sobre ti, sobre los tuyos en esta mañana hermosa que Dios nos regala. Y muy buenos días, buenos días si es de día, buenas tardes si es de tarde, buenas noches si es de noche. Y gracias por estar ahí expectante y pendiente de lo que es este devocional en el día de hoy.
Y sabemos que Dios va a administrar en este tiempo que hemos dedicado nuestras vidas, eh tu vida, mi vida, en el nombre de Jesús. Inmediatamente nos ponemos a cuentas con el Señor y recibimos la palabra de esta mañana. Señor, gracias en esta hora y en este momento por tu gracia, tu favor y tu misericordia.
Gracias por tu bondad. Gracias por tus favores. Gracias por esta mañana, por esta hora y por este día.
Gracias por lo que nos vas a dar, Señor, esta semana. Gracias por el inicio de esta nueva serie. Ministra nuestras vidas, Espíritu Santo, amado Jesús, Padre celestial, entra a nuestro ser.
Haz los cambios que quieras hacer. o interrumpe nuestra agenda y pon en marcha la tuya, papá. Necesitamos que se ponga en marcha tu agenda y no la nuestra.
Jesús, te reconocemos como salvador y necesitamos que tu molde sea en nuestras vidas. Espíritu Santo, ven a nuestro ser y sánale, restáurale, por favor. Hoy estamos necesitando que entre a nuestras almas, a nuestros cuerpos, a nuestro espíritu.
y haya una ministración del cielo a todo nuestro ser. En el nombre poderoso de Jesús, ponemos este espacio en tus manos. En el nombre de Jesús, en cada vida, cada persona, cada ser que está ahí conectado se va a conectar luego en el nombre de Jesús hallan milagros.
Gracias, Señor, en tu nombre. Amén y amén. Gloria al Señor.
Amén. Qué bueno que estamos acá. Vamos a ver quiénes están ahí.
Vamos a ver quiénes están ahí. Señores, les cuento que hicimos un una encuest una encuesta de tres temas. Preguntamos que cuál tema gustaría que arrancáramos con esta serie.
Sí. Y pusimos siete iglesias, ah, gusanos del alma y coronas, coronas celestiales, que son premios. Eh, no solo hay salvación, sino también hay galardones.
Y esta esta hora vamos a trabajar en este tiempo que nos queda con los que lo que es gusano del alma. Quiero que usted vaya al libro de Tesalonicenses en el capítulo 523. Primera de Tesalonicenses 5:23.
Gracias por estar pendiente y atentos. Eh, a Dios toda la gloria. Sabemos que hacemos esto porque Dios nos ha enviado, por mandato suyo.
Hacemos todas estas cosas, pero también eh queremos hacerle saber que sus comentarios, sus testimonios también son una parte hermosa que empuja e impulsa nuestras vidas. Primera Tesalonicenses, Primera de Tesalonicenses 5:23 dice así. En el nombre de nuestro Dios trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Amén. Y el mismo Dios de paz os santifique por completo y a todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Vuelvo y repito, el apóstol Pablo dice, "Y el y el mismo Dios de paz os santifique por completo y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo sean guardados irreprensibles para la venida de nuestro Señor Jesucristo.
" Queremos notar en la introducción de esta serie Gusanos del Alma que nosotros somos conforme a la palabra y creo que ya muchos lo saben ahí, pero no queremos avanzar en la serie sin notar que somos alma, cuerpo y espíritu. El mismo Pablo nos está haciendo una referencia por el Espíritu Santo, porque la Biblia es inspirada por el Espíritu Santo de Dios, haciendo la referencia de que todo nuestro ser y hace dos puntos para explicar qué compone nuestro ser y dice espíritu, alma y cuerpo. Entonces, el cuerpo, nosotros vamos al médico, al gimnasio, comemos, tomamos vitamina, eh lo cuidamos bien.
Uno cuida el cuerpo, el espíritu, pues uno eh ora, que ayuna, que lee la palabra, que escucha temas como estos, eh que asiste a la iglesia, se congrega en algún espacio y si no se congrega, hacelo, hace un trabajo para cuidar el espíritu, que es acercar el espíritu a Dios. Pero con relación al alma, a que este es el tema que en esta semana vamos a estar trabajando, también el alma se enferma. Y cuando el alma se enferma, hay una situación que cuando el alma se enferma puede llegar al punto de morir.
¿Qué es el alma? El alma es la tenedora de la vida. Es el contenedor de la vida.
Es lo que tiene la la lo que se salva o lo que se pierde. Ah, ese es el alma. El alma es lo que eres tú.
Bendito el Señor. Y en el alma tiene varios asientos, tres asientos, específicamente hablando, básicos. que son la voluntad, que son el intelecto, que es la mente y que es la parte emocional.
Entonces, cuando hablo de alma, estoy hablando de tu voluntad, de tu mente y de tus sentimientos y emociones. Ahí también está una parte que no se encuentra lo que es la parte intuitiva que está dentro de la mente, la parte de la memoria, todo eso es parte de la mente. Pero cuando hablamos en el alma de los sentimientos, ahí están los sentimientos, las emociones.
Las emociones son esas esa explosión eh momentánea que te hace reaccionar con unos sentimientos. Sentimiento es que las emociones ya se quedaron un poco más duraderas y se volvieron ahora sentimiento porque son más intensas y duraderas, no se van de una vez. Y está la parte del alma que es la voluntad.
Ese libre albedrío está dentro de la voluntad. Entonces el alma se enferma. Y cuando hablo que el alma se enferma, se le enferma la mente, se le enferma la voluntad y se le enferma lo que es los sentimientos.
En este día comenzamos entonces la serie titulada Gusanos del alma. Muchas personas ahí conocen lo que es un gusano. De hecho, hay personas que si me escuchan diciendo esta palabra, le da una cosita, le da como en nuestro país se dice teriquito.
Yo no sé cómo se dice en el país donde tú vi resides y me estás escuchando, pero da como una cosita como que le da una repulsión, un sentimiento de repulsión. Pero en este aspecto queremos notar que ese ese tipo de de protozo parásito parasitario busca lo que ya no tiene vida, busca y acelerar una descomposición. Eso es lo que hacen estos bichitos.
Ellos aceleran una descomposición, pero si usted nota a ellos entran donde no hay vida. Y no solamente yo estoy hablando del cuerpo completo, cuando uno deja de respirar en esta tierra y entonces pasa a la otra parcela, uno eh lleva a esos seres queridos o cualquier persona y se lleva a aquella parte donde están el cementerio y dentro de los poquitos las personas comienza a descomponerse, pero esa descomposición es acelerada por estos bichitos que nosotros estamos hablando hoy. Ay, pastora, que este tema tan temprano, pero a qué hora te lo dijo.
Es necesario que nosotros entendamos que nuestra alma necesita sanidad y que hay algunos bichitos por ahí gusanos que están acelerando la descomposición de nuestra alma. Y si está acelerando la la descomposición de nuestra alma, nosotros tenemos que acelerar con la recuperación y la sanidad de nuestra alma a través del Espíritu Santo de Dios que se ha quedado para trabajar y embellecernos por dentro. Estos bichos desgastan el ánimo.
Estoy hablando de cosas en tu alma que desgastan el ánimo, que echan a perder la fe, que hacen una revolución en tu comportamiento y destruye tu comunión y tu comunicación con otros. Estoy hablando de esas situaciones que quitan tu armonía con la vida y con los demás. Estamos hablando de situaciones que se alimentan de ti.
Se alimentan porque mire qué cosa esto, esto lo que usan de manera natural en la en la en la vida cotidiana. Usted ve que a donde ellos están hay edor. Hay edor.
Hay algo que se está muriendo. Hay algo que no está bien y hay algo que tiene infección. ¿Por qué?
Porque muchos aquellos que se llaman eh, ¿cómo se llaman? Bueno, un tipo de gusano que corroe lo muerto, ellos son unos unos huevos que ponen las moscas y ellos se reproducen de manera masiva y aceleran el descomposición hasta no dejar nada. Pero estamos hablando de situaciones en el alma que de alguna forma no te sientes bien, no te sientes cómodo ni emocionalmente y tu voluntad está tomando muy malas decisiones hacia un camino de abismo y que tu mente no colabora y que el prójimo afuera tampoco ayuda.
Entonces, estos gusanos se alimentan de esa situación, se alimentan de ti y no te permiten ser equilibrado, desequilibran totalmente tu vida. De eso vamos a estar hablando. Y por eso el apóstol Pablo está haciendo un llamado en Primera de Tesalonicenses 5:23 diciendo que es necesario, que es necesario que nos mantengamos sanos, irreprensibles, curados y muchas veces trabajamos para que se sane nuestro cuerpo, pero se nos olvida que el alma necesita sanidad.
Muchas veces trabajamos para que se sane nuestro espíritu. Buscamos, llamamos, oramos, clamamos y se nos olvida el trabajo en el alma. Esta semana estamos intensamente preocupados por el alma de cada persona que está ahí conectado, que de alguna manera te están drenando la felicidad, la vida, la tranquilidad, la paz, eh, que te están socavando, que te están vampirizando, te están, Dios mío, extrayendo el su el jugo de tu vida.
Entonces, el mismo Dios de paz, el mismo Dios de paz te santifique, estamos hablando la palabra, te santifique y no por pedazos, sino por completo. Una santificación, una sanidad integral. Y para que haya una sanidad integral tiene que ser en todo tu ser.
Y estoy hablando del espíritu, del alma y del cuerpo. No es posible avanzar con un alma enferma. No es posible avanzar, de hecho, un cuerpo enfermo te enferme el alma también.
¿Por qué? Porque ante tantas situaciones que te golpean diario y y diariamente, constantemente, pues el alma también se afecta, se siente sentimentalmente no protegida, acabada, desechada, despreciada y comienzan unos sentimientos raros a a a tomar lugar en en tu vida, en la vida de los que en su momento hemos pasado esto. Y es necesario que todas las áreas, por eso nos mantengamos irreprensibles y completos, nos santifiquemos por completo en todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo.
Si algo le gustan a los bichos de los gusanos del alma, es introducirse y acceder a través del pecado. Nosotros necesitamos ser guardados irreprensibles. ¿Hasta dónde?
hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo. Vamos a esto. Si nuestra alma es esa tenedora de la vida, el alma es lo que soy yo y mi alma está siendo corroída, corrompida, destruida, hm, si mi alma está siendo drenada, mi salud, mi salud física, mi salud mental, mi salud espiritual, entonces es necesario que yo entienda que hay cosas que se aprovechan de las heridas que no hemos sanado.
Estoy hablando de asuntos sentimentales, asuntos emocionales, asuntos conductuales, asuntos espirituales, porque dijimos arma, cuerpo y espíritu. Entonces, hay intervienen cosas espirituales hablando de demonios, intervienen cosas eh naturales, hablando de algunas enfermedades naturales, intervienen cosas en en la salud mental y emocional que estamos trabajando puntual lo que es el alma. Entonces, hay que estar con los ojos abiertos y trabajando a través de la palabra en todas estas áreas.
Te recordamos que es importante que compartas esta transmisión, no son de las más largas esta semana, pero compartas esa esta transmisión, comentando nuestro canal, te suscribas y le deja la campanita para que la campanita te avise cuando nosotros comenzamos eh a transmitir. Gracias de verdad por estar ahí, ser parte de nuestro canal. Pastora Judith Girirón desde República Dominicana hacemos esta transmisión.
Estamos hablando de gusanos eh del alma, gusanos emocionales, espirituales y corporales, gusanos del alma. Y estamos hablando de esa esas larvas que el enemigo puede poner en nuestro espíritu. Sí, en nuestro ser.
Ahí sí estamos hablando de esas larvas que por una situación, una herida, una un ambiente tóxico también mi alma recibe esas larvas. Estamos también hablando de eso de esa situación de salud no cuidada y entonces el cuerpo recibe esas larvas. Estamos hablando en todas las áreas, pero enfocados en el alma.
una herida que tú no sanas. Mire qué qué rápido se producen los gusanos en unas en heridas sin sanar, en heridas abiertas, eh porque no hay forma de que de que se pongan larvas en algo sano. No hay manera.
De hecho, viene de el parásito y usted lo quita por encima porque está sano. Entonces, cuando hay gusanos del alma es porque hay heridas sin sanar. en algún lugar hay una herida sin sanar o en alguna puerta abierta.
Entonces, cuando hay una herida sin sanar, esta herida se convierte en una enfermedad. Y cuando hay una enfermedad, entonces la enfermedad cambia la atmósfera del lugar donde te encuentres. No, no te ha pasado, has estado, has escuchado tú mismo.
Eres esas personas que está todo bien y se alma un caos. gente que llega y es problemática, gente que ve todo alterado, que no ve nada bien. Entonces, la alteración de la condición espiritual es parte de los gusanos del alma.
La los conflictos no arreglados, no enfrentados, también es parte de lo que es esta corrupción y los gusanos del alma. Y quiero hablarte de algunos síntomas. Recuerda que hoy es el día de la introducción.
algunos síntomas que puedes darte cuenta que hay algún gusano de el alma en tu vida. Uno, tus pensamientos son muy negativos y de manera recurrente, porque pensamiento negativo todo vamos a tener de alguna manera, pero no que no sea tan recurrente. Recuerde que la mente, si usted no lo sabe, nuestra mente por naturaleza es negativa y uno viene a Cristo y uno tiene que enseñarle a ella que no sea tan negativo.
Entonces, cuando nuestra mente se aferra a ver todo lo que está ocurriendo, todo lo malo, todo, no hay forma, amado, de que un gusano no se aproveche de eso. Se aprovecha, de hecho, es parte de de lo que es tener gusano en el alma, que tus pensamientos sean recurrentemente negativos. Otra cosa es que tengas sentimientos de miedo, sentimientos de pánico y sentimientos de depresión.
Si te estás experimentando estas cosas porque hay un gusano por ahí correndo lo que es tu vida. También hay otro síntoma que es las adicciones y comportamientos autodestructivos. Cuando usted ve una persona con adicciones a lo que sea, cualquier adicción, cualquier cosa que se necesite para vivir es una adicción.
Lo único que nosotros tenemos que tener adicción es de Cristo. Y eso es de lo menos que tenemos. Pero cuando hay adicción y cuando hay comportamientos y patrones que destruyen, autodestruyen, ya te autosaboteas, entonces hay un gusano por ahí que está correndo el alma.
Cuando hay enfermedad es eh inexplicable. Hay gente que que van al médico y le hacen todos los análisis, todo lo que y no aparece nada. No, no, no es un diagnóstico sin sin dar, no, que no sale nada, pero sigue enfermo.
Cuando hay enfermedades inexplicables, hay un gusano por ahí que se está moviendo. Cuando tienes malas relaciones interpersonales, siempre choca con alguien, hay un gusano que te está afectando. Cuando hay sensación de opresión y presencias malvadas, en la noche, en el día, que te persiguen, que te miran, hay un gusano por ahí.
que se está que está creciendo. Y lo fuerte es que ellos no solamente crece uno, sino que se multiplican hasta acelerar la descomposición. Entonces, en el nombre de Jesús y por su sangre estamos hablando que sea el gusano a nivel emocional, a nivel conductual, a nivel espiritual, si es demonio, si es mala costumbre, si es eh pensamientos incorrectos por culturalmente hablando, si es por la atmósfera que estás viviendo, si es por gente tóxica a tu lado, en el nombre de Jesús, sabemos que él ha venido a sanar y a libertar a todos los oprimidos.
Aleluya. No solo en el sentido espiritual, sino en el sentido emocional. Pero recuerda que hay un trabajo que tienes que hacer y necesito que que te pongas de acuerdo conmigo en esta semana para ese trabajo que hay que hacer, para ese trabajo que tienes que emprender, es es que no puedes seguir autosaboteándote la vida.
Es que tampoco el enemigo puede seguir tocando tu vida. Si eres propiedad de Cristo y si no eres propiedad de Cristo, yo te invito a que recibas a Cristo en este día y que tengas ese sello de propiedad, que le diga entonces al enemigo a a 500 m de de de alejamiento, a a 5 m, es más, es más, a 2 m de alejamiento, hay una orden de arresto. Si te me acercas, hay una orden de alejamiento aprobada del cielo.
No puedes acercarte a mí, ni siquiera a 2 m de distancia. Alguien tiene que levantarse y decir, "No, pero es que sea espiritual. " Si es espiritual, aquí está mi orden de arresto.
Si te me acercas enemigo, si mandas algo, aleluya, de tu infierno, hacia mi vida, en el nombre de Jesús, y por su sangre tendrás orden de arrestro, de arresto. y es emocional y sentimental a través de asuntos naturales, psicológicos, hablando de la psiquis, hablando de la mente, entonces tienes que darte una orden de parte del cielo y decir, "Hoy comienza mi sanidad interna. Hoy comienza mi sanidad mental.
Hoy comienza mi sanidad sentimental, emocional. Hoy sana mi voluntad. " ¿Por qué?
Porque la voluntad se la vas a entregar a él. La mente se la vas a entregar a él. Dice el apóstol Pablo en el libro de Filipenses 4:8, "Todo lo que es verdadero, todo lo justo, todo lo honesto, todo lo puro, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si algo es digno de alabanza, en eso piensa.
En eso piensa. ¿De qué se llenan tus pensamientos? Pensamientos negativos, dígale al gusano que está correndo su mente que no.
Eh, emociones tóxicas, dígale a ese gusano que no. Dígale que usted es una propiedad de Dios que está aprendiendo para dar frutos. Aleluya.
Para dar frutos. Y esa sensación de opresión y presencia malvada hace que muchas personas entren temor. Y hoy te voy a dar el primer gusano.
El primer gusano es ese gusano. Te digo el nombre ahora mismito, pero escucha para que vayas pensando si de alguna forma eso ha estado tocando tu alma. Ese gusano es el más fácil de justificar porque se justifica, tiene una razón para todo y tiene un porqué para todo, pero es el más difícil de diagnosticar.
La gente no asume que tiene este tipo de gusano en él o en ella y es uno de los gusanos más comunes, pero también el más peligroso y perjudicial. Uno de los más peligrosos, porque voy en ascenso, uno de los más peligrosos y perjudicial. ¿Por qué traigo esto de parte del Señor?
De verdad que yo me siento, Señor, que tú quieres con la gente y la gente habla con esa necesidad de que necesitaba saber de qué área necesita sanar para poder seguir adelante. Entonces, este gusano del que te voy a hablar en este día, que es el primero, es de hecho una forma de depresión. No es depresión, porque la depresión tiene muchas formas y esta es una forma de depresión donde la persona se enfoca de manera negativa con todo lo que le está pasando y con todo lo que es el mundo exterior.
Hay un enfoque negativo y este gusano hace que esos pensamientos se alimenten. Mire, ese gusano se alimenta de hecho de los malos pensamientos, de los pensamientos negativos. está pensando que ha sido tratado injustamente.
Eso es lo que piensa este gusano. Es gusanno te pone a pensar que no es justo lo que te esté pasando, aunque no sea justo, pues yo no estoy diciendo que seas justo, pero te hace concentrar en tu estado. ¿Para qué?
Para dejarte ahí y acelerar, acelerar tu descomposición. Imagínate tú que te sientes mal por lo que te está pasando y que entonces este gusano te ayude a descomponerte más rápido. Tienes que levantarte independientemente de que haya sido injusto lo que te esté pasando, lo que te hayan hecho, hay que soltar y hay que levantarse y decir, "No, espérate que ya con lo que me está pasando está mal, no puedo permitir que este gusano se alimente de mi situación.
" Ese gusano acelera la aflicción, se alimenta de la aflicción, crea sin sabores, te quita el ánimo, te roba la paz, te hace vivir una vida de disgusto, saca de ti la plenitud y agrega en tu vida melancolía y pesadumbre. Sí, ese es el que acelera el corazón y no puedes estar estable, te crea inestabilidad. Y te voy a decir qué y posiblemente me vas a decir, "No, yo no tengo eso.
" Porque sea el detalle de ese gusano. Y puede ser que no lo tenga, pero quiero que lo identifique para cuando esté tocando tu puerta tengas que decir, "No te acepto en mi vida. " Si hay pensamientos negativos, eh, yo yo conozco gente que todo lo que ve primero es malo y después ve sí es bueno.
Hay un gusano en función ahí que necesita ser exterminado. Hoy venimos con esta palabra de Dios para hacer un exterminio y voy rapidito. Este gusano es la amargura.
¿Y qué es la amargura? La amargura es un sentimiento amargo dentro de ti. Y cuando la gente oye amargura, dice, "Ah, no, es un corazón que está hay diferente estatus de la amargura.
" De hecho, hay una amargura asintomática. Asintomática, no da síntoma. La gente no se da cuenta de que es asintomático y no puede ver sus síntomas, pero el otro sí.
¿Por qué el otro puede percibir y darse cuenta de lo que está viviendo esa persona? de que esa persona eh tal vez no sabía que era un gusano del alma, pero que esa persona está siendo agusanada en el alma. Esa persona que no puede salir a flote.
¿Por qué? Porque se justifica para todo lo que está pasando. Para ellos todo está bien.
No, no, no fue y hay una respuesta para todo. No, yo reaccioné así porque me dijeron esto. No, yo yo hice esto porque siempre hay una respuesta justificando el por qué actúa de la manera en que está actuando.
Y si de alguna manera a todos nos ha tocado vivir, yo no sé usted, pero a mí me ha tocado vivir eh experiencia con este y estar agusanada, sí, así como se oye de feo, agusanada con la amargura, porque la amargura no te deja ver hasta que tú no estás frente a ella, de que te has robado el gusto por muchas cosas. Hm. Y tu mente ha cambiado de una mente positiva a una mente negativa.
Aún no se puede, aún no lo podemos lograr. Aún ahora no es el momento. Aún eh todo él lleva la palabra no adelante.
Tú dices, "Pero, ¿qué es lo que pasa? " Si hay una amargura conductual. Hay gente que parece que en la infancia le enseñaron a decir que no y a todos le dicen que no.
Pero ese estado amargo es para que tú no puedas vivir una vida en plenitud. La amargura contamina a los demás y también contamina la atmósfera. Está todo bien.
No, no es que gente que cuando llega, pero tal vez la gente Margada no lo sabe, pero hay gente que cuando llega la gente dice, "Ay, llegó fulano, ay, viene por ahí. Ay, señores, porque la gente amargada cambia la atmósfera y tú estás llamado y llamada a cambiar la atmósfera, pero a cambiar la atmósfera para que Dios se mueva a donde quiera que esté. Está difícil que las cosas no está.
Entonces, levántese, cambie primero la atmósfera dentro de usted en este día, reconociendo que de alguna manera algunos gusanos en esa área han estado. Y bueno, ¿y cuál era herida de la amargura? Pero es que la amargura se crea por algún conflicto, algún choque, alguna situación vivencia, algún algo que te haya hecho sentir que te han golpeado injustamente y eso no sano, no confrontado, no.
Bueno, cualquiera se amarga, mi hermano, dicen uno, pero no estamos para eso. Nosotros no estamos en sentimiento. Hebreos 12:15 dice que nos cuidemos de que dentro de nosotros brote alguna raíz de amargura, porque ella echan a perder la gracia de Dios.
O sea, la amargura no nos deja orar. No nos deja orar. Y si oramos, oramos desde la amargura.
Señor, hme justicia. Mira lo que me hizo fulano. Haz algo con él.
Algo con ella. Él líbrame. Dice, "Pero, ¿y qué hago si él me hizo?
" No es que no ore por claro, lo que estamos diciendo es no puede haber dolor en nuestra oración y lo más lindo es pedirle al Señor que él haga su voluntad de nuestras vidas. Entonces, la amargura estorba la oración. Estorba la oración a un a un nivel que solo hayas daño, solo ves fealdad, solo hayas el daño que te hicieron y no el bien que has vivido.
¿En qué te concentras más? ¿En el daño que te han hecho o en el bien que has vivido? Por eso es que es un tipo de depresión, porque ya se alimenta del daño que se han hecho, que ya que de verdad que te lo han hecho, pero se alimenta de eso.
Eso no es comida, eso no eso es comida para los gusanos, pero eso no es comida para el espíritu. Es necesario que tú te levantes en el día de hoy y reconozcas que ese gusano hay que aplastarlo. Entonces, la amargura sufre de amnesia.
¿Por qué? Porque la amargura solamente ve lo mal que está pasando ahora y no todo el bien que Dios entonces amnésica. También la amargura convierte todo en un problema y en un conflicto.
O sea, buscar la forma de que se haga una solución simple. No, déjame complicarla. Pero, ¿por qué?
Porque hay que complicarlo. Si con ABC se resuelve con ser más práctico, no hay que Si complica todo, vamos revisándonos, vamos revisándonos. Entonces ese gusano muere con algo que es nuestra parte final para este momento.
Pero antes de quiero decirte y no quiero ser extensa, después usted busca mucho más en lo que es este gusano para que pueda enfrentarlo. Este gusano te hace creer que no puedes, Mírame, ciertamente nosotros no podemos evitar lo que nos han hecho o lo que haga otro. Eso yo no lo puedo evitar.
Pero yo sí estoy en control de cuál es mi conducta por eso que me han hecho, cómo te vas a comportar y cómo vas a vivir. Es de eso sí tú tienes control. No puedes tener control de lo mal, del mal del mundo, pero sí del bien de tu ser.
Y si en este día tú entiendes que el control en esa área el Señor te la ha dado por el Espíritu Santo, que escoger el bien, Dios mío, te ha agradado, entonces usted tiene que entrar en este día en un proceso de sanidad. Y cómo se extermina este gusano a través del perdón. Y es la partecita más difícil porque la gente se nos cuesta perdonar y más aquel que nos hizo daño.
Y perdonar, perdonar es ese no es justificar el mal que te hicieron. Eso no es perdón. Perdón, es que eh yo no puedo tener un preso en mi corazón, un reo, hm, una gente encarcelado ahí porque me hizo eso, me dijo eso y ya no he podido vivir la la misma.
No, hay que sanar, gente. Hay que sanar porque usted sabe lo preso que gente tiene una cárcel de muchísima gente en el corazón y es la amargura la que hace que aprecie gente, que aprecia sistema. Sí.
Ah, que el país no. El país no. Yo digo no que mi país no tiene problema, el problema lo tiene la gente.
Gente, gente corrupta. Sí, todo eso. Pero la gente va a tener va a tener que dar cuenta al Señor.
A mí me toca orar por los gobernantes. Oiga bien. A mí me toca orar por aquel el que me señala, que me hiere, que habla mentira de mí, que sea mintiendo.
Entonces, ¿qué te toca a ti? Orar. Y Dios es justo el que resuelva.
Hay cosas que tú tienes que perdonarlas. Y cuando hablo de perdón, porque para eso está la justicia de los aquí en lo humano, si es un ladrón te lo somete a la justicia. Si es una persona, un unos que ultraca, un cualquier área de violación de la ley, usted lo somete a la ley, que la ley resuelva.
usted en su corazón hay un un juicio y hay un trono ahí donde muchas veces uno se sienta y uno declara culpable al que le hizo lo que le hizo. En ese corazón es que yo quiero decirte, usted va y pone en mano de la justicia lo que tenga que poner, pero ahí en ese corazón el juicio tiene final tiene que ser lo perdono. La perdono para que usted no viva una vida amargada.
¿Por qué? Porque el Señor la perdonó y lo perdonó a usted y también anda buscando que usted perdone al otro. Perdonar es olvidar la ofensa.
Perdonar es dejar en cero la cuenta que esa persona creó, porque fue tan grande lo que te hizo que no hay con qué pagarlo. Como fue tan grande lo que te hizo que no hay con qué pagarlo, porque la justicia va y resuelve, pero te queda una deuda emocional, una deuda espiritual y te queda una deuda en tu voluntad y mental. Entonces ahí en tu alma que estoy diciendo que tiene que haber un juicio que diga, "Lo declaro inocente dentro de mí ya.
" Y suelta ese preso que tienes en el corazón. Suelta ese preso que tienes en el corazón. Ese gusano de la amargura muere con el perdón.
Terminamos en 2 minutos. La amargura. encierren el corazón y oscurece el propósito.
Por eso es necesario. ¿Por qué? Porque el lugar que está ocupando esa ofensa debe ser lleno de Dios.
El lugar, eso tiene rostro en tu vida. Sí. Apellido también para mucha gente.
Así que no te hagas loco ni la loca que contigo que estamos hablando. Sí. a eso que tiene nombre y apellido, que está ocupando un lugar que es para Dios por lo que te hizo, Dios está hablando contigo.
Tienes un gusano que se llama amargura, que te hace sentir desanimado en algunos momentos, triste y y lo más fuerte de la amargura es que dice, "No, yo soy así por lo que me hizo. " Sí, ese problema de la amargura. Suelta ese preso, mi hermano, mi hermana, suelte ese preso del corazón.
Si hay que someterlo a la justicia, sométalo a la justicia de los hombres. Pero en cuanto a justicia divina, tienes que solicitar el perdón. Sí, esto es lo más fuerte, la amargura.
Eso sabe a vinagre ahí cuando tú tienes que perdonar. ¿Por qué? Porque tú dices que no es justo y no es justo, pero usted y a mí no nos toca.
De hecho, hay hay un Dios mío, déjene decirle una cosa. Dice la Biblia que al fornicario y al adúltero, usted sabe quién lo juzga, Dios. ¿Por qué Dios?
Y Dios lo juzga a todo, pero cuando estamos hablando de eso ahí usted no puede ni siquiera omitir emitir juicio porque a él es el que le toca. ¿Por qué? Ay, yo no sé.
Por muchísimas cosas que no lo voy a tocar ahora. eh al ladrón. Todo eso, vuelvo y digo, si hay que someter eterno a la justicia humana, usted lo somete.
Pero en esta del corazón espiritual, hoy hay que levantarse, Señor, y hacer un juicio y declarar inocente a todos esos presos que usted tiene ahí metido, a todos esos reos que usted tiene en el corazón. Póngale nombre, póngale apellido, porque hoy comienza la libertad en tu vida. ¿Por qué?
Porque eso te daña el espíritu, te oscurece el propósito y encierra encierra la manifestación de Dios no se produce. Termino con el texto de Hebreos, capítulo 12 verso 15. Hebreos capítulo 12 verso 15 dice la palabra así.
Mira bien, mira bien, mira bien. No, yo no tengo. No, mire bien, mire bien.
No sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios, que brotando alguna raíz de amargura os estorbe. Y por ello, por ella muchos se han contaminados, porque no solamente te contaminas tú, contamina a muchos. El apóstol Ju eh Pedro en el capítulo 4 de Efesios 31 dice lo siguiente.
Efesios 4:31, quítese de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia y toda malicia. Antes, escuche bien, sea benigno, sea bueno de pensamientos buenos, de actos buenos, hm, unos con otros, misericordioso, perdonandos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. Ese es el gusano de hoy y no queremos que olvide que se aprovecha de los muertos.
Gracias de verdad por estar ahí, pero queremos antes de que te vayas hacer una oración, hacer una oración para que Dios liberte todas esas áreas cautivas que de hecho tú mismo o tú misma no te habías dado cuenta, porque usted sabe como dije que es el más difícil de diagnosticar, eh, de diagnosticar. La gente no sabe que está amargada, pero hay un tipo de de depresión y de ansiedad que está ahí avanzando y uno no sabe que porque uno tiene un preso ahí por lo que te hicieron. Sí, hay gente que se pasa, gente que abusa, hay gente que no ayuda, pero usted necesita libertad y usted necesita avanzar y el propósito de Dios necesita crecer en usted.
Así que usted tiene que levantarse en este día y decir a lo que la justicia tiene que hacer que lo haga, pero en cuanto a mí, toda amargura necesito quitarla. Voy a mirar bien mi mis pensamientos porque yo no puedo ser una persona tan negativa, no puedo ser una persona tan pesimista. Hay una amargura ahí que yo no he descubierto.
Hay una herida que ya la herida no importa tan mucho. ¿Por qué? Porque ya está gusanado y hay que sanarlo todo.
Entonces reprenda su mente negativa, reprenda su conducta destructiva, reprenda ese autosabotaje y libere. a todos los que hay allí adentro presos, por favor, ora conmigo. Señor, en este día estamos delante de ti, en tu presencia pidiéndote, Señor, por tu misericordia y por tu gracia, que lo que has hablado a través de estas palabras, lo que hemos hablado a través de tu palabra, se haya se haga efectivo en nuestros corazones.
Por tanto, Señor, si en alguna forma nos hemos vuelto olvidadizos, amnésicos, ciegos o tenemos reo en nuestros corazones, heridas sin resolver, sin sanar, y nos están agotando, sacándonos la sustancia y agusanando nuestras vidas y alejándonos del propósito. En esta hora te pedimos que abras nuestros ojos. Abre los ojos de cada persona, Señor, ahí activa y escuchando.
Abre sus ojos, Señor. Aleluya. Y que hoy haya un juicio en su corazón para que dejen en libertad a todo el que ha estado ahí por alguna por alguna razón lógica o justa de lo que le hicieron.
Hoy, Señor, en la sala de justicia de cada corazón haya un perdón que se extienda, Señor, a aquellas personas que con nombre y apellido ahora la persona está entendiendo que tiene una situación y una condición que necesita sanar, que ha orado muchas veces diciendo, "Señor, ayúdame y y perdóname por esto que estoy pensando. " Pero hoy en tu palabra, Señor, nos estás diciendo que esto nos toca a nosotros. Nos toca perdonar, nos toca decidir soltar al reo, nos toca decidir sacarnos la bala, aleluya, y matar ese gusano a través del perdón.
Hoy, Señor, venimos a la sala del perdón y te pedimos, Señor, que como tú nos has perdonado a nosotros, nos des las fuerzas para hacer lo que tenemos que hacer. Padre, decidimos perdonar. Y el perdón tiene un lenguaje.
Cuando nosotros perdonamos, nos comportamos como gente que perdona, perdonadora, gente que ya no piensa otra vez en que esa persona es igual. Es lo mismo. Señor, que soltamos las cárceles hoy para que todo lo que ha estado atrapado en nuestras vidas, que nos ha atrapado a nosotros también salga.
Queremos sanidad. Queremos, Señor, que tú te manifiestes en salud. Queremos, Dios, aleluya, que tú hagas el milagro, que esa depresión, que esa amargura disfrazada de depresión y de ansiedad salga en el nombre de Jesús a través del perdón que hoy, Dios mío, se hace evidente.
la gente entienda que no es que el otro se lo merece, que el que se merece sanidad es el que ha guardado ese ese rencor, esa situación, ese eror que está dañando la plenitud en cada corazón. Se merece perdonar porque se necesita avanzar. Aleluya.
Gracias, Señor. Hazle entender que ellos se merecen sanar, que ellos se merecen perdonar para poder seguir avanzando, que es un regalo para el que perdona, que es un regalo para el que accede. Ah, levanta sus pies ahora, ponle, apresúrale los pasos, ah, para que ellos hagan el acto, Señor, si tienen que perdonar o si tienen que pedir perdón y hagan esa llamada y le digan a esa persona, "Yo te perdono.
" eh hagan ese paso y le digan a esa persona, "Yo te perdono. " Aleluya. Que también los que tengan que ir a pedir perdón digan, "Perdóname por aquello que he hecho, porque te he creado un gusano en el corazón y en el alma.
Padre, hoy nos levantamos de lo tóxico a la sanidad y que nuestras vidas cuando lleguen sea anhelada nuestra llegada y no anhelado nuestra salida. Porque hay gente que ya no quiere lidiar con nosotros. Porque todo es un problema.
Padre, hablamos la palabra. quítese de nosotros toda amargura en el nombre poderoso de Jesús y que nuestro accionar diario y nuestra mentalidad hable de un corazón perdonador. Gracias en esta mañana en el nombre poderoso de Jesús y todo espíritu infernal que se ha estado alimentando de ese pensamiento sin perdón en el nombre de Jesús también saldrá todo enfermedad que se ha estado alimentando, Señor, de ese gusano, toda gastritis, toda presión arterial alta, toda azúcar desnivelada, todo descontrol emocional a través de una amargura, a través de un gusano que está descomponiendo, está acelerando la descomposición en el nombre de Jesús, también será sana en tu nombre a través del perdón.
Amén. Amén. Amén.
Dios te bendiga mucho. Dios te guarde. En el día de mañana vamos a seguir con otro gusano que corroe el alma.
Pero usted que está ahí, hable el perdón y diga, "Necesito un corazón perdonador. " Y suelte todos esos presos que han estado ahí en su corazón. Gracias, amor.
Y paz sean sobre ti, sobre los tuyos. Comparte esto con alguien que tú entiendas que su corazón está siendo y su alma y todo su todo su ser está siendo golpeado por este gusano de la amargura y que no lo ve no lo puede ver, pero alguna de estas palabras lo haga despertar y por la palabra también. haya un despertar.
Así que hoy hacemos un juicio, aleluya, y declaramos inocente o no culpable, le declaramos ya suelto al que ha estado ahí. Bendiciones 1000 y mañana, mañana nos vemos. Comparte, dale like y comenta y regálale este canal a alguien que pueda ser edificado.
Hasta mañana.