El universo espiritual se estremeció, el relámpago marcó su descenso, los cielos se rasgaron y Miguel, cubierto de fuego y justicia, descendió con una misión clara, derrotar al príncipe de Persia. El príncipe de Persia sintió su llegada Antes de que Miguel dijera una sola palabra. El ambiente cambió. El aire se llenó de
una presión santa. El terror cayó sobre los demonios como una marea divina. Y entonces Miguel habló. Osas bloquear el mensaje del Altísimo? Su voz era como un trueno que rompía montañas. Su espada era luz pura, afilada por la gloria del Eterno. El principado rugió, invocó legiones de demonios, intentó resistir, pero no había comparación. Miguel no luchó como Un soldado, luchó como un juez, como una sentencia celestial. Con un solo movimiento, como si partiera la oscuridad en dos, el arcángel lanzó su espada. El fuego de Dios envolvió al príncipe demoníaco y la oscuridad fue vencida. El
camino fue despejado, las cadenas se rompieron. Gabriel, ahora libre, voló con velocidad celestial hacia donde se encontraba el profeta Daniel. Y entonces, por fin, el mensajero pudo llegar. Una luz descendió Del cielo envolviendo la habitación donde Daniel oraba. El profeta levantó la vista y lo vio. Era Gabriel. resplandecía con la gloria del cielo. Su presencia llenó el lugar de un silencio sagrado. El ángel se acercó con un rostro sereno y le habló con voz suave, pero poderosa. Daniel, varón muy amado, desde el primer día que dispusiste tu corazón para entender y para humillarte delante de
tu Dios, fueron oídas tus palabras y a Causa de tus palabras yo he venido. Daniel cayó postrado sin fuerzas, pero Gabriel lo tocó y lo fortaleció. El mensaje fue entregado. La voluntad de Dios se cumplió. A veces creemos que nuestras oraciones no son escuchadas. Pensamos que el silencio de Dios es abandono. Pero la historia de Daniel nos muestra que muchas veces mientras oramos el cielo está peleando por nosotros. Puede que no lo veas. Puede que no lo sientas, pero cada oración tiene eco en El trono celestial. Y si es necesario, Dios enviará a Miguel otra
vez. Si esta historia te impactó, compártela, hazla llegar a otros, porque hay muchos que necesitan saber que Dios lucha por ellos, que el cielo nunca abandona a los que le buscan. Es una muestra de que nada, nada puede detener la voluntad de Dios. Sus ángeles siguen luchando, sus mensajeros siguen volando y Miguel sigue velando por nosotros. ¿Qué les pareció el video? Dios nos escucha, hermanos. Así es. Bien, hermanos, decía hace un momento, pensamos que nuestra vida solamente está aquí en lo terrenal, pero también se mueve en estos ámbitos celestes, ¿verdad? Como lo hemos visto en
el video, en cuanto a nuestras plegarias, nuestras oraciones, las acciones mismas que realizamos, siempre hay una lucha espiritual en todo lo que hacemos. ¿Existen los ángeles, hermanos? Sí existen. Sí existen, hermanos. Eh, nosotros no los tenemos como en las iglesias, por ejemplo, de otras denominaciones que el arcángel San Miguel y el arcángel tienen un sinfín, ¿verdad? Y ahí están las veladoras y ahí están las flores y todo. Pero hermanos, ellos están subordinados a lo que Dios les mande. Tenemos un texto que nos apoya en Hebreos 1:14 que nos dice, "¿No son todos espíritus Ministradores enviados
para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?" está hablando de los ángeles. Ellos están bajo el mando de Dios. Si Dios les dice, "Ve y haz esto, ve a cuidar a a la hermana Rosario, ve a cuidar a la hermana Pilar, ve a contestar la petición del hermano Job, ve a ayudar a la hermana Lupita, ellos tienen que hacer lo que Dios les pide en el momento, hermanos, que Dios se los Pide." Y a veces pensamos que hacemos una oración y ya, pero no vemos, hermanos, lo que está en la en
la respuesta de la oración. Tenemos un texto que va a ser primordial para lo que vamos a ver a continuación. Efesios 6:12. ¿Quién no se sabe Efesios 6:12, hermanos? nos dice, "Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra Huestes espirituales de maldad en las regiones celes. Y a veces tenemos lucha, hermanos, contra nosotros mismos. nos peleamos entre nosotros, entre hermanos, pero nos dice aquí que la lucha no es entre nosotros, sino que es, hermanos, contra los principados, potestades, gobernadores de las
tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Es Decir, hermanos, estas batallas que acabamos de ver en el video. Cuando hacemos una plegaria a nuestro Dios, una oración a nuestro Dios, Dios da la orden para que se responda en su determinado tiempo, como lo vimos al principio de la clase, posiblemente un día, posiblemente al instante que terminamos la oración y se responde, posiblemente años después o a lo mejor partimos de la tierra y no vemos la respuesta, pero Dios la da Después, ¿verdad? En los tiempos de Dios. Pero, hermanos, se
libran estas batallas espirituales que nosotros no vemos y las ignoramos porque no las vemos, pero se libran estas batallas espirituales. Vamos a ver qué pasó en esta lección número dos. Dice, "Dios usó a sus ángeles para responder la oración." Podemos notar en el segundo personaje que aparece aquí, una actitud de sumisión y obediencia. Este visitante celestial tocó a Daniel y lo hizo ponerse sobre sus rodillas. Recordamos que Daniel, hermanos, estaba con el rostro en tierra, no por humillación delante del ángel o por adoración a la a la visión, perdón, que tuvo en un principio, sino
porque desfalleció por esta visión. Pero este ángel, hermanos, dice, lo tocó a Daniel y lo hizo ponerse sobre sus rodillas y sobre las palmas de sus manos, como cuando un bebé gatea. Esta es la Posición. Y también lo ayudó a ponerse en pie, o sea, lo fortaleció. Es muy probable que este mensajero celestial fuese el ángel Gabriel. Sí, recordemos que el ángel Gabriel lo vemos en la Biblia con esta misión de llevar el mensaje de Dios para quienes él mande. La Biblia enseña que los ángeles son enviados a ministrar a los santos en distintas situaciones.
Pero no por ello, hermanos, vamos a adorar a los ángeles. No por ello les vamos a prender una veladora a San Gabriel. No por ello le vamos a pedir directamente a San Miguel. San Miguel, contéstame. No, hermanos, ellos están al servicio de nuestro Dios. Sí, ellos están al mandato de nuestro Dios. Ellos no pueden hacer nada por nosotros si Dios no se los pide. Sí. Por eso ahí está el error, donde muchos les piden directamente a ellos, pero no son ellos quien tienen el poder para hacer las acciones sobre nuestra vida. Es Dios Quien les
envía. Y lo vemos en Hebreos 1:14. Los ángeles están bajo el mandato de nuestro Dios. Si Dios no dice que hagan algo, ellos no pueden moverse de donde están. Hermanos, nos dice aquí, podemos notar en el segundo personaje que aparece, es decir, el ángel Gabriel, una actitud de sumisión y de obediencia, sumiso ante nuestro Dios y obedeciendo al mandato de nuestro Dios. Nos dice, "Las potestades Del aire pueden estorbar la oración." Vamos allá. Daniel 10, hermanos, versículos 13 y 14. Daniel 10, versículos 13 y 14. Continuando con la lectura de este día, nos dice de
la siguiente manera: "Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante 21 días, pero he aquí Miguel, vemos otro ángel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme y quedé allí con los reyes de Persia. He venido para hacerte saber lo que ha de venir a Tu pueblo en los postreros días." Está hablando del pueblo de Israel. Porque la visión es para esos días, hermanos. Un gran demonio, el príncipe de Persia, estacionado en el espacio, interceptó al ángel y lo detuvo por tres semanas. Aquí aprendemos que el y sus ángeles ocupan el espacio
y pueden estorbar las oraciones y las respuestas de Dios. ¿Usted sabía esto, hermano? Hermana, Usted lo sabía, lo estamos aprendiendo en esta lección. Las oraciones, hermanos, las respuestas a las oraciones son enviadas por Dios, pero estas huestes espirituales de maldad estorban a que lleguen la respuesta a nuestra vida. ¿Qué hubiese pasado cuando Daniel comenzó la oración? y el ayuno que duró 3 semanas, 21 días, si no hubiese estorbado esta esta huesta espiritual, el príncipe de Persia, como Se le llama aquí, posiblemente Daniel había eh pudo haber obtenido la respuesta en ese mismo instante o al
siguiente día o en unas horas, pero ¿qué pasó? Se opuso el príncipe de Persia, esta hueste espiritual eh demoníaca a la respuesta para Daniel, ¿no? Así es, hermanos, a la orden de Satanás. Justamente nos dice aquí, hermanos, Pablo se refirió a estos poderes demoníacos en Efesios 6:12. Aquí tenemos El texto. En estas regiones tuvo problemas el ángel que Dios envió con su respuesta a Daniel. Y entendemos, hermanos, ahora sí el por qué a veces nuestras peticiones no son contestadas rápidamente, porque se está librando una batalla espiritual para que esa respuesta llegue a nuestra vida. ¿Qué
tenemos que hacer? No dejar de orar, no dejar de pedir, no dejar de suplicar, de humillarnos delante de nuestro Dios. A veces pensamos que la Oración no fue escuchada porque ya se tardó más de 3 días, una semana y no vimos la respuesta y ya dejamos de orar por ello. Pero se está librando, hermanos, una batalla espiritual para que esa respuesta llegue a nuestra vida, a nuestra petición. Tengamos en claro, hermanos, esta situación. Efesios 6:12. Nuestra lucha, hermanos, no es contra nosotros mismos. No está aquí en la congregación. No debemos de pelear entre nosotros. La
lucha, hermanos, está contra estas huestes espirituales de maldad. Esa es la verdadera lucha que nos habla en Efesios 6:1. Hermanos, aquí algo importante nos dice el príncipe de Persia, pero más adelante se habla del príncipe de Grecia. Se puede pensar, hermanos, que también cada país o cada lugar tiene sus propios huestes espirituales de maldad que andan ahí estorbando. Hermanos, vamos ahí la continuando con la lección. Afianciamiento y aplicación. Número uno, ¿qué entiendes por los conceptos guerra espiritual, ángeles y demonios? ¿Qué entendemos, hermanos? Que nuestras nuestras vidas se libran también en estas en espacios espirituales, ¿sí?
en batallas espirituales, en guerras espirituales. Número dos, debemos tener la confianza de que mayor es el que está con nosotros que el que está en el mundo. Estas huestes espirituales de maldad tienen Poder. Se enfrentaron contra los ángeles y lograron que la respuesta a Daniel no llegara en 21 días. tienen poder estas huestes espirituales de maldad, pero no todo el poder que Dios tiene. O sea, Dios es mucho más poderoso y siempre ganará estas batallas espirituales. Tenemos que tener esto en claro, no tener miedo de que a lo mejor una huest espiritual va a ganar.
Esto no va a pasar, se va a librar la batalla. Pero Dios es el que tiene todo el poder y va a derrotar estas huestes espirituales. Por eso nos dice aquí, "Mayor es el que está con nosotros que el que está en el mundo." ¿Quién está en el mundo? Satanás, el príncipe de las tinieblas, el príncipe de este mundo. Pero el que está con nosotros es Dios. Mayor es el que está con nosotros. Hermanos, si tenemos tiempo podemos regresar un poquito a Ampliar aquí. Por cuestión de tiempo vamos a la tercera y última parte de
la lección. La visita divina que todos necesitamos. La tercera parte, la visita del Hijo del Hombre transforma al creyente. La visita del Hijo del Hombre transforma al creyente. Es la tercer y última parte de la lección. Ya por espacio, no sé si lo puedan ver aquí, pero bueno, ahí tenemos la última parte, la última parte de la lección de Este día lo vamos a encontrar en Daniel 10 del versículo 15 en adelante hasta el capítulo 11 al primer versículo. Nos dice de la siguiente manera: "Mientras me decía estas palabras, estaba yo con los ojos puestos
en tierra y enmudecido. Pero he aquí, uno con semejanza de hijo de hombre tocó mis labios. Hermanos, cuando la Biblia nos habla semejanza de hijo de hombre, ¿a quién hace referencia? Indudablemente al Señor Jesucristo, ¿verdad? Nos dice aquí, "Pero he aquí uno con semejanza de hijo de hombre tocó mis labios. Entonces abrí mi boca y hablé y dije al que estaba delante de mí, Señor mío, con la visión me han sobrevenido dolores y no me queda fuerza. ¿Cómo pues podrá el siervo de mi Señor hablar con mi Señor? estaba hablando de sí mismo. Porque al
instante me faltó la fuerza y no me quedó aliento. Y aquel que tenía Semejanza de hombre me tocó otra vez y me fortaleció y me dijo, "Muy amado." Reiterando lo que la descripción hacia Daniel. Muy amado. No temas. La paz sea contigo. Esfuérzate y aliéntate. Y mientras él me hablaba, recobré. ¿Qué nos dice aquí, hermanos? Las fuerzas. Esta visión, hermanos, no fue la única visión que tuvo a Daniel en una situación similar de desfallecimiento. Lo hemos visto en capítulos anteriores cuando Daniel tiene otras visiones donde él dice que se siente desfallecer, hasta se enferma, hasta
siente como si estuviese enfermo, ¿verdad? O sea, débil. Y nos dice aquí, por eso le vemos con esta esta estas palabras. Y aquel que tenía semejanza de hombre me tocó otra vez y me fortaleció y me dijo, "Muy amado, no temas. La paz sea contigo. Esfuérzate y aliéntate." Y mientras él me hablaba, Recobré las fuerzas y dije, "Hable mi Señor, porque me has fortalecido." Él me dijo, "¿Sabes por qué he venido a ti? Pues ahora tengo que volver para pelear contra el príncipe de Persia." Y al terminar con él, el príncipe de Grecia vendrá. Pero
yo te declararé lo que está escrito en el libro de la verdad, y ninguno me ayuda contra ellos, sino Miguel, vuestro príncipe. Y yo mismo en el año primero de Darío, el medo estuve para animarlo y fortalecerlo. Nos Bueno, Aquí termina, hermanos, esta tercera parte de la lección. Tenemos un video que vamos a ver también que nos habla de esta parte de la lección. Sí, hermanos, esta tercera y última parte de la lección nos dice, "La visita del Hijo del Hombre transforma al creyente." Recordemos la lección de este día, la visita divina que todos necesitamos.
Y hacíamos una alusión en Hace un momento cuando comenzábamos la lección. Todos hemos recibido visitas que nos alegran el día, que nos, como decimos ahí, nos hacen el día, ¿verdad? Nos nos levantan el ánimo, sobre todo cuando estamos enfermos, llega alguien, nos visita y ya nos animó, ¿verdad? sobre todo el momento de dificultad, pero la visita que necesitamos todos en nuestra vida es la visita del Hijo del Hombre, la visita del Señor Jesucristo. Nos dice aquí la tercera y última parte Haciendo una recapitulación. La búsqueda de Dios conduce a la presencia de Jesucristo. Si no
buscamos al Señor Jesús, hermanos, ¿cómo lo podemos encontrar? Número dos, la oración es un campo donde se pelea la guerra espiritual. Lo acabamos de ver en la segunda parte de la lección y hoy la visita del Hijo del Hombre transforma al creyente. Vamos a ver este video de la tercera parte de la lección. Descubre cómo vencer en la guerra Espiritual con el poder de Dios. La batalla espiritual detrás del velo. Quizás no lo sabías, pero cada día se libra una guerra espiritual sobre tu vida, una batalla invisible, pero real que trasciende lo físico. No estamos
enfrentando simplemente problemas humanos o conflictos cotidianos. Nuestras luchas no son contra personas, sino contra fuerzas espirituales que operan en un reino más allá de lo que nuestros ojos pueden ver. Déjame hacerte Una pregunta. ¿Alguna vez has pasado más de una hora de rodillas adorando a Dios a sola? ¿Alguna vez has confiado tanto en el que has dejado tus decisiones más difíciles en sus manos? Si tu respuesta es no, tal vez este sea el momento de entender algo que podría cambiar tu vida. Hay una batalla espiritual librándose sobre ti y tus decisiones son clave en esa
guerra. Hoy descubrirás cómo luchar con las armas correctas y qué papel juegan los ángeles y los Demonios en esta batalla. Quédate hasta el final porque esto puede transformar tu vida espiritual. La Biblia nos dice en Efesios 6:12, "Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes." Este versículo nos revela una realidad profunda. Nuestras verdaderas batallas no son contra personas, sino contra Fuerzas espirituales malignas que buscan apartarnos de los planes de Dios. En el libro
de Daniel, capítulo 10, vemos un ejemplo poderoso. Daniel oraba fervientemente durante 21 días y recibió una respuesta divina que le reveló la lucha espiritual en el cielo. Pero la respuesta de Dios fue retenida por el príncipe de Persia, un ser demoníaco que intentaba bloquear la voluntad de Dios. Fue necesario que el arcángel Miguel interviniera para liberar al ángel Gabriel y que el mensaje llegara a Daniel. Esto nos muestra que el mundo espiritual es mucho más real y activo de lo que podemos imaginar. Los demonios, como el príncipe de Persia, tienen poderes limitados pero significativos. Influyen
en gobiernos, naciones y hasta en nuestras decisiones personales, buscando desviarnos de los propósitos de Dios. Sin embargo, nunca olvidemos que los ángeles enviados por Dios tienen autoridad sobre ellos. Hebreos 1:14 nos Dice que los ángeles son espíritus ministradores enviados para servir a los que heredarán la salvación. Esto significa que Dios los ha asignado para protegernos, guiarnos y luchar a nuestro favor en esta guerra espiritual. Tal vez te preguntas, "¿Cómo afecta esto mi vida?" La respuesta es simple. Cada decisión que tomas es un campo de batalla. Cuando oras, activas el poder celestial. Cuando te rindes en
oración, permites que Dios envíe ayuda. Pero si No oras, si no confías, puedes estar perdiendo la batalla sin darte cuenta. Ahora te pregunto nuevamente, ¿alguna vez has pasado más de una hora de rodillas adorando a Dios? ¿Has confiado tanto en él como para decir, "Señor, toma el control de mi vida porque no sé qué hacer?" De año no dejó de orar, incluso cuando no veía resultados. Y gracias a su persistencia, Dios actuó en el ámbito espiritual y físico. Recuerda esto. Los demonios pueden influir, Tentar e incluso retrasar las respuestas a tus oraciones, pero jamás podrán
vencer el poder de Dios. Si Dios está contigo, ¿quién contra ti? Romanos 8:31. Los ángeles están listos para luchar por ti, pero necesitas activarlos con tu fe y oración. Cada vez que te arrodillas, estás declarando guerra en el mundo espiritual. Hoy te invito a dar un paso de fe. Dedica tiempo a orar de verdad más allá de las palabras rápidas y superficiales. Ora con fervor, compasión Y dile a Dios lo que hay en tu corazón. Comparte este video con alguien que esté enfrentando una lucha, porque juntos podemos recordarles que Dios pelea nuestras batallas. Suscríbete al
canal y activa la campanita para aprender más sobre cómo vencer en esta guerra espiritual. No estás solo, Dios está contigo. Conexión divina, una palabra de aliento. Ahí está. Bien, hermanos, continuando con la Tercera y última parte de la lección, hemos visto este video que ya de por sí reafirmó lo que hemos estado estudiando. Tercera y última parte de la lección. El Señor fortalece a aquel a quien ha de manifestarse. Las palabras del ser celestial fueron alentadoras para Daniel. Muy amado, no temas. La paz sea contigo. Esfuérzate y aliéntate. La respuesta de Daniel es una indicación
de la obra que Dios puede realizar en el interior de una persona Humilde y consagrada. Hable mi Señor porque me has fortalecido. Esta fue la tercera vez que se le hizo saber a Daniel que era una persona, ¿qué hermanos? Muy amada. Esto no debe extrañarnos si tomamos en consideración la clase de comunión que este hombre había guardado con Dios durante toda su vida, en especial durante los 72 años que llevaba en Babilonia. Recordemos la cautividad, hermanos. ¿Cómo fue sacado de Judá desde muy joven, llevado en cautividad en Babilonia y aún en su vejez continuaba dedicando
su vida a nuestro Dios? Hermanos, Dios gobierna las potestades espirituales del aire. El ser celestial le dice a Daniel en el 11:1, "Yo mismo, en el año primero de Darío, el medo, estuve para animarlo y fortalecerlo." El ser celestial que fortaleció a Daniel para que le se levantara y recibiera la Revelación que le traía el ángel, estuvo al lado del rey Darío para animarlo y fortalecerlo en el plan de liberación de los hebreos del cautiverio babilonio. nos dice aquí, hermano, de esta manera aprendemos que Dios tiene bajo su control perfecto todos los reinos del mundo
y usa a los hombres, así como también a sus ángeles para la ejecución de su santa voluntad. Todos los reinos del mundo, hermanos, están bajo el dominio de nuestro Dios. Todos los reinos del mundo, como pueblo de Dios, nuestro deber es someternos a él y obedecer la palabra. que nos ha sido dada. Hermanos, Dios gobierna las potestades espirituales del aire. Como lo dijimos hace un momento, tienen poder para luchar contra nuestra nuestras peticiones, nuestras oraciones, pero no tienen todo el poder que Dios tiene. Es decir, Dios es todopoderoso y siempre vence estas huestes espirituales de
Maldad. nos dice, hermanos, afianzamiento y aplicación. Explique, hermanos, el título, el hijo del hombre. ¿Qué podemos decir, hermanos? Nuestro, el Señor Jesucristo, el Hijo del Hombre, el Señor Jesucristo. Número dos, ¿cuál es el papel de Miguel hacia Israel? ¿Qué estaba haciendo, hermanos, Miguel? ¿Cómo se nos habla aquí de Miguel? ¿Qué estaba haciendo? Luchando, luchando, ayudando en esta lucha espiritual contra la que se estaba enfrentando el ángel. Sí, hermanos, vemos vemos eh el papel de Miguel hacia Israel, un papel muy específico que también Dios tenía para él, así como lo tenía muy específico para Gabriel. Vive
la enseñanza, hermanos. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios para que podáis resistir en el día malo. Y habiendo acabado todo, ¿qué nos dice? Estad firmes. Y habiendo acabado todo, estar firmes. Efesios 6:13 es el versículo que continúa de Efesios 6:12. Versículos muy importantes para comprender esta guerra espiritual que se libra por cada uno de nosotros. en estos espacios celestiales. Hermanos, vamos a las preguntas y respuestas para terminar la lección. ¿Qué hace impacto en la vida del creyente, hermanos? ¿Qué impactó a Daniel cuando antes de tener la visión? ¿Qué fue lo que le impactó?
La presencia divina. La presencia divina. Tanto lo impactó, hermanos, que su rostro cayó a tierra, se sintió desfallecer, perdió las fuerzas. Este fue el impacto que tuvo Daniel por la presencia divina. Número dos, ¿quiénes ejercen funciones específicas a favor del pueblo de Dios y también de su iglesia? ¿Quiénes, hermanos? ¿A quiénes vemos Luchando? ¿A quiénes vemos haciendo un eh los ángeles y los arcángeles bajo la orden de nuestro Dios? No por ellos mismos, no por su propia voluntad, sino por la voluntad de nuestro Dios. Número tres, ¿qué nos indica la respuesta de Daniel al ser
celestial, hermanos? Que la obra de Dios se puede realizar en el interior de una persona humilde y consagrada como lo era Daniel. Humilde y consagrada como Daniel. Claro que sí. Cuando nosotros somos Humildes y consagrados a Dios, Dios puede obrar en nosotros sus planes para nuestra vida. Número cuatro. ¿Cuánto tiempo estuvo Daniel en oración y ayuno, hermanos? Semas. Tres semanas. ¿Cuántos días son? 21 días. 21 días en oración y ayuno. 21 días en oración y ayuno estuvo Daniel. Por último, hermanos, ¿quiénes pueden estorbar la oración? Hermanos, las potestades del aire y el príncipe de Persia,
el Las potestades del aire, hermanos. Sí, así es. Las huest. Por eso nos habla, hermanos, las huestes espirituales. Habla de que son muchos que están librando estas batallas para que la respuesta a nuestras peticiones, a nuestras oraciones no lleguen. Las bendiciones no lleguen. Ellos no quieren que lleguen a nuestras vidas. Por eso están librando estas batallas para que no lleguen. Pero Dios que está con nosotros es más poderoso que ellos, ¿verdad? Y habrá de hacer su voluntad. en nuestras vidas. Son las luchas que tenemos. Exactamente. Son esas luchas, hermanos. Por eso no debemos dejar de
orar. Por eso no debemos dejar de orar y de pedir y de suplicar a nuestro Dios, porque la respuesta viene en camino. Y tenemos que persistir en esa en esa petición, en esa oración, en esa plegaria, porque Dios dará la victoria a Esa petición que estamos teniendo delante de él. Próximo domingo, hermanos, predicción y tipología del anticristo. El espíritu del anticristo ya está en el mundo, pero no se manifestará sino hasta después del arrebatamiento de la iglesia. Texto para el próximo domingo. Daniel 11:45. plantará las tiendas de su palacio entre los mares y el monte
glorioso y santo, más llegará a su fin y no tendrá quien le ayude. Vamos a leer, hermanos, el Capítulo que sigue, capítulo 11 de Daniel, para la lección del próximo domingo y vamos a ver la enseñanza que tiene esta lección para nuestras vidas. Hermanos, que Dios les bendiga. Espero que esta lección haya sido de mucha bendición. Hemos aprendido cosas que no sabíamos. Hemos entendido el por qué tardan las peticiones en responderse a nuestra vida, pero también hemos aprendido que hay que persistir en la oración, en la Súplica para con nuestro Dios. Continuamos con la segunda