¿Sabías que la mala circulación es causa de molestias en los pies, piernas y rodillas de millones de personas? Así como vos, muchos sufren de dolor al camminar, calambres por la noche, piernas hinchadas, hormigueo y pesadez, sin saber que el problema está en sus vasos sanguíneos. Una circulación sana esencial para el funcionamiento óptimo de todo el organismo y cuando este sistema falla a menudo causa problemas como várices, que son venas dilatadas que no funcionan bien, así como arterias duras y obstruidas en tu cuello, en el corazón y en tus piernas.
Una condición que se llama ateroesclerosis. Además de los problemas mencionados, una mala circulación también puede provocar que tus heridas tarden en cicatrizar, que los músculos de las piernas se vuelvan más débiles y que empeoren otros problemas, como por ejemplo la neuropatía, provocando sensación de quemazón y hormigueo, sobre todo doloroso en los pies. Y lo más preocupante es que cuando hay problemas circulatorios, la sangre puede estancarse, hacerse más espesa, sobre todo en tus piernas, y esto puede llevar a la formación de cuágulos o trombos, tanto en las venas como en las arterias, lo cual altera aún más el flujo sanguíneo y en algunos casos puede ser muy grave, pero te sorprenderá saber que podés mejorar tu circulación de forma natural.
con remedios caseros que seguramente ya tengas en tu hogar. Hoy me gustaría presentarte cuatro vitaminas esenciales para la salud del corazón y la circulación que te van a ayudar a que la sangre fluya con armonía, reduciendo la formación de cuágulos o trombos y mucha tensión, especialmente con las dos últimas, porque son sumamente poderosas. Ahora, atención con esto, porque los problemas circulatorios pueden aparecer lentamente sin que te des cuenta, sobre todo al comienzo.
Y aunque cualquiera puede padecerlos, es más común que ocurran en personas mayores con enfermedades cardíacas, presión alta o personas que fumen. Por eso, controlar esas dolencias es muy importante para mejorar la circulación como parte del tratamiento. Fíjate, hay cinco signos de alarma que pueden indicar que el problema circulatorio es más grave.
Si presentas alguno de ellos, además de incorporar los remedios naturales que te voy a contar, buscá ayuda médica cuanto antes. En esos casos, un examen de imagen como Ecodopler junto con una evaluación clínica pueden ayudarte a tratar el problema a tiempo, evitando complicaciones. El primer signo de alarma es el entumecimiento u hormigueo persistente.
Es como un cosquilleo incómodo en las piernas, en los pies, que aparece muy de seguido, en especial cuando pasas mucho tiempo sentado o cruzas las piernas. También puede ocurrir cuando estás mucho tiempo de pie. Si notas que esto ocurre frecuentemente, es una señal de alarma porque tus músculos y nervios podrían estar recibiendo el suficiente aporte de oxígeno que necesitan.
El segundo signo de alarma para estar atentos es tener los pies siempre fríos, incluso días calientes. Eso también puede indicar mala circulación. La señal número tres son los calambres en las piernas al caminar o al hacer ejercicios.
Son tan intensos que a veces te obligan a detenerte, a parar o dejar de hacer lo que estás haciendo. Y sucede porque tus músculos pueden no estar recibiendo la cantidad de oxígeno y nutrientes que necesitan durante la actividad física. Esta condición se conoce como claudicación intermitente y es un marcador claro de que la circulación en tus piernas está fallando por cualquier motivo.
Muchas veces los calambres se intensifican por la noche, obligándote a saltar de la cama o hacerte masajes para aliviarte. Algunas personas, en vez de tener calambres, sufren de piernas inquietas por la noche. Una sensación en la que es imposible encontrar una posición cómoda.
Generalmente no te deja descansar, afectando mucho tu calidad de vida. Si sentiste esta molestia, quiere decir que el problema circulatorio ya está afectando tus nervios o está empeorando alguna neuropatía que podés tener y no debe ser ignorado. En este punto te quiero decir que todo esto tiene solución.
En muchísimos casos se puede revertir el problema, sobre todo incorporando los remedios naturales que te voy a contar. El signo número cuatro es el cambio en el color de tu piel. Se la puede ver más pálida o morada con un tono azulado o también pueden aparecer manchas oscuras, marrones, sobre todo en los pies y cerca del tobillo.
Esto también es un reflejo de que los vasos sanguíneos están dañados y no solamente afecta la apariencia, sino que puede provocar que las heridas demoren en cicatrizar. y que tus piernas se inflamen fácilmente. El quinto signo de alarma son las venas varicosas y arañitas vasculares.
Estas son como venas dilatadas, retorcidas, que se las ve sobre la piel con una coloración rojiza o azulada. En general ocurre cuando las paredes de las venas están debilitadas, dañadas o las válvulas no funcionan bien. Esto provoca que la sangre circule en una dirección que no es natural o que se estanque, provocando todos los síntomas mencionados.
Todos estos signos advierten que tu circulación está necesitando atención cuanto antes, por lo menos para descartar que no tengas un problema más avanzado y poder iniciar el tratamiento cuanto antes. Veamos ahora las cuatro vitaminas para mejorar tu circulación y fortalecer tanto las venas como las arterias. La primera es la niaacina, también conocida como vitamina B3.
Se trata de un nutriente clave por sus efectos positivos en la salud circulatoria. Esta vitamina actúa para mantener la flexibilidad y resistencia de los vasos sanguíneos, ayudando a prevenir obstrucciones, reduciendo la formación de cuáulos sanguíneos y mejorando el flujo de sangre. Esto es especialmente importante en las personas que padecen várices o insuficiencia venosa.
Además de mejorar la circulación, laacasina juega un papel importantísimo en la salud del corazón porque ayuda a regular los niveles de colesterol. lo que hace es reducir los niveles de colesterol LDL, también conocido como colesterol malo, y aumenta el colesterol HDL conocido como el colesterol bueno. Esto es fundamental para evitar que se formen placas y tapen las arterias, manteniéndolas limpias y abiertas para un buen flujo sanguíneo.
Cuando estas placas de colesterol se acumulan, endurecen y estrechan los vasos sanguíneos. Esto dificulta el paso de la sangre y aumenta el riesgo de sufrir problemas graves de salud como infartos, derrames cerebrales y trastornos circulatorios en tus piernas. Por eso, mantener niveles adecuados de esta vitamina previene todo ese daño y al mismo tiempo protege la salud de tu corazón.
Pero los beneficios del añacina van mucho más allá. en el cerebro protege a las neuronas del daño asociado con el pasar de la edad, mejorando la memoria, concentración y permitiendo un envejecimiento mucho más saludable. Ahora, ¿cómo obtener esta vitamina de forma efectiva?
Laacasina se encuentra de forma natural en diversos alimentos que seguramente los tenés en tu casa. Por ejemplo, el huevo son una fuente accesible y fácil de incorporar, sobre todo en el desayuno. El pollo, especialmente la pechuga, se destaca por ser bajo en grasa y rico enina.
En cuanto al pescado, el salmón y el atún son excelentes opciones, no solamente porque tienen niacina, sino por la presencia de otros nutrientes como la vitamina D y ácidos grasos muy saludables. Finalmente, los frutos secos como las almendras se vuelven una opción muy práctica idealmente para esos antojos o picoteo que ocurren entre las comidas. La cantidad diaria deina que debemos comer varía de persona a persona, pero para un adulto promedio se recomienda entre 14 a 16 mg al día.
Esta cantidad se puede obtener muy fácilmente en una dieta equilibrada. Por ejemplo, una pechuga de pollo de 100 g contiene más de la mitad de la niaacina que necesitas en el día. Y ahora vamos a la parte de suplementos.
¿Son realmente necesarios? En la mayoría de los casos no es necesario suplementar siempre y cuando tu dieta ya incluya estos alimentos que te nombré anteriormente. Sin embargo, en condiciones específicas como déficit nutricionales, alcoholismo crónico o ciertas enfermedades intestinales que hacen que tengas mala absorción, los suplementos pueden ser útiles.
Eso sí, hay un detalle importante. exceso de niacina suplementada puede causar un fenómeno en el cuerpo llamado gripe de niacina, que se manifiesta con enrojecimiento, calor y picazón generalizada. Aunque en general no es peligroso, resulta bastante incómodo.
Pero bien, esta vitamina es solamente el comienzo. Ahora quiero hablarte de otra que es muy importante para la salud de tus vasos sanguíneos, la vitamina C, también conocida como ácido ascórbico. Es muy importante que sepas sus secretos medicinales.
Este potente antioxidante tiene un efecto directo sobre los vasos sanguíneos, fortaleciendo sus paredes y ayudando a que se mantengan siempre flexibles y resistentes. Esto hace que esos caminos por donde circula tu sangre se mantengan fuerte y en buen estado, resistiendo el daño que puede ocurrir con el pasar de la edad. Además de estos efectos positivos, la vitamina C tiene una función importantísima en la producción de colágeneno, una proteína que actúa como sostén natural de las paredes de las arterias y las venas.
Este refuerzo es esencial porque refuerza la estructura de los vasos. Cuando el colágeneno está en buen estado, se reduce el riesgo de sufrir várices y otros problemas circulatorios causados por el deterioro de la pared vascular. Esos efectos son aún más importantes en las piernas, donde los vasos sanguíneos están sometidos a una mayor presión debido a la gravedad y la distancia con respecto al corazón.
Es por eso que una buena cantidad de vitamina C mejora la circulación tanto en las piernas como en los pies, reduciendo también la inflamación en esas áreas. Esto es especialmente beneficioso para quienes sufren del síndrome de las piernas inquietas o esa sensación de piernas cansadas y pesadas al final del día. ¿Cuáles son las mejores fuentes de vitamina C?
Primero, los cítricos frescos, naranja, limón, así como los kiwis y las frutillas. son una de las principales fuentes. Lo ideal es consumir estos alimentos lo más frescos posibles, porque esta vitamina se degrada rápidamente al contacto con el aire y con la luz, lo que significa que pierde su efectividad si guardas estas frutas cortadas por mucho tiempo, por ejemplo.
Y muchos no lo saben, pero una guayaba contiene más de vitamina C que una naranja. Y esto no es todo. Esta vitamina se encuentra también en vegetales como el brócoli, los pimientos rojos y las espinacas.
Pero ahora mucha atención, aunque los suplementos de vitamina C están alcance de todos, es importante no exceder de los 2,000 mg al día, ya que esto puede provocar molestias digestivas y aumentar el riesgo de piedras en los riñones. Por eso siempre es mejor priorizar las fuentes naturales que la aportan de manera segura y efectiva. Los suplementos solamente deberían considerarse bajo situaciones específicas y con prescripción médica.
Ahora que conocemos el papel fundamental de la vitamina C y la niacina en la circulación, es hora de otro nutriente clave, la vitamina K. Esta vitamina es necesaria para proteger el sistema circulatorio y evitar la formación de coágulos, permitiendo que la sangre fluya de manera óptima hacia tus extremidades, mejorando así, por supuesto, la salud tanto de las venas como de las arterias. Su principal función es regular la coagulación de la sangre de manera muy controlada, evitando tanto hemorragias como la formación de coágulos peligrosos.
Además, la vitamina K cumple un papel crucial al evitar que el calcio se acumule en las paredes de las arterias, lo cual evita que se endurezca y que se desarrolle ateroesclerosis, esa condición que reduce el flujo sanguíneo y aumenta el riesgo de graves problemas de salud como infartos y derrames cerebrales. Para obtenerla de manera natural, las verduras de hoja verde como las espinacas, col risada, el brócoli, son excelentes opciones. Estos alimentos no solamente te van a aportar vitamina K, sino también sustancias antioxidantes y antiinflamatorias que van a proteger a todas tus células junto con la fibra que es muy benéfica para la microbiota intestinal.
Además, los kiwis contienen vitamina K y son muy fáciles de incorporar en tu dieta. Te recomiendo preparar y tomar todos los días un jugo verde rico en antioxidantes, potasio, magnesio y vitamina K. Lo vas a hacer con apio, hojas de col rizada, un kiwi o una manzana roja para endulzar, un trozo de jengibre y para agregar frescura algunas hojitas de menta.
Si querés endulzar un poco más, una cucharadita de canela es excelente opción. Te recomiendo tomar un vaso por día, todas las mañanas, pero no lo filtres, que sea jugo con toda la pulpa. Pero atención acá, si estás tomando anticoagulantes como la war farina, es importante que sepas que no necesitas reducir estos alimentos.
El problema no es comerlos, sino hacer cambios bruscos en su consumo. Lo que hace tu médico en el momento de la consulta es ajustar la dosis de anticoagulantes para mantener su efecto siempre estable y de esto depende de que los niveles de vitamina K también se mantengan estables. Entonces, si un día comes mucho brócoli y al otro día no comes nada de vegetales, esto puede afectar el efecto del medicamento, haciéndolo menos efectivo o demasiado fuerte.
Por eso, lo ideal es mantener siempre una cantidad constante de vegetales en tu dieta y consumirlos de manera regular y equilibrada. Y si decidís por algún motivo aumentar o disminuir su consumo, hablantes con tu médico para ajustar la dosis del anticoagulante y así evitar problemas. Ahora llegamos a una de las vitaminas más poderosas para la salud circulatoria, la vitamina E.
Este nutriente es muy conocido por sus propiedades antioxidantes que ayudan a proteger a nuestras células del desgaste diario. Para entenderlo mejor, imagínate que tus vasos sanguíneos son como caños de agua. Con el tiempo, esos caños pueden oxidarse y debilitarse, especialmente si están constantemente expuestos a sustancias dañinas.
Los radicales libres son justamente las sustancias dañinas, pequeñas partículas que circulan por el cuerpo y que si no se las controla pueden oxidar y debilitar las paredes de los vasos sanguíneos. La vitamina E actúa como un escudo protector, evitando que los radicales libres causen daño. Así, tus arterias y tus venas se mantienen siempre fuertes y flexibles, permitiendo un mejor flujo de sangre y reduciendo el riesgo de enfermedades en el corazón, cerebro y tus piernas.
Pero sus beneficios no terminan acá. La vitamina E estimula la producción de óxido nítrico, una molécula que reduce la presión arterial. Esto permite que tu corazón trabaje de una manera más eficiente para obtener sus beneficios.
Alimentos como la yema de huevo de campo en especial, así como las almendras, semillas de calabaza o girasol y vegetales como la espinaca y los brócolis son muy ricos en vitamina E. Además, el aguacate es una fuente natural muy importante, en especial cuando raspas la pulpa más oscura que está en contacto con la cáscara. Y muchos no lo saben, pero el aceite de oliva virgen extra es un remedio natural que además de tener grasas buenas tiene vitamina E.
Y con respecto a los suplementos, mi opinión es que no son necesarias a menos que tu médico te lo indique por algún motivo en específico, como malabsorción, por ejemplo, problemas intestinales o deficiencias comprobadas de vitamina E. De hecho, los suplementos en dosis altas o no controladas aumentan el riesgo de complicaciones como las hemorragias. Por otro lado, una sola porción de almendras, un puñito que son 30 g más o menos, ya cubre cerca del 50% de la dosis recomendada.
Y si complementas tu alimentación con una dieta rica en vegetales de hoja verde, aceites saludables, los niveles de las vitaminas que obtendrás son más que suficientes para proteger la salud del sistema circulatorio sin necesidad de suplementos adicionales. No te olvides de dejarme un like si te gustó este video. Te mando un gran salud.